Champions League, última oportunidad: 6 condiciones para evitar un fin de ciclo

Dani Senabre
·6 min de lectura
(Photo by Pedro Salado/Quality Sport Images/Getty Images)
(Photo by Pedro Salado/Quality Sport Images/Getty Images)

Los 6 dias de descanso que ha dado Setién a la plantilla (y que finalizan esta tarde con las pruebas para el Covid-19 que determinarán si mañana pueden empezar los entrenamientos) tienen que haber servido, además de para desconectar y esquivar paparazzi en Ibiza, para reflexionar y sacar conclusiones de cara al abordaje de la máxima competición continental. Nadie se va a sorprender si el Barça no levanta la orejona porque las expectativas ahora mismo son extremadamente bajas. Antes de levantar la Copa, habría que levantar el ánimo. Por eso hemos elaborado una lista con 6 puntos, uno por cada día que el míster nos ha dado libres también a nosotros. Estos son los 6 aspectos que el Barça debe mejorar si quiere competir ante el Nápoles y en Lisboa:

1. Fortaleza defensiva. Es muy fácil teclearlo desde la comodidad de nuestro ordenador, mucho más difícil ponerlo en práctica. Somos conscientes que le estamos pidiendo al Barça algo que no ha tenido en los últimos dos años pero el tiempo corre y la necesidad es urgente e imperiosa. Las imágenes que hemos presenciado en la Liga no pueden repetirse en Europa o la factura será mucho mayor. Centrales resbalando, laterales que llegan tarde o directamente no llegan, Piqué corriendo como un pollo sin cabeza por todas partes intentando multiplicarse para tapar los innumerables fuegos que sus compañeros han provocado y Ter Stegen, vendido, vociferando consignas inútilmente. Todo eso, ante el Leganés o el Celta, puede ser letal o no serlo. Ante el Bayern, el Atlético o el City, lo será con toda seguridad. Si tuviéramos una varita mágica y pudiéramos elegir un solo aspecto del juego que el Barça deba mejorar por arte de magia, sería éste.

2- Mantengan a Riqui, añadan a De Jong. El Barça necesita luz y clarividencia en la creación. Por eso Riqui Puig se ha hecho tan necesario en este tramo final. Además de seguir apostando por él, el regreso del mejor fichaje azulgrana en lustros va a ayudar muchísimo en la medular. Su adaptación ha sido un camino de obstáculos: jamás encajó con la ética de trabajo físico durante la era Valverde, le cambian al técnico sobre la marcha y por si fuera poco, se lesiona. Frenkie deberá superar todo eso y utilizarlo como fertilizante para florecer en una competición que conoce a la perfección y en la que nos brindó su mejor fútbol hace no demasiado tiempo. Un centro del campo con Busquets, De Jong y Riqui nos teletransportaría a las mejores épocas de la historia de este equipo.

3- ¿Arthur existe? La pregunta es retórica. Sabemos perfectamente que está fuera. No cuenta para nada. Ni su actitud ni la política del club con él han ayudado. Este es el único punto que sabemos seguro que no se va a dar pero aún así lo queríamos incluir para dejar en evidencia lo siguiente: el Barça está en inferioridad de condiciones. Además lo está por voluntad propia. Es lo más estúpido del mundo, si ustedes se paran un instante a analizarlo. La Juve, además de ser campeón del scudetto y ser mejor equipo - que no plantilla- tiene una ventaja añadida respecto al conjunto azulgrana en esta Champions: ellos utilizan a Pjanic, pese a haberlo traspasado. Pjanic puede ayudar a su equipo a ganar el trofeo más importante de la temporada. El Barça, que va tan falto de cuerpos que no es capaz ni de llenar una convocatoria para el primer equipo y el filial, ha bajado los brazos en el caso Arthur. Ha lanzado la toalla incomprensiblemente. No le ha incluído en la dinámica de club. Reflexionen sobre esto: en la competición más exigente del mundo y en el año físicamente más exigente de la historia, resulta que vas a jugar la Champions sin Pjanic y sin Arthur. No se puede hacer peor.

4- La tecla Griezmann. Se tocó en Villarreal. Se abrieron los cielos y un coro de ángeles iluminó nuestros corazones con música celestial. Desde entonces no ha vuelto a sonar. La posición de Griezmann, su encaje con el resto de compañeros en el ataque azulgrana va a ser determinante no solo en esta competición sino en los años venideros si es que el francés se queda en Barcelona. No siempre se va a poder retrasar la posición de Leo y jugar con dos delanteros pero en ese caso la solución pasa por ABRIR LOS OJOS y ver al principito en alguno de los tropecientos movimientos de descarga, desmarque y esfuerzo colectivo que hace Griezmann por abrir espacios y luego aprovecharlos. Messi y Suárez solos no pueden ganar la Champions. Podían en 2015 - y tuvieron a Neymar- pero no ahora. Sé que ustedes creen que el argentino solo, podría. Eso nos lleva a nuestro siguiente punto….

5- Leo. Sí, han leído bien. No, no se froten los ojos. No hay nada en el campo que el mejor jugador de la historia deba cambiar para ayudar más al equipo. Su voracidad competitiva y capacidad de desequilibrio, unidas a una cada vez más incipiente visión de juego que le hace repartir asistencias como caramelos son el mejor arma que tiene ahora mismo (y desde hace muchos años) este equipo. Lo que va a ser determinante en los próximos días va a ser la actitud de Messi fuera del campo y su estado de ánimo. Llámenme loco pero no conozco ningún equipo de la historia de la liga de Campeones que haya levantado el trofeo con su capitán diciendo ante un micrófono que “no vamos a ganar nuestro próximo partido”. No se equivoquen, entendemos a Leo. Ejerce de capitán. Todas y cada una de las balas de estos últimos meses (Abidal, Bartomeu, Setién) han tenido su sentido, aunque con este último tenemos algunas dudas, especialmente en la comparación con su predecesor. En cualquier caso, Leo deberá aparcar todo eso. La salud mental del culé no puede depender del parte metereológico que Leo salga a dar tras cada encuentro en el micrófono de Ricardo Rosety. No podemos pasar de traer la linda copita a “no nos da para la Champions” a directamente “no ganaremos al Nápoles”.

6- Que siga la fiesta de Ansu. En un mundo ideal, pediríamos que Ansu reemplazara a Suárez en algún once inicial pero sabemos que eso no se va a dar y que, si se da, el damnificado sería Griezmann antes que el uruguayo. En cualquier caso, estamos en la misma situación idéntica a la del punto dos con Riqui Puig: dénle cancha. Dénle vía libre. Que no desaparezca. Que toda la polémica sobre si ambos deberían haber ido o no a ayudar al filial en su posteriormente fallido ascenso sea por algo. Que no hayamos estado discutiendo para que ambos desaparezcan en la competición más importante de todas. Ansu tiene duende. Tiene algo. Está siempre en el momento adecuado en el lugar adecuado. Atrévanse a ponerlo ahí. El hecho de que Braithwaite no pueda jugar en Europa ya elimina una de las opciones pero aquí los garbanzos se juegan con los grandes: ¿le discutirá minutos Fati a Suárez o Griezmann?

Nuestra lista se queda corta. Podríamos seguir hasta la extenuación pero no queremos marear al lector objetivo ni deprimir al lector culé. Si el Barça soluciona incluso la mitad de estos puntos, el milagro es posible. Un equipo con esta plantilla y especialmente con este líder, puede levantar títulos incluso estando pésimamente gestionado desde la cúpula directiva, como es el caso. Si se engrasa bien y se le dota de una partitura mínimamente coherente, la flauta podría sonar.

Si no, el único sonido que escucharemos será el silbido de los vientos de cambio en Barcelona.

Otra vez.