Carlos ya ha asumido el título de rey tras la muerte de su madre: qué pasará ahora

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El príncipe Carlos credit:Bang Showbiz
El príncipe Carlos credit:Bang Showbiz

La monarca, de 96 años, falleció en la tarde de este jueves en el castillo de Balmoral, y las leyes de sucesión establecen que la corona se traspasa de forma instantánea, aunque el nuevo monarca todavía tendrán que afrontar una serie de procesos oficiales que detallamos a continuación.

La primera ministra Liz Truss mantendrá una audiencia con él antes de que pronuncie un discurso para dirigirse a la nación. También está previsto que se celebre un servicio de conmemoración en la catedral de San Pablo de Londres, al que asistirán la primera ministra y los ministros de mayor jerarquía del gobierno británico. El día posterior a la muerte de la monarca, un cuerpo ceremonial conocido como el Consejo de adhesión se reunirá en el palacio de St. James para proclamar oficialmente Carlos como el nuevo soberano ante los consejeros privados.

El Parlamento se reunirá entonces para redactar un mensaje de condolencia y todos los demás asuntos a tratar que estaban fijados en la agenda oficial se suspenderán durante 10 días. Por la tarde, el nuevo rey se reunirá con Liz Truss y el Gabinete del Reino Unido.

Al tercer día, Carlos recibirá la moción de condolencia en Westminster Hall antes de emprender una gira por el Reino Unido, que comenzará con una visita al parlamento escocés y un servicio religioso celebrado en la catedral de San Gil de Edimburgo. Al cuarto día pondrá rumbo a Irlanda del Norte, para que le entreguen otra moción de condolencia en el castillo de Hillsborough y acudir a otro servicio religioso en la catedral de Santa Ana de Belfast. El proceso se repetirá en Gales, en el parlamento y en la catedral de Llandaff, en Cardiff.

La ceremonia oficial de coronación tendrá lugar en algún momento durante el año posterior al nombramiento de Carlos como rey. Se cree que la lista de invitados se limitará a tan solo 2.000 personas porque la intención de la casa real sería organizar un evento "más breve, más dinámico, menos costoso y más representativo de los diferentes grupos comunitarios y religiones" del Reino Unido para modernizarlo de alguna forma en comparación con la de su madre Isabel II en 1953.

Dos días después del fallecimiento de la reina, su féretro será llevado al palacio de Buckingham según los planes especificados en la Operación Unicornio: el procedimiento que se diseñó en caso de que muriera en Escocia. Si es posible, su cuerpo viajará a Londres en su tren privado, y si no, en avión. La primera ministra y otros ministros serán los encargados de esperar su llegada.

En el cuarto día después, se ensayará el traslado de sus restos mortales desde el palacio de Buckingham hasta el de Westminster, antes de que tenga lugar la procesión real al día siguiente, que culminará con un servicio en Westminster Hall. La reina permanecerá allí durante tres días, y el público podrá visitarla durante 23 horas a lo largo de esas jornadas.

El funeral de estado, que será un Día de Luto Nacional, se celebrará en la Abadía de Westminster a los diez días de su muerte. A mediodía se guardarán dos minutos de silencio y habrá procesiones tanto en Londres como en Windsor. También habrá otro servicio en la Capilla de San Jorge del castillo de Windsor antes de que se la entierre en la Capilla Conmemorativa del Rey Jorge VI en ese mismo lugar.