Cáncer de ovarios: lo que no hay que pasar por alto

No es extremadamente frecuente pero tiene la tasa de supervivencia más baja de todos los cánceres femeninos porque cuando se diagnostica ya está en fases avanzadas. ¿Conoces los síntomas?

El cáncer de ovario está caracterizado por un diagnóstico en etapa tardía ya que a menudo los síntomas son mal diagnosticados confundiéndose con otras enfermedades menos graves, especialmente molestias gastrointestinales.(Foto: Jacek Chabraszeswski / Getty)

Hoy se celebra el Día Mundial del Cáncer de Ovario 2019 (WOCD, por sus siglas en inglés), una enfermedad que se cobra la vida de 140.000 mujeres de todo el mundo al año según datos del Grupo Español de Investigación en Cáncer de Ovario (GEICO).

El objetivo es concienciar sobre la necesidad de un diagnóstico temprano, una investigación de calidad y las estrategias terapéuticas más adecuadas. Para ello, la Asociación de Afectados de Cáncer de Ovario de España (ASACO) se suma a la celebración hoy del Día Mundial de esta enfermedad con el lema #hagamosquesuene.

En España, cada año se diagnostican más de 3.200 nuevos casos muchos de ellos en fases avanzadas, ocupando el sexto lugar entre los tumores malignos que más afectan a la mujer.

La mayoría de las mujeres se diagnostican una vez que el cáncer ya se ha diseminado (ocurre en el 70 por ciento de los casos), lo que dificulta el tratamiento y marca la enfermedad, pues las tasas de supervivencia del cáncer de ovario a cinco años varían en todo el mundo, y van del 30 al 45 por ciento. En comparación, las tasas de supervivencia a cinco años para las mujeres con cáncer de mama varían de 80 a 90 por ciento.


A menudo hay retrasos en el diagnóstico de cáncer de ovario, del que hay cinco subtipos diferentes. Esto se debe a que no hay una prueba de detección temprana y los síntomas a se confunden con los de otras enfermedades menos graves, en particular las afecciones gastrointestinales.

“Los síntomas inespecíficos dificultan el diagnóstico. Una revisión ginecológica ante la presencia de síntomas pélvicos o abdominales persistentes y que no se encuentre causa en una primera evaluación son las dificultades más importantes para el diagnóstico de la enfermedad”, explica el Dr. Andrés Poveda, presidente del Grupo Mundial de Investigación Cáncer Ginecológico (GCIG).

El tramo de edad que mayor incidencia presenta está entre los 55 y los 65 años, y aunque no es muy frecuente, sí que suele ser muy agresivo e insidioso a la hora de su diagnóstico por lo inespecífico de sus síntomas, que pueden hacer que se confunda con molestias abdominales parecidas a una indigestión.

El 50 por ciento de las pacientes responden favorablemente a la cirugía y quimioterapia iniciales, pero en el 70 por ciento de los casos el cáncer reaparece. Estas recaídas hacen que sólo un 30 por ciento de las pacientes tengan una supervivencia superior a 5 años tras el diagnóstico.(Foto: Getty)

Para concienciar sobre la importancia de la prevención, la Asociación de Afectados de Cáncer de Ovario de España (ASACO) se suma a la celebración hoy del Día Mundial de esta enfermedad con el lema #hagamosquesuene.

Dar a conocer los síntomas de alerta es el primer objetivo de esta jornada. Entre ellos destacan el aumento del diámetro abdominal, la hinchazón  o el dolor pélvico o abdominal persistente y el cansancio excesivo.

Se debe prestar especial atención a la acumulación de líquidos (en la barriga) si además va acompañada de molestias en la zona inferior, la aparición de bultos en el abdomen, cambios en el ritmo intestinal y, en algunas ocasiones, la aparición de hemorragias vaginales entre ciclos menstruales o en mujeres menopáusicas.

Recientemente se ha demostrado que una de las últimas herramientas de diagnóstico, basada en biopsia líquida, podría ayudar a detectar precozmente el cáncer de ovario, tumor que provoca la muerte de la mitad de los pacientes a los cinco años de diagnosticarse. (Foto: Getty)

Por otro lado desde la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) matizan que también es importante acudir al médico si existe:

  •  Dificultad para comer o sensación de plenitud continua.
  •  Necesidad de orinar más frecuentemente.
  •  Cambios en el hábito intestinal (estreñimiento o diarrea) o aparición de náuseas y/o vómitos.
  •  Dolor de espalda sin causa conocida que empeora progresivamente.
  •  Pérdida o aumento de peso sin causa conocida.
Ante estos síntomas los especialistas recomiendan acudir al médico y realizarse las pruebas pertinentes. (Fuente: Roche)

¿Cuáles son las causas?

Según la Sociedad Española de Oncología Médica, el 20 por ciento de los cánceres de ovario son hereditarios y suelen producirse como consecuencia de una mutación genética. De ahí que sea primordial, sobre todo, en aquellas mujeres con historia familiar, realizarse unas pruebas específicas. Y ¡ojo! Que con la citología no vale. Este tipo de exploración ginecológica no sirve para diagnosticar el cáncer de ovario, sino para detectar el cáncer de cuello uterino.

Las que sí ayudan a detectar y diagnosticar el cáncer de ovarios son estas: examen pélvico, marcadores tumorales y ecografía transvaginal.

“Sólo en las pacientes portadoras de mutaciones en genes que predisponen a cáncer de mama y ovario (BRCA1 & 2), que tienen un riesgo más aumentado que la población general, se puede hacer unacirugía preventiva extirpando ovarios y/o mamas luego de detectada la mutación, lo que disminuye el riesgo de tumores en estos órganos”, explica el médico oncólogo clínico Gonzalo Giornelli, jefe del Departamento de Oncología Genito-Urinaria del Instituto Alexander Fleming de Buenos Aires (Argentina).

En la aparición del cáncer de ovario también intervienen factores hormonales y factores relacionados con la reproducción. Asimismo una dieta rica en grasa y la exposición al talco son factores de riesgo.

Qué hacer para prevenirlo

  • Averigua si tienes antecedentes familiares. Es uno de los principales factores de riesgo, según la OMS.
  • Chequeos ginecológicos. Clave para detectar cualquier anomalía y tratarla a tiempo.
  • Hábitos de vida saludables. Evita el tabaco, el exceso de alcohol, haz ejercicio, alimentación equilibrada…
  • Consulta a tu médico sobre algunos anticonceptivos que pueden ayudar a prevenir la enfermedad.
  • La lactancia materna es otra herramienta contra el cáncer de ovario.

En cuanto al impacto de la alimentación y estilo de vida, el Dr. José Ramón Germà LLuch, director científico en el Instituto Catalán de Oncología, aconseja“Mantener una dieta mediterránea a base de hortalizas, pescados y carnes blancas a la plancha, ingerir pocas bebidas alcohólicas y edulcoradas, tomar una pieza de fruta a media mañana y otra a media tarde, cenar frugalmente y quemar calorías mediante 40 minutos de ejercicio moderado cada día”.

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