Despertares nocturnos: el síndrome de dolor crónico que podría estar detrás

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Los despertares nocturnos pueden ser un indicador de salud. Y es que despertarse de madrugada de vez en cuando entra dentro de lo normal debido al ritmo de vida actual, pero conviene ir al médico si ocurre a menudo y a la misma hora ya que puede deberse a una alteración crónica de la salud. (Foto: Getty)
Los despertares nocturnos pueden ser un indicador de salud. Quienes los sufren tienen la sensación de no haber descansado durante la noche al ser un sueño superficial de mala calidad con despertares frecuentes durante la noche. Y esto podría interpretarse como un antecedente de fibromialgia. (Foto: Getty)

Es frustante despertarse en medio de la noche no solo por hecho de desconocer el motivo sino porque por mucho que quieras, a veces, no puedes volver a dormirte y además, esos despertares te dejan baldado.

Si bien es cierto que despertarse de madrugada de vez en cuando entra dentro de lo normal debido al ritmo de vida actual, conviene ir al médico si ocurre muy a menudo y a la misma hora ya que podría deberse a una alteración crónica de la salud.

Son varias las causas que pueden hacer que nos despertemos en medio de la noche. El estrés y la ansiedad provocadas por las preocupaciones cotidianas es uno de los factores principales, pero cuando los despertares son continuos (duran más de 3 meses) y siempre suceden en la misma franja horaria, es posible que se deba a una alteración en la salud.

En algunos casos, una afección médica subyacente podría estar causando esos despertares nocturnos. Por ejemplo, podría tener tener algo que ver con un síndrome de dolor crónico, generalizado y difuso.

De hecho, las personas con fibromialgia refieren un sueño no reparador (se despiertan como si no hubieran descansado), dificultad para quedarse dormidos (aumento de la latencia del sueño), en otros casos con múltiples despertares nocturnos, pesadillas, sueño intranquilo, y rigidez matutina, con lo que necesitan más tiempo del normal para ponerse en funcionamiento por la mañana.

La literatura científica así lo recoge. En una revisión de diferentes estudios se concluyó que los pacientes con fibromialgia presentaban un incremento en el número de microdespertares y movimientos, frecuentes cambios de fase, incremento del sueño ligero y disminución de sueño de ondas lentas. Y es que al parecer, el dolor crónico incide en un mayor estado de alerta, lo que podría explicar esas interferencias que impiden tener un sueño de calidad.

Los síntomas primarios que definen a esta enfermedad, comunes a todos los afectados, son el dolor, el cansancio y el insomnio, que -en ocasiones- se presenta como antecedente de la fibromialgia y no como consecuencia. Esto es importante ya que los síntomas y el malestar causados por esta enfermedad acostumbran a ser complejos y de difícil abordaje. Por ejemplo, se suele pensar que el dolor y la fatiga son los síntomas característicos de la fibromialgia. Sin embargo la mayoría de pacientes presenta, también, alteraciones cognitivas, del ánimo y trastornos del sueño, por lo que estos episodios también se han incluido en los criterios diagnósticos de la enfermedad.

Las personas con fibromialgia también tienen una mayor tendencia a sufrir síndrome de piernas inquietas y apnea del sueño. Como consecuencia de esto, el paciente se despierta cada día con la sensación de “no haber descansado”, lo que le obliga a dormir durante el día para aliviar la fatiga.

Por otro lado, no llegar a alcanzar el sueño reparador noche tras noche, o padecer de forma sistemática otras alteraciones del sueño está relacionado con un empeoramiento clínico de la fibromialgia, por lo que un tratamiento adecuado puede mejorar la sintomatología global de la enfermedad.

El reumatólogo diagnostica la fibromialgia cuando encuentra en una persona determinada unas alteraciones que concuerdan con las que han sido recientemente fijadas por expertos para su diagnóstico. Y los despertares nocturnos son uno de esos 'requisitos'. Durante muchos años los médicos le dieron poca atención a los problemas de sueño en comparación con otras manifestaciones de la fibromialgia. Sin embargo, en la actualidad es uno de los síntomas que más se evalúan, sobre todo por el impacto que produce en la calidad de vida del paciente.

Por eso, desde hace algún tiempo el tratamiento de la fibromialgia también tiene como objetivo regular el sueño para disminuir efectos diurnos como la rigidez, el dolor y problemas de concentración.

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