Cómo tener una casa más sostenible y ecológica

casa sostenible de caledonian
Cómo tener una casa más sostenibleCaledonian

La casa sostenible ideal o casa bioclimática requiere de una serie de puntos básicos a la hora de su diseño y construcción que son fundamentales para cumplir a fondo su cometido. Desde el tratamiento de las aguas, pasando por la ubicación, los sistemas de refrigeración o calefacción y la forma de obtención de electricidad. Todos ellos bajo un común denominador: el máximo aprovechamiento de las energías naturales.

¿Qué características tiene una casa sostenible?

Al igual que nuestros antepasados, la tendencia (convertida en casi una necesidad) de bioconstrucción está volviendo a asentarse como una de las más fuertes en el campo de la arquitectura. El aprovechamiento de las energías naturales para la vida diaria y ahorro energético es una alternativa responsable que está ganando cada vez más adeptos.

Photo credit: Jordi Canosa
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La casa sostenible ideal es aquella que aprovecha al máximo esas condiciones naturales para disminuir todo lo posible el despilfarro energético, es el eje fundamental de la construcción de casas pasivas. En base a esto, la tendencia arquitectónica del bioclimatismo pasivo (aquellas estructuras que desde la primera piedra de su fisionomía están pensadas para optimizar el consumo energético) está reforzándose gracias al bioclimatismo activo o, lo que es lo mismo, todo ese equipamiento extra que está haciendo que esa eficiencia sea aún mayor, gracias a las energías renovables. Empresas dedicadas sólo y exclusivamente a la construcción de estas casas sostenibles y a su eco-equipamiento, ayudan a cumplir ese sueño.

Antes de construir su casa sostenible, deberás montar todas estas piezas en el gran puzzle eco en función de tus posibilidades, ubicación, entorno… Si cada una encaja perfectamente en su lugar, conseguirás minimizar al máximo la huella de carbono y ayudarás a cuidar de la forma más sabia posible nuestro pequeño gran planeta. De cualquier manera, para conseguir tener una casa sostenible y sea 100% ecológica tendras que seguir leyendo. ¡Toma nota!

1. Repensar el plano de la casa

Estar en contacto con la naturaleza tiene muchos beneficios para la salud, pero optimizar la distribución para aprovechar la luz natural es también una forma sencilla de reducir el consumo de energía y ahorrar dinero. Inspírate en estos planos de casas para distribuir el espacio de forma eficaz.

Photo credit: Hearst
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Conviene enfocarse en las estancias que reciben más luz solar y saber cómo utilizarlas, así podrás destinar un espacio bien iluminado al despacho, zona de estudio o un rincón para desayunar. Los arreglos domésticos también son claves para optimizar el consumo de energía, así que revisa si las ventanas están sucias o las persianas no funcionan.

2. Suelos sostenibles

La madera recuperada de estructuras antiguas, como graneros o edificios viejos, puede reutilizarse y evitar que se pudra en un vertedero, lo que supone una gran forma de salvar árboles.

Photo credit: Hearst
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También ayuda a mejorar la calidad del aire, ya que no se fabrica y no contiene compuestos orgánicos volátiles perjudiciales. Otras opciones de suelos sostenibles son el bambú, el corcho, el vidrio reciclado o las botellas de plástico recicladas y los neumáticos que pueden convertirse en alfombras.

3. Buen sellado del aire

Los aislamientos ecológicos son una buena alternativa para reducir el consumo de energía en casa. Un hogar pierde hasta el 50% de su calor a través de la parte superior de la casa por no tener los áticos bien aislados o sin sellar. El sellado del aire de una casa, que a menudo incluye la mejora del aislamiento, hace que la temperatura sea más fácil de regular y reduce el uso de energía al hacer que los esfuerzos de control del clima sean más efectivos.

4. Ahorro de agua

Es fundamental reoptimizar las aguas pluviales, porque las tormentas ofrecen agua más rica en nitrógeno, oxígeno y dióxido de carbona, así que pon un barril en tu terraza o jardín para regar las plantas con agua de lluvia.

Photo credit: Hearst
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Para lograr la eficiencia, es necesario instalar sistemas de aprovechamiento en tejados o azotea) que puedan recoger el agua de lluvia y almacenarla en depósitos para usos que no requieran potabilidad, como por ejemplo, el agua utilizada para la lavadora. Asimismo, las aguas residuales también han de aprovecharse mediante sistemas de depuración biológica que permitan poder dar una nueva vida en usos como el riego.

Otra opción para conseguir una casa más sostenible es cerrar los grifos cuando te laves los dientes y ahorrar en el caudal hasta un 30% con una buena grifería. Los cabezales de ducha de bajo flujo también disminuyen el consumo de agua en al menos un 40%.

¿Quieres seguir ahorrando en casa? Instala un inodoro de bajo flujo, porque reduce significativamente el consumo de agua sustituyendo los viejos inodoros que consumen mucha agua por otros más eficientes. Los inodoros estándar utilizan hasta siete galones de agua por descarga, mientras que los de bajo flujo sólo utilizan 1,6 galones por descarga. Piensa en todo el dinero que ahorrarás en tu factura de agua: ¡prácticamente estás tirando el dinero por el retrete, si no haces el cambio!

5. Calefacción eficiente

Cada vez existen más alternativas que se suman a la clásica ubicación para aprovechar al máximo el calor solar. Por cierto, recuerda que la mejor ubicación para la fachada principal es el ser sur o suroeste. En cualquier caso, un termostato inteligente ayuda a monitorizar el consumo de energía y controlar el clima de tu casa; aunque también puedes utilizar apps para programar la temperatura y crear un hogar más saludable.

Como sistemas de calefacción sosteniblemente activos puedes elegir un sistema de colectores solares que ponen en funcionamiento los suelos radiantes, las bombas geotérmicas que se sirven del subsuelo para calentar (o refrigerar en verano) el hogar e incluso los sistemas de calderas de biomasa, una fuente de energía renovable, ecológica y autóctona que funciona mediante calderas de leña. Sigue nuestros consejos para pagar menos en calefacción.

En cuanto a la calefacción radiante hidrónica, son sistemas que utilizan agua para calentar la vivienda en lugar de aire. Son mucho más eficientes energéticamente que los sistemas de calefacción por gas de aire, además de más baratos a largo plazo. Además, esta calefacción con agua reduce las alergias, ya que el aire no se desplaza disparando partículas de polvo.

6. Invierte en energía solar

Una gran opción son los paneles fotovoltaicos, que transforman la energía solar en el energía eléctrica. Descubre todo lo que debes saber sobre las placas solares para ahorrar el gasto de energía.

Los paneles solares colocados en el tejado te permitirán obtener energía limpia y pura directamente del sol, reduciendo así el uso de combustibles fósiles. Aunque puede llevar algún tiempo obtener ahorros después del coste de la instalación, según EcoWatch se necesitan unos ocho años para alcanzar el equilibrio. Lo ideal es contar con un tejado soleado y orientado al sur que esté en buen estado para soportar los paneles. Aunque los paneles solares pueden ser costosos, muchos estados ofrecen incentivos y subvenciones para los propietarios de viviendas que quieran hacer el cambio.

7. Buenos cerramientos y ventanas

Las ventanas de doble hoja ayudan a mantener el aire frío fuera en invierno y el calor del sol fuera en verano. Las ventanas de alto rendimiento pueden reducir la cantidad de calor que se escapa hasta un 50%.

Photo credit: Velux
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Para darle un toque más ecológico, añade persianas sostenibles de cáñamo o bambú, o cortinas de algodón para conseguir un dormitorio acogedor y tranquilo. Descubre cuáles son las ventanas y cerramientos más eficientes para tu casa.

8. Electrodomésticos de bajo consumo

Aprende a leer la etiqueta energética de los electrodomésticos, porque ayudan a disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero y los contaminantes. Además, en verano, el aire acondicionado de bajo consumo reducen el uso de energía y la huella de carbono, por no hablar de la factura mensual. Lo mejor es seguir estos consejos para utilizar de forma inteligente el aire acondicionado y tener en cuenta que hay dos tipos de unidades a tener en cuenta: un sistema dividido y un sistema de aire centralizado por conductos.

Para iluminar tu casa, sustituye las bombillas fluorescentes por bombillas led, que consumen hasta un 90% menos de energía, reducen el consumo eléctrico y duran más. Pueden proporcionar hasta 10.000 horas de luz, lo que equivale a dos o cuatro veces más que muchas bombillas estándar.

9. Contra la obsolescencia programada

Conserva los productos eléctricos durante al menos siete años y así esquivarás contribuir a llenar el planeta de la basura electrónica, que abarca cualquier equipo electrónico no deseado, incluyendo ordenadores viejos, televisores, teléfonos inteligentes y cables usados. Todos ellos contienen toxinas como el mercurio, el plomo, el berilio y el arsénico, que pueden ser perjudiciales para el medio ambiente y nuestra salud.

Algunas de las piezas que componen los aparatos electrónicos (acero, cobre, hierro, vidrio) pueden recuperarse y convertirse en nuevos artículos, por lo que hay que deshacerse de ellas adecuadamente: ¡no las tires a la basura! Para ayudar a reducir los residuos electrónicos, guarda los productos eléctricos durante al menos siete años, o dónalos cuando hayas terminado.

10. Limpia con productos naturales

Comprar soluciones de limpieza sin cloro, amoníaco, tintes y productos químicos agresivos no sólo es mejor para tu salud, sino también para el suministro de agua. Sé creativo y hazlo tú mismo con estas recetas de limpiadores naturales caseros. No fallan en al higiene de tu hogar y dejan un agradable olor fresco.

11. Elige pinturas y papeles pintados ecológicos

Renueva tus paredes con pinturas ecológicas, porque emiten menos toxinas y reducen la contaminación del aire interior. Si optas por el papel pintado, asegúrate de elegir una marca ecológica. Las pinturas del siglo XXI son eco, veganas, sin tóxicos y aromáticas.

12. Un jardín ecológico

Planta variedades autóctonas en tu jardín, balcón o terraza para que se adapten mejor al entorno. Necesitarán menos mantenimiento y menos agua, al igual que los huertos urbano y ecológico. Plantar, cultivar y cosechar tus propios alimentos reduce las emisiones de carbono y gestiona el suelo con abono para los próximos años. Asimismo, te animamos a que aprendas a hacer compost casero para aprovechar la basura orgánica y reutilizar los residuos de frutas y verduras para convertirlos en abono natural para tus plantas.

Photo credit: Getty Images
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¿No tienes jardín? No hay problema, porque puedes instalar un pequeño huerto vertical con hierbas aromáticas para decorar tu cocina. Anima tus recetas con el sabor de la menta, el perejil o la albahaca, que también pueden crecer fácilmente en macetas colocadas en el alféizar de una ventana.

Para tener un casa con un jardín sostenible conviene que elimines el uso de pesticidas, porque puede hacer que las toxinas se filtren a los arroyos, estanques, lagos y pozos, y pueden contaminar las aguas subterráneas. Los pesticidas no sólo son peligrosos para el medio ambiente y nuestra salud, sino también para las mascotas y otros animales salvajes. Las formas alternativas de mantener a raya a los bichos incluyen la siembra conjunta, la rotación de cultivos y mantener las plantas lo más sanas posible para que se vuelvan naturalmente resistentes a las plagas.

13. Actualiza tus regletas de enchufes

Algunos aparatos electrónicos necesitan un flujo constante de energía, como el módem o el router, también las impresoras y las videoconsolas. Para evitar pérdidas de energía sin la incomodidad y el desorden de desenchufar los dispositivos directamente, opta por una buena regleta para enchufar distintos dispositivos en el salón o la habitación.

Estos puntos clave se refuerzan con pequeños detalles bioenergéticos que no hay que olvidar como el reforzamiento de las calderas mediante residuos forestales utilizados como combustible, sistemas de aislamiento adecuados para mantener y evitar pérdidas de temperatura (tanto en verano como en invierno) o la construcción de tejados sostenibles (solares, blancos o verdes), que favorecen lo mencionado anteriormente.

14. Compra productos de temporada o locales

Compra a granel y ahorrarás, desde legumbres hasta lociones y cremas de belleza. Las emisiones nocivas se acortan cuando disminuye el recorrido físico de los alimentos. Elige frutas y verduras con el mínimo de envases y lleva tus propias bolsas cuando hagas la compra.

Photo credit: Getty Images
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Las tendencias de comida healthy indican que debemos eliminar los lácteos en favor de las leches vegetales para conseguir que no se acumule más metano a la atmósfera. También animan a reducir el consumo de carne o pescado para solucionar el problema de las macrogranjas y de la extinción de especies marinas. Si no estás preparado para comprometerte con una dieta totalmente vegetal, empieza con el lunes sin carne, porque es una buena manera de empezar a cambiar los hábitos alimentarios.

15. Reduce los plásticos

Para ayudar a frenar el aumento de microplásticos nocivos, evita utilizar pajitas, cubiertos, platos y vasos de plástico de un solo uso. Opta por utensilios fabricados con materiales reutilizables o reciclables como el acero inoxidable, el vidrio, el bambú, la madera y las pajitas hechas con elementos 100% biodegradables como el maíz, el coco y el agave. En lugar de utilizar recipientes de plástico opta por los de cristal.

Otro truco: no utilices cepillos de dientes fabricados con plástico de polipropileno y nylon, que proceden de combustibles fósiles. Además, los cepillos de dientes acaban en las vías fluviales, con un grave impacto en la vida marina, así que lo mejor es que compres un buen cepillo de dientes eléctrico, con cabezales remplazables, o los de bambú.

16. Cuida tu coche o compra un vehículo eléctrico

Un estudio ha demostrado que mantener tu coche incluso un 10% más de tiempo antes de enviarlo al desguace ayuda al medio ambiente. Cuando llegue el momento de adquirir un nuevo vehículo, considera la opción de comprar un coche eléctrico, que emite menos gases de efecto invernadero y contaminantes al aire.

17. Dona o vende tu ropa

Echa un vistazo a nuestra guía para reciclar muebles y piezas para decorar tu casa. También puedes aprovechar el cambio de armario de verano o invierno y seguir las enseñanzas de Marie Kondo y su famosísimo método Konmari para ordenar la casa. Empieza a deshacerte de los artículos que ya no te dan alegría y regálalos, véndelos o déjalos en una asociación benéfica.

En este sentido, te animamos a comprar ropa usada y volver al estilo vintage. Es mejor para el planeta y para tu bolsillo. Evita la moda rápida, que aporta enormes cantidades de contaminación y productos químicos. Conserva la ropa durante más tiempo lavándola con cuidado, comprando productos de calidad y no comprando artículos por capricho. Y si tu sudadera favorita tiene un agujero, considera la posibilidad de remendarla tú mismo en lugar de tirarla.