¿Por qué los champús sin sulfatos son los mejores para el pelo teñido?

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Photo credit: John Phillips - Getty Images
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El mundo de la belleza está lleno de bulos, medias verdades y errores de bulto, por eso conviene informarse muy bien antes de hacerse eco de creencias sin fundamento. Uno de los temas más controvertidos y de los que más se habla es de los sulfatos en los productos para lavarse el cabello. ¿Son buenos, son malos o son inocuos en los champús? Para tener una opinión formada lo mejor es empezar por el principio y saber qué son los sulfatos para decidir si conviene usar o rechazar champús que los contengan en su composición.

¿Qué son los sulfatos?

La especialista capilar Sonia Atanes lo explica muy clarito: “Los champús suelen llevar tensioactivos, que son el compuesto que consigue emulsionar dos materias, el agua y la grasa o suciedad, atrapando esta en unas estructuras llamadas micelas y liberándola de la superficie lavada al aclararla. En el caso de los champús, los tensioactivos más habituales son los sulfatos, pero no todos son iguales”.

María José Llata, estilista capilar de la peluquería Llata Carrera (Santander), hace hincapié en que los sulfatos son ingredientes que tienen sus consecuencias si son de mala calidad: “Son baratos y se utilizan en muchísimos productos de limpieza (no solo en champús) para eliminar la grasa y para crear espuma. El hecho de que hagan espuma crea una sensación de un lavado profundo en el pelo que camufla otros problemas. Sin embargo, no todos son tan perjudiciales, existen de diferentes tipos y de distintas calidades. Los sulfatos que evitar en los champús son los ALS, SLS y SLES”, especifica.

Esta estilista apunta, además, que los champús con sulfatos tienen un efecto poco deseable en todo tipo de cabellos, y es que deshidratan muchísimo el pelo y son más irritantes para el cuero cabelludo: “Y hay que recordar que un cabello seco es mucho más frágil y tiene más tendencia a la rotura. Es decir, los sulfatos favorecen que el pelo se rompa y se vea estropajoso. Además, aceleran la pérdida de color, tanto si es natural como si es teñido”.

¿Hay que evitar los sulfatos en los champús?

Seguro que habrás notado que en las épocas en las que te limpias más el pelo, como en la época de verano o cuando haces mucho deporte y duplicas o acortas los lavados, se vuelve más áspero y necesita más ayuda extra. Esto tiene una explicación. “La superficie de un cabello que se lava en exceso o está muy tratado químicamente se altera y se vuelve mucho mas porosa, por lo que hay que tener cuidado con los productos que le aplicas. Utilizar champús con sulfatos es perjudicial, debido a la fragilidad de estos cabellos, pues absorben con mucha más facilidad cualquier producto que utilicemos”, asegura Atanes.

Pero los sulfatos, como han explicado las expertas, no siempre son perjudiciales, incluso con los cabellos coloreados. “Si te tiñes el cabello habitualmente y está sano, los sulfatos de alta tolerancia “sodium lauret sulfate” o “sodium coco sulfate” no te generarán ningún problema, no alterarán tu color y harán más agradable tu experiencia de lavado por su espumosidad. En cambio, si tu cabello es fino y llevas tiempo con tintes, mejor evita los champús con sulfatos, ya que quedará excesivamente purificado y lo notarás muy seco”, añade.

¿Y qué pasa cuando el tinte es más agresivo y hablamos, por ejemplo, de un cabello decolorado? “Cuando un cabello esta completamente decolorado, su pH está muy alterado y su protección externa desparece, por lo que su interior esta muy expuesto y los sulfatos, por muy suaves que sean, resultan muy agresivos para su condición. Mi recomendación es utilizar una crema lavante para reparar, nutrir y sellar el cabello decolorado y alternarla cada varios lavados con un champú sin sulfatos, que al tener menos agentes limpiadores, es más respetuoso con los cabellos coloreados. Y lo mismo para las mechas decoloradas”, aclara Atanes.

¿Qué consecuencias tienen los champús con sulfatos en el pelo teñido?

“Un pelo teñido es un cabello sensibilizado y con tendencia a deshidratarse. Si, además, utilizamos productos que lo resecan, como son los champús con sulfatos, vamos a hacer que se vea apagado, sin vida y con mayor tendencia a romperse. También hay que tener en cuenta que cuando nuestra melena está seca, los pigmentos del color se desvanecen con mucha más facilidad. La deshidratación provoca que la tonalidad pierda fuerza y sea necesario retocar en el salón antes”, remarca María José Llata.

Esta peluquera aconseja evitar el uso de champús con sulfatos de manera continuada, especialmente si tienes el cabello coloreado: “Lo ideal es utilizar champús sin sulfatos. Las fórmulas más naturales son más respetuosas con las características de nuestra fibra capilar y del cuero cabelludo, y eso se traduce en una melena más sana y bonita. Otro aspecto contra los sulfatos es que se depositan sobre el folículo piloso, impidiendo que funcione con normalidad, lo que puede acarrear pérdida de cabello. Y no solo eso, también pueden causar picor o caspa”, remata.

Ahora que lo sabes, revisa bien la etiqueta y vigila los componentes del champú que vas a utilizar de manera continuada, especialmente si tienes el pelo tenido, con mechas o decolorado.

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