¿Cerraron la oficina por el coronavirus? Claves para trabajar desde casa sin perder el juicio

Un trabajador de una empresa ubicada en la localidad de North Brabant trabajaba desde casa durante la crisis del coronavirus en Holanda el 13 de marzo de 2020 (Foto Romy Arroyo Fernandez/NurPhoto via Getty Images)

El sueño de millones de personas de trabajar en pantuflas desde casa se hizo realidad de manera inesperada debido al coronavirus Covid-19.

El ritual personal de apagar el despertador, elegir un vestido apropiado para la agenda del día, desayunar apresuradamente antes de llevar a los niños al cole quedó en suspenso cuando las autoridades sanitarias de muchos países instaron a las empresas a permitir el teletrabajo por motivos de seguridad pública.

Los primeros días los eficientes empleados seguramente cumplirán con sus tareas al pie de la letra.

Pero, como suele ocurrir con la mayoría de las fantasías, existe un largo trecho entre esa idílica escena de resolver complejos problemas laborales mientras tomamos un café en nuestra taza favorita en el sofá del salón, a una realidad que implica un enorme aislamiento social y permanentes distracciones domésticas.

Teletrabajo en tiempos de crisis

Hay que aclarar que es muy distinto trabajar de manera remota en condiciones normales que en las circunstancias extraordinarias que rodea al coronavirus Codiv-19.

Trabajo como escritora y periodista autónoma desde hace años. Para ello tengo una rutina diaria que incluye acompañar a mi esposo a llevar a mis dos hijas al colegio.

En ocasiones me instalo con mi laptop en una biblioteca local, me coloco unos audífonos y me dedico exclusivamente a escribir durante varias horas en medio un espacio iluminado, silencioso y sin distracciones. Otros días prefiero trabajar desde casa, especialmente si debo conversar con fuentes o realizar entrevistas a distancia.

Pero luego de la Comunidad de Madrid suspendió las actividades escolares y ordenó el cierre de las bibliotecas, centros comunitarios y parques he tenido que reorganizarme.

Me despierto a la misma hora aunque no tengo que llevar a las niñas al cole y aun así comienzo a trabajar más tarde. Aunque insisto en que las chicas mantengan una rutina, ellas despiertan más tarde y debo dedicar un tiempo para asumir el papel de la maestra para que realicen los deberes que les mandan por internet.

Mi hora de almuerzo habitual se extiende porque ya no basta con cocinar un filete asado con ensalada sólo para mí. Preparar una comida nutritiva para dos niñas y luego recoger los platos sucios aumenta el trabajo no remunerado y disminuye el tiempo para descansar antes de reanudar el trabajo en la tarde.

Y ni hablar de la cantidad de mensajes de los chats escolares, familiares, de colegas y amigos sobre las últimas informaciones sobre la pandemia. La única manera de avanzar sin cometer disparates ni enloquecer es desconectar las redes sociales.

Mi recomendación es rehacer una rutina que incluya a los niños para ayudarlos y acompañarlos. Dependiendo de la edad y de la comunicación que tengas con ellos es posible trabajar un rato sin interrupciones. ¡Al menos yo lo he logrado!

Claves para novatos

Otros quizás no tengan mis responsabilidades maternales pero no están acostumbrados a trabajar de manera remota a tiempo completo.

Para los que se sientes desconcertados al trabajar desde casa, expertos en productividad han ofrecido interesantes consejos para sobrevivir las restricciones de movilidad impuestas por el coronavirus.

David Hassell, cofundador de la empresa de software gerencial 15Five, expresó a CNN que es muy importante no subestimar el impacto psicológico de la soledad.

Aunque la emergencia sanitaria de nuestros países no permita a la mayoría trasladarse a sus oficinas, Hassel recomienda utilizar video llamadas con los compañeros de trabajo para interactuar con otros y evitar la sensación de aislamiento. En su empresa todos los trabajadores se reúnen virtualmente tres veces por semana.

"Podemos verle la cara a todos porque todos están con sus laptops frente a sus cámaras, eso es muy importante", dijo el directivo.

Bryan Collins, experto en liderazgo y productividad, cree una rutina diaria fija es el mejor aliado para trabajar desde casa. "Comienzo mi día a la misma hora, alrededor de las 09:00 después de que los niños se van al colegio. Y termino como a las 17:30, al mismo tiempo que otros miembros del equipo que trabajan de manera remota o desde la oficina", escribió en Forbes.

Los que trabajamos desde casa tenemos una particular tendencia a sentirnos culpables cuando nos detenemos a hacer otras actividades.

David Rabin, vice presidente de mercadeo comercial global de Lenovo, cree que existe la tendencia a trabajar sin descanso para superar el estigma de no estar en la oficina.

Por eso, es recomendable ser honestos con nosotros mismos y recordar que pocos en una oficina trabajan ocho horas continuas sin pestañear. La mayoría se detiene a tomar café, toma recesos para almorzar, o conversa un rato con los compañeros para despejarse por un momento. De la misma manera no pasa nada si en casa nos detenemos a regar las plantas o a conversar con el vecino.

También es importante movernos un poco dentro de casa y buscar distintos espacios que nos ayuden a lograr nuestros objetivos. "No sientas que debes limitarte a usar un sólo sitio dentro de tu casa para trabajar", recomienda Rabin.

Otra regla inquebrantable para trabajar desde casa es establecer límites. Es posible que un día trabajes un poco más de la cuenta, pero es indispensable fijarnos un horario y respetarlo.

Ese es el momento de apagar el ordenador. Para recordarnos a nosotros mismos que se acabó el horario de trabajo y que comenzó nuestro tiempo personal es recomendable cambiarnos la ropa, colocar un poco de música, compartir con la familia o disfrutar de algún pasatiempo si vives solo.

La capacidad de transformarnos y jugar distintos roles durante días en un reducido espacio físico será vital en tiempos de coronavirus.