La desaparición de Cecilia Roth tras llegar a lo más alto con 'Todo sobre mi madre'

Cine 54
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Por alberto Cano.- No todas los intérpretes pueden presumir de tener una carrera como la de Cecilia Roth. Nacida en Argentina en 1956, comenzó su trayectoria profesional en su país natal con pequeñas comedias y dramas de los 70, como No toquen a la nena o Crecer de golpe, pero tras huir de la dictadura militar, fue en España donde comenzó a consagrarse como actriz. Trabajó con José Luis Garci en Las verdes praderas, con Iván Zulueta en Arrebato y con Pedro Almodóvar en míticas cintas como Laberinto de pasiones o ¿Qué he hecho yo para merecer esto?

Fue precisamente con el director manchego con quien alcanzó la cima de su carrera. Tras volver a Argentina, actuar en reconocidas cintas como Un lugar en el mundo o Cenizas del paraíso y ganar el Goya a la Mejor Actriz con la coproducción Martin Hache, Pedro le ofreció la oportunidad de protagonizar Todo sobre mi madre, el que se convertiría en su trabajo más aclamado.

Fotograma de Todo sobre mi madre, 1999 (Agencia/Origen: Sfgp, Gtres)
Fotograma de Todo sobre mi madre, 1999 (Agencia/Origen: Sfgp, Gtres)

Allí interpretaba a Manuela, aquella madre que tras perder a su hijo se embarca en un viaje de reconstrucción emocional hacia el pasado. La victoria de la película en los Óscar, el clamor de la crítica internacional, el público rindiéndose ante ella y la oportunidad que le otorgó ganar su segundo Goya u otros múltiples galardones como el Premio Europeo, llevaron a Cecilia Roth a ser una de las actrices del momento al comienzo del nuevo siglo. Sin embargo, y como por arte de magia, su carrera quedó estancada tras entregar la que fue su mejor y más recordada interpretación en pantalla.

En vez de entregarse a grandes proyectos, Roth decidió centrarse en películas y series de televisión en su país natal. A principios de la década de los 2000, pudo actuar bajo la dirección de reconocidos cineastas como Matías Piñeiro en Kamchatka, en aclamadas telenovelas como Epitafios y volver a trabajar con Pedro Almodóvar en un pequeño papel en Hable con ella, pero el resto de sus actuaciones fueron en dramas fallidos como Deseo, Padre nuestro, El nido vacío e incluso en catastróficas series como el remake argentino de Mujeres desesperadas.

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Su figura ya no era la de aquella estrella de los 90 que nos conquistó con Todo sobre mi madre, por lo que decidió buscar un nuevo rumbo a su carrera y pasar al teatro. Actuó tanto en escenarios de Argentina como de España, participando en varias obras entre 2006 y 2013 como Disparatados en Varieté, Días contados, Amor, dolor y qué me pongo o Una relación pornográfica.

Siguió interpretando papeles en películas argentinas, aunque al cine español no regresó hasta que Almodóvar le ofreció un papel en Los amantes pasajeros. Aquella película no acabó por convencer, por lo que Roth, también diluida en medio de un reparto muy coral, no tuvo la oportunidad de lucirse en pantalla y resurgir tras la mano del director que la impulsó al estrellato. Más adelante volvieron a colaborar en Dolor y Gloria, pero su papel fue demasiado pequeño como para lograr sobresalir.

En la década de 2010 destacó en la serie Historia de un clan o en la aclamada El ángel, dirigida por Luis Ortega y producida por el propio Almodóvar. Pero su huella ha sido casi inexistente durante todos estos años, al menos cuando la comparamos con el peso de Todo sobre mi madre, dejando casi la impresión de haber estado desaparecida desde principios de los 2000. La razón parece inexplicable, porque tenía todo de su parte para seguir en lo más alto.

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Tal vez no supo aprovechar el tirón de Todo sobre mi madre, lanzarse a mejores proyectos y mantenerse en las altas ligas de la industria hispanoamericana. Aunque también es cierto que Roth siempre ha sido una actriz muy contundente con sus opiniones, especialmente políticas. El descender de una familia de intelectuales, el ser su padre un judío emigrado a Buenos Aires o el salir de una Argentina en ciernes de una dictadura para adentrarse en un país que acababa de salir de una represión de más de 40 años, terminaron por tejer sus ideales políticos.

Echando un vistazo a entrevistas recientes es fácil leer a una Roth muy crítica con la “derechización mundial” hablando sin tapujos de los gobiernos de Trump, Bolsonaro o de la política española, como en su encuentro en 2018 con S Moda en El País. No es tampoco complicado encontrar declaraciones de la pasada década donde se mostraba muy crítica con el gobierno del expresidente argentino Mauricio Macri, al que no dedicó palabras muy agradables en Radio Uno en 2016. Además, tras el movimiento #MeToo no dudó en denunciar haber sufrido una violación por un periodista español en Madrid.

Fue en enero de 2018 cuando reveló haber sido víctima de una violación por parte de un periodista durante la época en que vivió en Madrid, aunque dijo que no recordaba su nombre porque "bloqueó totalmente" el hecho. "Me costó darme cuenta y es la primera vez que lo cuento" dijo en una entrevista en un programa argentino. Luego dijo al periódico La Nación que le costó darse cuenta lo que estaba pasando porque se trataba de un hombre conocido suyo. "Esta situación estaba muy borrada en mi vida. Me había dejado mi novio, estaba fatal, él era más amigo de mi novio que mío. Me dijo 'ven y charlemos', fuimos a su casa y, aunque no es no, parece que a veces puede ser sí, pero si tienes ganas. Y terminé haciendo lo que no quería hacer, definitivamente" lamentó, añadiendo que se tomó su tiempo para contarlo por "la angustia" que sentía.

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Pero al no haber parado de trabajar en todos estos años, aunque sea en proyectos menores y no tan trascendentes, su desaparición de la memoria colectiva encuentra una mejor explicación en decisiones erróneas a la hora de elegir sus papeles. A sus 64 años se mantiene activa en la industria y en 2020 se lanzó al mercado streaming con el thriller Crímenes de familia para Netflix.

Aunque a día de hoy escuchar el nombre de Cecilia Roth todavía impone, porque es difícil no acordarse de aquel personaje tan dolido y roto como el de Manuela en Todo sobre mi madre. O de sus papeles en Martin (Hache), Cenizas del paraíso, Arrebato,... Porque aunque su nivel de fama haya descendido, no muchos intérpretes pueden presumir de tener semejante carrera. 

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