Carlos Alcaraz tumba a los dos colosos en dos días y se instala en la final de Madrid y en el estrellato

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Photo credit: Denis Doyle - Getty Images
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Carlos Alcaraz jugará este domingo (18:30h, La 1) su primera final en el Mutua Madrid Open ante Zverev o Tsisipas, que dirimirán su semifinal bien entrada la noche del sábado, y lo de menos ya será si el murciano alza su segundo Másters 1.000 de la temporada tras ganar en Miami. Sobre la arcilla de la Caja Mágica ya ha logrado algo memorable: derrotar en poco más de 24 horas y consecutivamente a Rafa Nadal y Novak Djokovic, 41 Grand Slams entre ambos rendidos a la raqueta de la portada de marzo de Men's Health.

Será la cuarta final de Alcaraz en este 2022 después de alzar el triunfo en Río de Janeiro, Miami y Barcelona. Gane o pierda esta vez, la semana en la que le cantaron en Madrid el 'Cumpleaños Feliz' por su 19ª aniversario será memorable en la carrera del murciano, que está irrumpiendo en la élite mundial del tenis con el estruendo de un elefante en una cacharrería. Se desconoce el final de su prometedora carrera, pero el inicio es este, el del adolescente que tumba a dos colosos, en una primavera que recuerda a la de Nadal en 2005.

Si el viernes derrotó al mejor jugador de la historia de la tierra batida en los cuartos de final por 2-6, 6-1, 3-6 en 2 horas y 28 minutos, el sábado acabó con la resistencia de Djokovic 7-6, 5-7, 6-7 tras casi 3 horas y 40 minutos de partido. El serbio desempató a su favor en el tie-break la primera manga a lomos de su saque, con el que se apuntó varios juegos en blanco y frenó las ventajas que tomaba Alcaraz. "He ido cambiando la posición hasta coger la distancia y el buen feeling para restar mejor. Y cuando iba metiendo restos, aunque no fueran buenos, me iban dando confianza", explicó después el murciano.

Photo credit: Denis Doyle - Getty Images
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El murciano consiguió encontrar los recursos para ir frenando los cañonazos del serbio y empezó a celebrar cada punto con rabia exhibiendo la fuerza de su brazo derecho y alentando a unas gradas de la pista central Manolo Santana llenas a rebosar de bandera españolas y sombreros contra el sol, dispuestas a llevar en volandas al murciano. Sus puntos decisivos se celebraban como goles en el descuento, se hizo la ola cuando se acercaba la victoria en el tercer set. Alcaraz desaprovechó una bola de partido con 5-4 arriba y tuvo que irse al tie-break, donde arrodilló al serbio 5-7 y emocionó al público con la sensación de los momentos que marcarán el devenir de la historia del tenista de El Palmar.

Dos gigantes del tenis que miran a París

Es cierto que Alcaraz no ha encontrado a las mejores versiones de Nadal y Djokovic. El manacorí repitió desde el primer partido que no llegaba a Madrid preparado tras un mes y medio fuera por lesión (precisamente desde que se lesionó al ganar a Alcaraz en las semis de Indian Wells) y que todo era un rodaje hacia Roland Garros.

Su maratoniano partido de cuartos de final ante Goffin, donde salvó hasta cuatro bolas de partido, resultó bastante más cansado de lo que esperaba, y por eso ya colocó sobre el joven y fuerte Alcaraz el favoritismo de su enfrentamiento en cuartos, aunque Nadal se hubiera impuesto en los dos duelos anteriores. Aún así, con accidentada caída de por medio, el balear arrasó en la segunda manga. "Para ganarle a Rafa hay que tener un muy buen revés y ayer hice un partido impecable en ese aspecto. Si a estos jugadores les dejas dominar, te van a tener corriendo todo el partido y te van a fundir", explicaba.

En cuanto a Djokovic, el número 1 del mundo se convirtió en enero en un apestado por su negativa a vacunarse, y por ello apenas ha jugado 10 partidos este año. En Madrid, la retirada de Murray le dio la ventaja del descanso y la afición reconoció con sus aplausos al gigante del tenis olvidando sus decisiones de salud, pero lo cierto es que aún le falta rodaje. En el Masters de Montecarlo ya cayó a la primera con el malagueño Alejandro Davidovich y en Madrid reconoció que su mejor esfuerzo fue insuficiente para derrotar a Alcaraz. "Mereció ganar. Para alguien de su edad jugar con tanta madurez y coraje es impresionante. Templa sus nervios muy bien", le elogió el serbio, derrotado en su primer duelo con el murciano.

Alcaraz está de acuerdo con ese diagnóstico y se ve cada vez más maduro y fuerte psicológicamente, orgulloso de haber conseguido ser "lineal" y regular durante todo el partido y haber respondido en cada instante clave. "Ahí es donde se reflejan los jugadores top y ahí puedes ver la diferencia entre uno bueno y uno grande, y yo me quiero diferenciar en eso, en ser agresivo en los momentos decisivos. Si pierdo, al menos, saldré con la sensación de haberme atrevido. Eso es lo que he pensado en el tie-break", explica Alcaraz.

La ascensión de Alcaraz es meteórica. El año pasado estaba fuera de los 100 mejores del ranking y este lunes amanecerá sexto. Eso no frena su ambición. ¿Estás ya al nivel de los grandes?, le preguntan. "Te diría que sí, me siento preparado para competir contra ellos en todos los torneos y superficies, y aunque los Grand Slams sean diferentes con sus cinco sets, estoy preparado", promete. Tras vencer a Nadal y Djokovic, le preguntan si ahora él es el mejor del mundo. "No te voy a decir que soy yo. He ganado al 1, pero aún me quedan jugadores por delante en el ranking", remata con humildad.

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