Carmen Borrego, el comodín de la burla empieza a dar pena

De un tiempo a esta parte, los espectadores de Telecinco han sido testigos de la transformación de Carmen Borrego. Y es que de pasarse toda la vida detrás de las cámaras como directora de programas icónicos, la hija de María Teresa Campos se ha convertido en un reclamo de Mediaset (casi tanto como su hermana Terelu Campos). Sin ir más lejos, esta misma semana, la malagueña se ha vuelto a ver las caras con su detractor Kiko Hernández, teniendo que prestarse al circo de acudir con un carro para hacer la compra con él mientras el colaborador no calmaba el azote constante en Sálvame. Asimismo, en la última entrega emitida del formato producido por La Fábrica de la Tele, varios tertulianos como María Patiño llegaron a la conclusión de que la colaboradora de 54 años quizás necesite el dinero y, por esto, se presta a pasar por esos momentos tan humillantes que empiezan a dar pena a la audiencia.

Una lástima que se ha transmitido precisamente en La última cena donde la puesta en escena de Carmen Borrego como fichaje estrella de la segunda edición ha resultado too much para los espectadores. Y es que la tía de Alejandra Rubio ha tirado de drama hasta el punto de que ha abandonado el plató entre gritos después de que Kiko Hernández haya perdido la paciencia con ella quien, todo sea dicho, le ha acusado de humillarla públicamente. Si bien Alonso Caparrós y Alba Carrillo han devuelto en volandas a la malagueña al estudio, su protagonismo se ha sentido entre el público como una mamarrachada que refrenda cómo se ha convertido en el comodín de la burla de Telecinco.


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Aunque Carmen Borrego ya se ha hecho un hueco en el universo Mediaset como colaboradora de Viva la vida, donde trabaja desde 2018, ha decidido dar un paso adelante y fichar como participante de la segunda edición de La última cena. Tras un estreno marcado por el desatino de la cadena de Fuencarral en su año más feminista, este segundo programa, que por cierto ha anotado un 13.7% de cuota de pantalla, ha puesto de manifiesto como la hija de María Teresa Campos se ha erigido como el comodín de la burla que empieza a dar pena.

Pese a que Carmen Borrego se convirtió en la ganadora de Ven a cenar conmigo: Gourmet edition en 2020, su paso por La última cena ha resultado un despropósito. La hija de María Teresa Campos ha aceptado el reto de cocinar con Kiko Hernández una empanada gallega rellena de zamburiñas como primer plato, lengua de ternera con cremoso de boniato como segundo plato y leche frita de postre. Y tras dos días previos de tensión, el colaborador de Sálvame ha estallado con su compañera cuando ésta se ha dispuesto a emplatar y la elaboración ha acabado tirada por el suelo.

“¡Es que eres gilipollas! Eres imbécil”, le ha insultado Kiko Hernández a la par que ha acusado a Carmen Borrego de no remar a favor de obra. En este punto, la concursante se ha mostrado muy dolida por el hecho de que el tertuliano haya perdido la paciencia con ella delante de las cámaras. “A mí no me vuelvas a insultar o me largo”, ha advertido la protagonista.

Un aviso que se hizo realidad cuando Carmen Borrego acabó marchándose del plató: “¡Estoy hasta las narices! ¡Ahí os quedáis! Todo el día insultando. Me largo que no puedo más. Llevo aguantando mucho. No puedo más tía. ¿Por qué me tiene que insultar constantemente?”, dijo generando un show descomunal. Y es que la propia presentadora, Paz Padilla, fue al encuentro de la participante. “No puedo más, este tío no para de humillarme”, se quejó la malagueña a la par que Alonso Caparrós intentaba retenerla en pleno directo.

Finalmente, Alonso Caparrós y Alba Carrillo consiguieron convencer a Carmen Borrego llevándola de vuelta al plató en volandas. Y si bien en las cocinas Kiko Hernández se ha disculpado con ella, aquí no acaba la humillación de La última cena a la hija de María Teresa Campos ya que la hija de Lucía Pariente le ha dado un tartazo a la concursante cuando justamente era la que, luciendo una máscara de payaso, tenía previsto arrojar un pastel al comensal elegido por la audiencia.

Una misión que, en principio, era para que la malagueña se resarciera después de que en 2019 abandonara Sálvame especialmente por un tartazo de Payasín en Sálvame Okupa que le enfadó sobremanera y que le dolió tanto física como emocionalmente puesto que estaba recién operada. Sin embargo, Carmen Borrego no ha visto venir otro nuevo arrojo de pastel que pone en evidencia cómo la tendrían de juguete para hacer el espectáculo.

En definitiva, aunque Kiko Hernández y Carmen Borrego se han coronado con el postre y se han puesto a la cabeza en el ranking de La última cena, el trato que le han dado en el programa a la hija de María Teresa Campos trajo cola en redes. Y es que las pullas entre el tertuliano de Sálvame y la colaboradora de Viva la vida han volado en todas las direcciones, aunque lo verdaderamente llamativo es que la malagueña se ha vuelto a resignar por la poca piedad que han tenido con ella en directo, llegando a abandonar el plató indignada ante las faltas de respeto. Y, en consecuencia, provocando pena en televidentes que veían la situación desde casa:

Y entre tantos momentos bizarros, algún insulto y tortazo... uno empieza a preguntarse si realmente necesita prestarse a este juego.

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