Carlota Corredera eclipsa definitivamente a Jorge Javier Vázquez

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Por Begoña Mena.- Se ha fraguado poco a poco, a fuego lento como en las cocinas antiguas. Pero ha sido en la última emisión de Rocío: contar la verdad para seguir viva cuando ha sobrevenido como, de forma natural, el protagonismo a Carlota Corredera en el fenómeno televisivo del año. La presentadora gallega se ha convertido en la coprotagonista principal e indiscutible de la docuserie; ganando así el pulso a su compañero Jorge Javier Vázquez que en primera instancia era el elegido para conducir el espacio.

Y es que lo que no ha sabido leer Jorge Javier, lo tenía ya leído la presentadora gallega (y la cadena la ha apoyado), convirtiéndose en una figura fundamental en que el programa evolucione de prensa del corazón a mucho más que una biografía rosa: un programa de denuncia que parte de una celebridad. Una especie de mezcla que no existía en la televisión.

Carlota Corredera en el último programa de Rocío, contar la verdad para seguir viva (cortesía de Mediaset)
Carlota Corredera en el último programa de Rocío, contar la verdad para seguir viva (cortesía de Mediaset)

Digo esto porque normalmente desde el enfoque tradicional de la prensa del corazón, el tratamiento de la vida de los famosos era superfluo y más enfocado en el cotilleo puro y duro. Ahora hablamos de denuncia social, mediática y judicial: por lo que no se podía hablar con el mismo lenguaje ni en los mismos términos. Se necesitaba una mano izquierda y mucho más compromiso con la causa de la que parecía desplegar al principio el presentador estrella de Telecinco.

Esta situación de la que hablo, se reveló especialmente en la primera entrevista a Rocío Carrasco. La actuación de Jorge Javier durante esa primera visita en directo recibió muchas críticas en redes e indignó mucho a los fans que la calificaron de “esperpéntica” e “infumable”. Vázquez no supo estar a la altura, a pesar de apoyar la versión de la hija de la Jurado. Hizo bromas a la protagonista del documental, insistió con preguntas que ella no quería responder, le restó tiempo para hablar y según los fans, condujo un programa vacío de contenido. En cambio Corredera ha tenido otra actitud desde el principio del documental, quizás porque partía con ventaja: tenía más consciencia de base sobre el problema.

Por un lado, ya conducía contenidos relacionados con una pequeña sección en Sálvamedonde recriminaba las actitudes machistas de sus compañeros y tiene publicado un libro: Hablemos de nosotras, donde escribe de feminismo e igualdad. Esto le ha permitido tener la empatía suficiente para escribir monólogos con férreas y viscerales defensas de Carrasco, lidiar con colaboradores que no creen en su versión y, sobre todo, rodearse de especialistas en el tema y grandes comunicadoras, como la periodista y profesora de la Universidad de Cataluña Ana Bernal Triviño y la abogada, Montse Suarez. 

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Así, programa a programa, ha conseguido convertir la docuserie en un fenómeno mediático que pone el foco en el maltrato machista, la violencia vicaria e incluso las malas prácticas periodísticas de sus propios compañeros de cadena. El resultado: miles de fans pero también miles de ataques. A Corredera le han llovido epítetos como “dictadora”, “hipócrita”, e incluso “mala feminista”.

Lo que está claro es que a día de hoy, la de Vigo es una referencia en cuanto a la defensa de los derechos de las mujeres. Tanto es así que incluso la portavoz del PSOE en el Congreso, Adriana Lastra, y la Ministra de Igualdad, Montero accedieron a participar en el programa para enviar mensajes a Rocío de apoyo y agradecimiento por contar lo que le había sucedido con Antonio David.

El documental, que ya ha avanzado su segunda temporada para otoño, es la revelación y el programa televisivo del año, liderando semana tras semana la noche del miércoles (esta última consiguió 2.279.000 espectadores durante sus 4 horas de emisión). No solo eso, ha generado otras muchas audiencias en el resto de los programas de la cadena, en medios escritos y un boom en las redes, con hastags que han permanecido en trending topic hasta 12 horas seguidas.

Y todo esto es imposible de entender sin Carlota Corredera. Nadie, ni anónimos ni protagonistas, como hizo la propia Rocío durante el último programa demostrando su complicidad con la presentadora, le puede quitar el báculo de ser la periodista más influyente de la televisión en estos momentos, salvando las distancias con Ana Rosa Quintana.

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