Empresas paralizan ventas y revisan precios en Argentina por hundimiento del peso

Un hombre toma una foto de una casa de cambio donde se muestran los valores de cambio de moneda: 1 dólar cuesta 60 pesos argentinos a las 11:30 a.m.el 12 de agosto de 2019, en Buenos Aires, Argentina. Foto: Ricardo Ceppi / Getty Images.

La dura jornada que Argentina vivió ayer en los mercados tiene un impacto directo sobre la economía y los ciudadanos: numerosas empresas de consumo masivo resolvieron suspender (algunas con excusas, otras con avisos formales) el envío de mercaderías a las cadenas de supermercados y a los distribuidores mayoristas para ganar el tiempo necesario que les permita decidir si retocan sus precios.

Una situación que también se vivió en el mercado automotriz, donde algunas terminales como FCA (Fiat-Chrysler) decidieron paralizar su facturación hasta tener un panorama más claro, y otras como el Ggrupo PSA (Peugeot-Citroëen) apelaron a frenar el abastecimiento de stock a la red comercial. A nivel de concesionarias también se tomaron algunos recaudos para cubrirse frente al reacomodamiento de precios que, estiman, se avecina.

Esa fue la reacción de las empresas para cubrirse las espaldas cuando ayer vieron que el peso se hundió hasta llegar a cambiarse a 60 por dólar. Hoy, la divisa argentina se mueve alrededor de los 56 por dólar. Sigue aquí el cambio de la moneda.

Riesgo económico

La reacción de las compañías fue generalizada, lo que enfrenta a la economía nuevamente al riesgo de quedar sin precios, como sucediera precisamente hace casi un año, es decir, en las semanas previas a que el Gobierno lanzara el plan de crecimiento cero de la oferta monetaria, tras una revisión de urgencia del plan pactado dos meses antes con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Como referencia solo hay que remontarse a un año atrás, cuando la corrida cambiaria tomó su segundo envión y el dólar, que había abierto agosto a 28 pesos, lo cerró a 39,8. "Un ajuste del 25% que después pegó 16% en el índice de precios mayoristas de septiembre y nos legó el pico inflacionario minorista meses después", recuerda el economista Ramiro Castiñeira, de la consultora Econométrica, en alusión a los índices del 6,6% y 5,1% que reportaría luego el IPC de septiembre y octubre.

Uno de los grandes temores en Argentina con el desplome del peso es que se disparen los precios. Foto: Carol Smiljan/NurPhoto via Getty Images.

"Con este salto cambiario ya habrá quien se tiente a remarcar para cubrirse, por mucho que se limite por la baja demanda. La inflación de agosto y septiembre pasa a tener un piso más alto del que se preveía hasta el viernes. ¿De cuánto? Eso dependerá de la capacidad del BCRA para calmar al mercado, un margen de maniobra limitado por la situación política", sostiene Federico Furiase, economista del Estudio Eco/Go.

La situación en el mercado de autos

"Seguimos vendiendo hoy [por ayer], pero decidimos suspender los descuentos, que en algunos casos llegaban a los $200.000, y vender a precio de lista", señaló a La Nación Matías Molinaro, vendedor de una concesionaria oficial Renault. El vendedor señaló que durante la jornada de ayer no se cerró ninguna venta nueva, pero que se mantuvieron activas las operaciones en curso con el mismo precio con que se iniciaron, y se recibieron "muchísimaos" llamadaos de clientes preocupados por posibles cambios.

Según dijo, las decisiones se tomaron de manera interna y no les llegó ninguna indicación del proveedor. Recién hoy esperan recibir alguna "línea de acción".

"Nosotros amanecimos como cualquier otro día. El cliente es el que se enloqueció, porque el que tiene dólares salió a comprar y tuvimos más consultas de las habituales", señaló una mujer que trabaja hace 23 años en Ventas de una concesionaria Toyota y prefirió mantener su nombre en reserva. Según apuntó, los lunes suelen ser un día de poca actividad en el local y sin embargo ayer estuvo muy activo y se concretaron cuatro operaciones.

"Fue un día atípico, con muchas consultas y pocas ventas", señalaron en Toyota a la nacion, y agregaron: "Nuestra intención es seguir con las operaciones con los precios de lista definidos para agosto, por lo menos hasta que tengamos más claridad sobre la situación. La política de Toyota es no reaccionar de manera abrupta".

Según explicaron, su política es aumentar los precios el primer día del mes y no volver a tocar la lista hasta el mes siguiente, y destacaron que pudieron sostener esa conducta incluso durante la corrida cambiaria de 2018. Intentarán hacer los mismo esta vez, aunque admitieron que la magnitud del episodio de ayer se sintió incluso más fuerte que el de entonces y anticiparon que generará en septiembre una remarcación de precios más fuerte que la de meses anteriores. De todos modos, precisaron que incluso dentro de los cinco modelos más vendidos de la firma la suba del dólar tendrá un efecto dispar. Mientras que la Hilux y la SW4 se fabrican en Zárate, los modelos Etios, Corolla y Yaris vienen de Brasil. Otros, con volúmenes más bajos de venta, se fabrican íntegramente en Japón.

Artículo elaborado con información de La Nación: Javier Blanco y Delfina Torres Cabreros