La fortuna de 50 millones del chef Jose Andrés no ha tocado techo

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No hay lugar en el planeta al que no llegue el chef José Andrés. Ahí donde una población necesita ayuda ante una catástrofe natural o una guerra inminente, el cocinero y su gran equipo se trasladan donde haga falta para dar comida y bebida a aquellos que están pasando por una situación complicada. Lo hicieron durante la pandemia en España, pero también en Afganistán hace unas semanas o ahora en Louisiana tras el poso del huracán Ida. Pero, ¿cómo vive el asturiano en Estados Unidos y cómo ha llegado a crear un imperio de restauración y solidaridad de tal magnitud?

WASHINGTON, DC - MAY 23, 2019:  
Chef Jose Andres during an interview about tapas photographed at Zaytinya in Washington, DC on May 23, 2019. (Photo by Deb Lindsey for The Washington Post via Getty Images).
WASHINGTON, DC - MAY 23, 2019: Chef Jose Andres during an interview about tapas photographed at Zaytinya in Washington, DC on May 23, 2019. (Photo by Deb Lindsey for The Washington Post via Getty Images).

Un imperio que no ha tocado techo

José Andrés aterrizó en España para recoger el Premio Princesa de Asturias a la Concordia de manos de la princesa Leonor y el rey Felipe VI. "Cuando ocurra una emergencia, siempre vamos a estar ahí, dispuestos a ayudar a los olvidados", dijo al recibir la noticia de que había sido galardonado por su labor al frente de la ONG World Central Kitchen, que fundó en 2010. Desde hace casi tres décadas, este asturiano criado en Barcelona, reside en Estados Unidos y ahí es donde ha amasado una fortuna estimada en 50 millones de dólares. Porque además de ser un filántropo convencido, José Andrés cuenta con un gran imperio hostelero llamado Think Food Group al otro lado del Atlántico donde tiene una treintena de proyectos gastronómicos entre los que se encuentran el Mercado Little Spain de Nueva York (uno de los más famosos de la ciudad de los rascacielos y en el que la cocina española es un referente), restaurantes top como Jaleo (el primero que montó allá por el año 1993 y con el que llevó las tapas españolas a Estados Unidos), The Bazaar, Fish o America Eats Tavern, entre otros.

Time lo eligió en 2018 como uno de los cien personajes más influyentes del año y en ese momento, su grupo facturó 130 millones dando además trabajo a casi 2.000 personas en varios estados como Las Vegas, Los Ángeles, Florida o Washington, donde además vive el empresario. Según la web Wealthy Gorilla, José Andrés ocupa el puesto número 12 de los cocineros más ricos del mundo 2021. "Millonario, millonario no soy, aunque tampoco voy mal con 28 restaurantes", decía en una entrevista en la revista Esquire. "Podría haberlo sido si hubiese hecho las cosas de otra manera, pero he preferido invertir más en la gente y en tiempo", añadía. Pero su imperio parece no tener fin y se espera la apertura de más locales en los próximos meses, entre ellos la quinta localización de Jaleo y las aperturas de restaurantes en el Ritz-Carlton New York en NoMad y en Dubai.

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Vive en una villa de 2,3 millones

Esa humildad de la que hace gala el cocinero español se refleja en su modo de vida, alejado de grandes eventos o fiestas glamurosas a las que sin duda podría estar invitado cada semana. A él le gusta vivir tranquilo junto a su mujer Patricia Fernández de la Cruz, con la que lleva más de 20 años, y sus dos hijas, Carlota, que acaba de graduarse en la universidad de Nueva York, Inés y Lucía. La familia, eso sí, vive en una espectacular villa en Bethesda desde el año 2006. La casa está situada en un área urbana del sur del condado de Montgomery, en el estado de Maryland, un suburbio considerado una de las zonas más lujosas del estado a diez minutos de Washington D.C.

La gran mansión en la que vive el chef cuenta, según publicó hace un tiempo The Wall Street Journal, con más de 2.300 metros cuadrados de terreno y un edificio de unos 500 metros cuadrados distribuidos en dos plantas con cinco habitaciones, seis baños, un gran salón, jardín con un enorme huerto para cultivar hortalizas y, por supuesto, una enorme cocina. La vivienda fue diseñada por David Jameson y entre los materiales que se usaron está el travertino, una piedra ornamental que aparece en monumentos de la Antigua Roma. La casa costó unos 2,3 millones de dólares y entre los vecinos de la zona se encuentran los Clinton o el actor Richard Shicff, protagonista de la serie The Good Doctor.

La vida del chef, que está continuamente viajando por el mundo, ha cambiado mucho desde que también sus hijas ya son mayores. Pero cuando eran niñas, a él le gustaba llevarlas cada mañana al colegio The Woods Academy, a pocos minutos de su casa. el centro pertenece a las Ursulinas y sigue el método Montessori, que da gran importancia a los idiomas y las expresiones artísticas hasta los 14 años. Porque para José Andrés y su mujer, estar cerca de sus hijas y verlas crecer siempre fue una prioridad en sus vidas. "Ellas han sido mi rayo de luz durante estos días”, contaba a Vanity Fair durante el confinamiento, semanas en las que el chef subió algunos divertidos videos cocinando junto a sus hijas en casa platos tan típicamente españoles como unas croquetas. "Se nos ve bien, pero no soy un padre perfecto. ¡Aunque aspiro a serlo! Soy cascarrabias, tengo momentos de enfado de los que intento aprender. En los vídeos no aparecen las peleas que hay antes y después. A veces, discusiones a partir de pequeñas tonterías se convierten en grandes problemas", explicaba.

"Patricia es el corazón de mi familia"

Gran parte de su éxito, además del esfuerzo y el trabajo incansable que sigue llevando a cabo, se lo debe el cocinero y empresario a su mujer, nacida en Cádiz y que llegó con 21 años a Estados Unidos para mejorar su inglés. Ella pensaba quedarse en Maryland medio año pero finalmente se quedó ahí 'para siempre'. Justo cuando ella llegó, hacía lo propio José Andrés a bordo del buque-escuela Juan Sebastián Elcano para terminar la mili. En Nueva York empezó a trabajar en el restaurante El Dorado Petit y dos años después se instaló en Washington para dirigir la cocina de Jaleo, restaurante que montó junto a dos socios y con el que los americanos empezaron a enamorarse de él. Patricia se quedó a estudiar en la universidad de Maryland y mientras trabajaba en la oficina comercial de la Embajada española conoció al chef en el Café Atlántico, donde él la invitó a entrar con sus amigas al verlas en la entrada. Poco a poco, aunque le costó, la fue conquistando. En Bethesda Magazine ella confesaba: "Estuvimos saliendo un año y medio. Mi padre había muerto en septiembre de 1994 y nos casamos en septiembre de 1995. En realidad, fue una boda civil y luego nos fuimos a España para la boda religiosa, que fue la verdadera, con nuestros amigos. Pero por la muerte de mi padre, hicimos una celebración pequeña, que fue muy agradable".

"Me ha dado mi norte. Con ella he ganado en sentido común. El auténtico corazón de mi familia. Es como la materia negra que une todo mi universo. Pese a que en un momento decidimos que ella se dedicara a ser madre y esposa, está presente en cualquier decisión importante que tomo. Lo tengo claro: no habría logrado ni un 10% de lo que he conseguido sin ella", decía en la citada entrevista. Juntos han formado una familia y un imperio en el que ella ha tenido mucho que ver, ya que según cuenta José Andrés, muchas de sus recetas más tradicionales provienen de Patricia, que lleva la discreción como máxima y apenas ha concedido un par de entrevistas a medios locales de la zona en la que residen. "Es alguien que nunca ha puesto atención a las cosas del día a día. Siempre se ha centrado en cosas grandes, pero ahora incluso más. A veces es como: '¿Por qué te preocupas por eso? Hay cosas más importantes'. Comparto con él completamente la idea de que si puedes, debes ayudar. Al mismo tiempo, siento que soy el equilibrio entre eso y nuestra propia vida. Trato de mantenerle en contacto con su familia. Es completamente la sal de mi vida. Hace que mi vida sea más sabrosa. También más loca", aseguraba.

NEW YORK, NY - APRIL 24:  Chef Jose Andres and Patricia Fernandez de la cruz attend the 2018 Time 100 Gala at Jazz at Lincoln Center on April 24, 2018 in New York City.  (Photo by Dimitrios Kambouris/Getty Images for Time)
NEW YORK, NY - APRIL 24: Chef Jose Andres and Patricia Fernandez de la cruz attend the 2018 Time 100 Gala at Jazz at Lincoln Center on April 24, 2018 in New York City. (Photo by Dimitrios Kambouris/Getty Images for Time)

Su hermano Adriá y la amistad con Bezos

La historia de José Andrés tiene mucho que ver con la del sueño americano que se hace realidad. Nacido en Mieres, un pequeño municipio asturiano, con cinco años su familia (sus padres eran enfermeros) se mudó a Barcelona. Desde muy pequeño le llamó la atención estar entre fogones y cuentan que con 12 años ya cocinaba para su familia. Dejó el instituto y su padre le matriculó en la Escuela de Restauración y Hostelería de Barcelona, donde además trabajaba como pince en un restaurante de pescados. Tras terminar la mili (servicio militar), comenzó a trabajar en las cocinas de El Bulli, donde aprendió todo de Ferrán Adriá, considerado durante años uno de los mejores y más innovadores cocineros del mundo. De ahí surgió entre ellos una gran amistad que aún hoy se mantiene y ambos se profesan una admiración mutua que sale a la luz siempre que les pregunta.

El año pasado, José Andrés fue portada de la revista Time y Adriá no perdió ni un segundo para felicitarle. "Es brutal. Que José Andrés haya sido portada de Time, revista de referencia a nivel político y demás, que un cocinero como él, que es como mi hermano, esté ahí, ha sido un orgullo brutal. José Andrés es un símbolo de lo importante que es la alimentación, que él lleva al extremo de la solidaridad. Es increíble. Es fundamental que haya personas en el mundo como José Andrés, que hacen ver a España de una manera importante como en muchos lugares no nos ven", decía el cocinero. Con los hermanos Adriá abrió hace dos años el Mercado Little Spain y en televisión le hemos visto además en programas como Vamos a cocinar, en TVE, y en otros en EEUU como The Taste o Iron Chef America, y ha llevado su cocina a Harvard y Georgtown a través de varios cursos.

VAN HORN, TEXAS - JULY 20: Jeff Bezos (C) stands with Chef Jose Andres (L) and Van Jones, founder of Dream Corps, after announcing a $100 million award for their projects that help humanity on July 20, 2021 in Van Horn, Texas. Mr. Bezos presented the awards after being part of the crew in the Blue Origin’s New Shepard rocket flight into space. (Photo by Joe Raedle/Getty Images)
(Photo by Joe Raedle/Getty Images)

Muchos se sorprendieron hace un par de meses cuando el magnate Jeff Bezos entregó a José Andrés un cheque de 100 millones de dólares a modo de donación después de realizar el primer vuelo comercial al espacio. Pero lo cierto es que el cocinero español tiene en Estados Unidos relación con los más importantes empresarios del planeta, con presidentes como Barack Obama o Clinton (con Donald Trump mantuvo un enfrentamiento al negarse a abrir un restaurante en la Torre Trump para defender los derechos de los inmigrantes latinos), con los duques de Sussex y con multimillonarios como Bezos que confían en él y en su labor solidaria en todo el mundo. José Andrés comenzó esta tarea humanitaria hace 11 años con el trágico terremoto en Haití y ahí fundó WCK para llevar comida a las zonas que hayan sufrido desastres naturales o humanitarios. Quince países, 45 millones de comidas y casi 50.000 voluntarios avalan su espectacular labor que se fragua también gracias a proveedores y cocineros locales, como hicieron en varias ciudades españolas al inicio de la pandemia. "World Central Kitchen surgió de una idea muy simple pero muy poderosa. La comida puede cambiar el mundo. Y un plato de comida es un plato de esperanza", ha dicho el chef.

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