Carme Chaparro lista para ser una 'Mujer al poder'

Por Maribel Escalona
Photo credit: Pablo Cuadra - Getty Images

From Diez Minutos

Tras pasar 21 años al frente de informativos en Telecinco y en Noticias Cuatro, Carme Chaparro saltó en enero de este año a Cuatro al día. Ahora, se prepara para cerrar una etapa el 22 de noviembre, cuando cambie el magacín vespertino por Mujeres al poder. Entretanto, acaba de publicar un ensayo: Calladita estás más guapa, en el que habla de feminismo. Charlamos con ella también de la familia, de las navidades, de lo que le pide al Año Nuevo y hasta de Cataluña, su tierra.

¿Es una coincidencia que publiques tu libro y se anuncie que conducirás el programa 'Mujeres al poder'?
Es una coincidencia total. Pero sí es cierto que cuando le subí el libro a Paolo (Vasile, su jefe), antes de que se publicara, le puse una dedicatoria que decía: "Gracias por dejarme hablar siempre en libertad. Este libro es para las mujeres que no pueden". Y cuando la leyó me sorprendió con un: "Ya tengo un proyecto para ti, para que les des voz a mujeres que pueden y a mujeres que no pueden tener esa voz". Ya lo debía tener en la cabeza, pero la coincidencia entre el libro y el programa es ésa.

A partir del 22 de noviembre dejas 'Cuatro al día'. ¿Te da pena marcharte?
Claro que me da pena. Es como mi bebé. Hemos remado mucho y muy intensamente con un equipo fantástico que se ha dejado la piel desde enero de este 2019, cuando arrancó el programa. Es una franja complicada y yo he aprendido muchísimo al tiempo que hemos sufrido y nos lo hemos pasado muy bien. Pero el proyecto de Mujeres al poder no lo podía dejar pasar.

¿Qué te parece que Joaquín Prat te sustituya? ¿Le has dado algún consejo?
Hemos hablado porque Joaquín y yo nos queremos mucho. Estoy muy feliz de que lo haga él porque se merece ese programa. De momento le he dicho que tiene un equipo fantástico y que confié en él ciegamente, pero tenemos pendiente hablar más en profundidad. Nos cruzamos por los pasillos de Mediaset porque él anda muy liado con Ana Rosa y además, tenemos horarios cruzados, pero hemos quedado para comer la semana próxima para hablar más a fondo. No creo que le tenga que dar ningún consejo cuando lleva trabajando cinco horas diarias desde hace muchos años. Sí hemos comentado que en el programa está su hermana pequeña, Andrea, y no sé si va a poder aguantar la risa cuando le de paso en los directos.

Ana Rosa Quintana, Joaquín y tú formáis un trío. Joaquín te sustituye a ti en 'Cuatro al día' y tú sustituyes a Ana Rosa en 'Mujeres al poder'…
No lo había pensado, pero sí es verdad (risas).

Háblame de cómo será tu nuevo programa
Mujeres al poder
ya lo hizo Ana Rosa el año pasado, pero ella tiene un programa diario de cinco horas y no podía viajar. Yo sí lo haré, viviendo la experiencia de mujeres en el día a día, desde directivas de empresas tecnológicas a mariscadoras, actrices, escritoras, científicas, futuras astronautas… Algunas son amigas mías y otras gente a la que admiro. En realidad vamos a hacer un retrato de nuestra sociedad, en el que también caben prostitutas que quieren dejar de ejercer la prostitución o actrices porno. Yo quiero convertirme en la periodista que conviva con ellas, capaz de transmitir a los telespectadores cómo son esas mujeres.

¿Para cuándo el primer programa?
Queremos que coincida con el Día de la Mujer, el 8 de marzo del 2020. Si no ese día en concreto, sí esa semana.

¿Estás a favor de la cuota de paridad?
Siempre. Estoy a favor de la cuota, sin dudas, porque las mujeres salimos en desventaja en la carrera laboral. La mochila que llevamos a la espalda es muy pesada y tiene que ver con la vida familiar y social, que nos impide con la maternidad avanzar lo que quisiéramos. Y cuando llegamos a los cincuenta y tantos o sesenta años, nos frena al convertirnos en las cuidadoras de nuestros padres y de nuestros suegros. Casi siempre son las mujeres las que reducen su jornada laboral para convertirse en cuidadoras, por eso la igualdad de género no es neutra. Al final, nosotras hacemos mucho más que ellos.

¿Dónde pasarás las navidades?
En Barcelona, con mi familia. Allí están mis padres y mis tres hermanos. Mis sobrinos viven en un pueblecito lejos de Barcelona capital y cuando voy no los veo tanto como quisiera, así que en Navidad nos juntamos toda la familia.

¿Qué le pides al Nuevo Año?
No suelo ser pedigüeña porque me siento afortunada con la vida que llevo, con mis hijas, mi marido, mi trabajo, con amigas estupendas que conforme pasan los años valoro más… No quiero tentar a la suerte, pero sí me gustaría escribir una nueva novela, que el programa guste, que la película que se va a hacer de mi novela No soy un monstruo le guste a la gente… Todavía no puedo decir nada de quién será el director ni de los actores que la harán, pero sí puedo adelantar que son de lo mejorcito que hay en España. ¡Estoy muy contenta!

Volvamos al libro que acabas de publicar, 'Calladita estás más guapa'. ¿El feminismo es sólo para mujeres?
No. El feminismo es una lucha por la igualdad, no una lucha de mujeres contra hombres. Es una lucha para que el 51 por ciento de la población, que somos las mujeres, tengamos las mismas condiciones; por ley las tenemos, pero sociales no. Y eso se consigue caminando hombres y mujeres al lado, para hacer una sociedad mejor.

¿Por qué los hombres también deberían leer tu libro?
Las otras dos novelas que he escrito las compran muchos hombres y eso que al principio tenía miedo por ser una escritora de thrillers, chica... Pero con este libro me escriben muchos hombres para decirme: "Se lo voy a regalar a mi mujer". Y les contesto: "No. Es para los dos". Tenemos que salir de los guetos femeninos, del patio escolar en el que nosotras mismas nos metemos, alejadas de los hombres.

¿Por qué siempre que nos referimos a las mujeres que avanzan las mezclamos con el poder? Ese concepto parece muy masculino.
Depende. Las mujeres que tienen posiciones de poder deberían utilizarlas para ayudar a otras mujeres que no han llegado. Pero tan luchadora es la directiva de una multinacional como la mujer que se levanta a las cinco de la mañana para ordeñar vacas en su granja y que no tiene el reconocimiento social.

En tu libro das caña directamente a varios hombres, con nombres y apellidos. ¿Has tenido reacciones?
No. Son unos cobardes. Algunos me han criticado en sus columnas de periódicos, con nombres y apellidos y yo he decidido hacer lo mismo, pero ninguno ha replicado.

Hablas de la dictadura de la imagen en nuestra sociedad y reivindicas la celulitis, esos kilos de más, las estrías… todo aquello que tiraniza más a la mujer que al hombre. Y aun así, a todos nos gusta vernos bien ante el espejo. Y tú eres un claro ejemplo.
No es una dicotomía. Fíjate que ahora los hombres están cayendo en nuestra misma tiranía, sobre todo las generaciones jóvenes, que llegan a depilarse el torso o la zona genital a tirón de cera. Creo que lo primero es tomar conciencia de que si salgo maquillada en la tele es porque me veo mejor, pero me veo mejor porque la sociedad espera que yo salga sin brillos en la piel, con el ojo ahumado, con las pestañas largas y con los labios pintados.

¿Mujer y sentimiento de culpabilidad van unidos?
Siempre. Es la culpa católica. Las mujeres nos sentimos culpables porque una persona cuide de nuestros hijos mientras trabajamos, porque llegamos a casa y tus hijos te dicen: "Ay mamá, cuánto has tardado…" Nos sentimos culpables hasta de llegar tarde a casa, reventadas y pensar: "Ojalá estén dormidos". No avanzaremos hasta que no dejemos de sentirnos culpables.

¿Cómo lo solucionas tú que tienes dos hijas (Laia, de 8 años y Emma de 6) y que llevas 22 años en pareja (Bernabé Domínguez)?
La pregunta es cómo lo hemos solucionado los dos. Berna viaja mucho porque es cámara de informativos de televisión y dependiendo del momento en el que estemos, cuando uno viaja, el otro no, si uno tiene horarios difíciles, el otro no… Se trata de acoplarse ambos a las necesidades de la familia. Yo no hubiera podido llegar a donde estoy si no tuviera una pareja que pone más lavadoras que yo, que ha aprendido a hacer trenzas a las niñas porque a ellas les gusta llevarlas al cole y que ahora, que todavía estoy en Cuatro al día, llego a casa y las niñas ya están bañadas, cenadas, con el pijama y casi casi en la cama.

¿Te preocupa que, con dos hijas, cada vez haya más 'Manadas'?
Muchísimo. El porno que ven ahora los adolescentes y los jóvenes es de puro sometimiento de la mujer y muy agresivo, pero sigue dándonos vergüenza hablar de sexo en casa y no llamamos al pene, pene y a la vagina, vagina. Y tampoco se educa en sexualidad en los colegios. Todo eso hace que nuestros chicos se eduquen sexualmente con vídeos pornográficos. Y es terrible.

Conociste a tu marido en el funeral de lady Di, que ambos cubríais informativamente. ¿Crees en el destino?
No. Yo soy muy científica, muy racional. Me hubiera encantado ser astrofísica y leo muchos libros de ciencia ficción. No creo en el destino; lo vamos conformando en cada segundo de nuestra vida.

Como catalana afincada en Madrid, ¿te preocupa que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias se sienten a negociar con Esquerra Republicana?
Cuando vi el abrazo de Pablo y Pedro pensé: "pues mira que bien". Porque los abrazos son fantásticos. Si algo nos falta en esta sociedad, en la que es tan fácil atacar a alguien y en la que hay demasiada testosterona en la política, es hablar. Nos falta hablar mirándonos a los ojos. Nos falta sentarnos y escuchar al otro. Y escuchando empiezas a entender a la otra persona, aunque no estés de acuerdo con ella.