Despertarse con la boca seca, un problema de narices

La nariz nos permite oler y respirar, pero también actúa como 'filtro' de salud y contribuye a que otras funciones se realicen con normalidad. Por ejemplo, muchas personas no saben que tener unos cornetes demasiado grandes o un tabique desviado pueden estar detrás de esa sequedad bucal

Dormir con la boca abierta, porque no puedes respirar por la nariz, es uno de los motivos por los que te despiertas con sequedad bucal. (Foto: SHUTTERSTOCK)

A muchas personas les parece normal despertarse con la boca seca y amarga, cuando en realidad no debería ser así. La falta de saliva es una de las causas más comunes de este trastorno que recibe el nombre de ‘xerostomía’ y consiste en la sequedad de la mucosa bucal, generalmente como consecuencia de una disminución funcional o patológica de la producción de saliva.

Cualquiera puede tener la boca seca de vez en cuando, por ejemplo, si está nervioso o estresado. Se trata de un proceso que puede ser crónico o transitorio, y en ocasiones puede causar caries dental o gingivitis. Si la sequedad en la boca persiste, puede hacer que sea más difícil masticar, tragar y hasta hablar.  En estos casos, conviene consultar al médico para investigar las causas.

Para qué sirve la saliva

La saliva desempeña un importante papel en la protección de la cavidad oral contra la infecciones por hongos, virus o bacterias que causan caries y mal aliento.

Al humedecer los alimentos, las saliva ayuda a descomponerlos para una mejor digestión, al tiempo que limpia las partículas de comida de los dientes y las encías, y ayuda a tragar. Además, la saliva contiene minerales como el calcio y el fosfato que ayudan a mantener los dientes fuertes y a combatir la caries dental. De hecho, la saliva es muy importante para una boca sana.

También mejora la capacidad gustativa y facilita tanto la masticación como la deglución. Además, las enzimas contenidas en la saliva ayudan a la digestión.

El limón es un gran aliado para aliviar los síntomas de la boca seca por su capacidad para estimular las glándulas salivales y aumentar la producción de saliva, pero si abusas puede causar problemas en los dientes. (Foto: Getty)

Factores que interfieren en su función

Los cambios en los niveles hormonales afectan a las glándulas salivales, pero la sequedad bucal también puede aparecer como efecto secundario de ciertos medicamentos (antihistamínicos, descongestivos, analgésicosm dituréticos y antidepresivos), en afecciones de salud como el síndrome de Sjögren, o debido a las terapias con rayos X, quimioterapias y el tabaquismo.

Cuando se tiene la nariz obstruida por un catarro, o bien cuando se sufre de alergia también puede haber sequedad bucal. Sin embargo, hay una cosa que se suele pasar por alto: muchas personas que sufren obstrucciones respiratorias sin saberlo se pasan la noche entera respirando por la boca, y se despiertan con la sensación de tener 'una lija en la garganta'.

Esto puede ocurrir, por ejemplo, cuando la desviación del tabique nasal es muy pronunciada, lo cual puede obstruir una parte de la nariz y reducir el flujo de aire, lo que dificulta la respiración. O cuando hay hipertrofia de cornetes. Estos se utilizan para humidificar y calentar el aire que se inhala por la nariz.

Algunas veces, estos órganos pueden inflamarse y aumentar su volumen causando sensación de nariz taponada y obstrucción, dificultad para respirar, dolor de cabeza, secreciones de moco que descienden desde la nariz hasta la garganta, sinusitis, ronquidos, tos seca e insistente, disminución del sentido del olfato, mal aliento y (claro está), boca seca.

Por esta razón las personas que respiran por la boca suelen tener alergias e infecciones respiratorias debido a que el aire no pasa por ningún filtro por el que limpiarse calentarse y humedecerse como pasa con la nariz. No obstante, para un correcto diagnóstico y tratamiento de la hipertrofia de los cornetes, es necesario consultar a un experto otorrinolaringólogo.

Cómo aliviar los síntomas de la boca seca

  1. Lleva siempre contigo una botella de agua para poder beber pequeños sorbos (a temperatura ambiente) a lo largo del día. También antes, durante y después de las comidas, y por la noche. Incluso puede ser recomendable masticar pequeños trozos de hielo o hielo picado. 

  2. No tomes bebidas con azúcar y evite las bebidas con gas.

  3. Evite las bebidas con cafeína, ya que esta provoca sequedad de boca. No pasa nada por beber café, té o refrescos sin azúcar de vez en cuando, pero no abuses.

  4. Masticar chicle o chupar huesos de aceitunas o cerezas también ayuda a segregar saliva, aunque tienen que ser sin azúcar para evitar el riesgo de caries.

  5. Restringe el consumo de alimentos picantes o muy salados. En su lugar, ingiere comidas y bebidas ácidas, como limonada, golosinas ácidas sin azúcar y pepinillos para ayudar a estimular el flujo de la saliva.

  6. Evita el tabaco o el alcohol; estos resecan la boca. Si usted fuma, considere dejar de fumar.

  7. Usa un humidificador por la noche.

  8. Puedes tomar sustitutos de saliva, de venta en farmacias.

  9. Utiliza un enjuague bucal sin alcohol y recuerda usar hilo dental a diario.

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