Todo lo que se podría haber hecho con los más de 600 millones desviados en el caso ERE y dónde fueron a parar en realidad

Tras un proceso judicial largo y arduo y con decenas de implicados, el caso de los ERE ya tiene su sentencia y los principales acusados su condena por haber desviado 650 millones de euros con los que mantuvieron entre 2000 y 2009 un sistema de subvenciones que ha sido calificado de opaco y fraudulento. Para que se entienda bien cuánto puede dar de sí todo ese dinero, desde Antena 3 han hecho una serie de cálculos de todo lo que se podría haber financiado con la cantidad desviada.

Los expresidentes socialistas Manuel Chaves y José Antonio Griñán escucharon ayer la sentencia que les condena por el caso de los ERE. (Foto: EFE/Raúl Caro/Archivo)

Así, por ejemplo, señalan que ese montante es lo que habría costado construir 300 colegios, dos hospitales de tamaño considerable o facilitar el acceso a la Universidad a 70.000 estudiantes. Además, también, 650 millones de euros es lo que cuesta, aproximadamente, mantener durante seis meses la red estatal de carreteras.

Un dinero que en realidad no estaba pensado para todo eso que señalan Antena 3, sino para ayudar a empresas y empleados en las situaciones que se habían estipulado. Sin embargo, según recoge la cadena, en el tiempo en el que estuvo activa la trama solo 6.096 de los 120.000 empleados que sufrieron un Expedientes de Regulación llegaron a recibir ayudas de este fondo creado por la Junta de Andalucía para paliar situaciones laborales como la descrita.

En lugar de eso, esas ayudas fueron desviadas de manera opaca en un complicado entramado pensado para que el seguimiento del dinero y su fiscalización no fuesen sencillos de realizar. Según señalan en El País, la división del reparto se haría en dos conceptos. Uno, el más abultado y con 606,2 millones de euros, es el de ayudas sociolaborales. De él parten tres patas, por así decirlo. Una es la de esos 6.000 empleados que recibieron ayudas.

Otra, la de los más de 100 intrusos detectados -es decir, personas que cobraron esa misma ayuda cuando en realidad nunca habían trabajado en las empresas que realizaban el ERE- y una tercera que englobaría a los intermediarios que cobraron un precio superior al del mercado por sus servicios. 66 millones de euros, según Público.

El otro concepto es el de las ayudas directas concedidas a empresas en crisis con una partida de 73,8 millones de euros. En total, señalan desde Público, se beneficiaron 77 empresas de unas subvenciones que se dieron de manera arbitraria y en unos procedimientos, tanto en un concepto como en otro, que no fueron publicados y ni publicitados como se debía haber hecho dejando fuera de la posibilidad de solicitarlas a otras personas y empresas que podrían necesitarlas.

El dinero salía de las partidas 31L -llamada fondo de reptiles- y 22 E. Además de las sociolaborales y las de empresas en crisis, desde Público señalan una tercera vía que sería la que engloba todos aquellos destinos ajenos a los fines para los que había sido estipulado que debían usarse los fondos. Ahí es donde recoge la sentencia que se encuentran facturas de varias campañas de comunicación, un protocolo para la cesión del sistema de emergencias, el programa de formación de los voluntarios de los Juegos del Mediterráneo, muestras de artesanía y jornadas de empleo…

Eso en cuanto a la parte central y más voluminosa de un caso que en realidad cuenta con decena de piezas aún por resolver. Entre ellas, como recuerdan desde El Independiente, la del sonado escándalo de la compra de cocaína por parte del chófer de uno de los condenados O la de las 13 “bacanales” que se pagaron con dinero desviado de esos fondos según la UCO que menciona Antea 3.