Carolina Herrera vuelve a hacer gala de su elegancia en Nueva York

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Photo credit: TheImageDirect.com
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María Carolina Josefina Pacanins, más conocida como Carolina Herrera, es una de las grandes culpables de que la moda se orientara hacia un extremo en el que la elegancia era la máxima prioridad. Venezolana de nacimiento, y neoyorquina de adopción, la diseñadora que creó una de las enseñas más emblemáticas de la moda junto a su marido, Reinaldo Herrera, se ha convertido a lo largo de los años en una de las iconos de moda y glamour más populares de la industria.

El hecho de que sea considerada como la diseñadora de moda hispana más reconocida a nivel mundial no es mera casualidad. Sus colecciones llenas de sofisticación siempre han sido la prueba principal que lo confirma, pero su inconfundible estilo nunca se ha quedado en un segundo plano, sino que siempre ha sido la viva imagen de la enseña. Así nos lo hace saber una vez más en Nueva York, lugar en el que se ha celebrado el último desfile de la firma en la que dio el relevo hace unas temporadas atrás a Wes Gordon, y en el que no ha dudado en acudir junto a su hija Carolina Adriana convirtiéndose en uno de los principales focos de atención.

La diseñadora aparecía por la ciudad de la Gran Manzana con un 'total look' de blusa y pantalón en azul que potenció con su elección de los complementos en rojo. Un estilismo muy actual en el que, de nuevo, la elegancia se convierte en el adjetivo que mejor lo define.

Photo credit: Dylan Travis/ABACA
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La empresaria optaba por un sencillo diseño repleto de últimas novedades. Empezando por la camisa vaquera en la que destacaban sus espectaculares y llamativas mangas globo y sus botones en dorado a modo contraste, pasando por los pantalones de seda en la misma tonalidad para no romper la armonía del look, y finalizando por sus acertados accesorios.

Completó su look a través de unos botines de tacón del mismo color a juego, y un bolso de mano en color rojo intenso a juego con el de sus labios. Una propuesta que nos encanta y que terminó de rematar a partir de las joyas en dorado perfectas para el día a día y que demuestran que el menos, siempre es más.