La causa última del cáncer de cérvix

Mónica De Haro
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Todas las mujeres deberíamos poder hacernos revisiones ginecológicas al menos una vez al año, ya que haciéndolas podemos detectar a tiempo el cáncer de cuello de útero. Esta patología no da síntomas hasta estar muy avanzada. Por eso es tan importante realizarse hacerse pruebas de forma periódica. (Foto: Getty)
Todas las mujeres deberíamos poder hacernos revisiones ginecológicas al menos una vez al año, ya que haciéndolas podemos detectar a tiempo el cáncer de cuello de útero. Esta patología no da síntomas hasta estar muy avanzada. Por eso es tan importante realizarse hacerse pruebas de forma periódica. (Foto: Getty)

Más de 2.000 mujeres son diagnosticadas de cáncer de cérvix cada año en España, y alrededor de 800 mueren anualmente por este tumor. Asimismo, más de 20 millones están en riesgo de desarrollar cáncer de cérvix. Un cáncer que consiste en la aparición y crecimiento de células tumorales en la parte baja del útero y es causado, en un 99 por ciento de los casos, por el Virus del Papiloma Humano (VPH).

Como en todos los cánceres hay una célula que tiene un error en su replicación, en su ADN. Actúa de manera independiente a todos sus efectos. Se divide de manera caótica y utiliza los recursos del organismo para prolongarse en el tiempo. El cáncer de cérvix no es una excepción. La causa última de que se produzca esta alteración es el (VPH)”, explica el doctor y especialista en Ginecología de HM Gabinete Velázquez, Luis Serrano Cogollor.

El VPH es la más frecuente de todas las infecciones de transmisión sexual y se estima que más del 80 por ciento de las personas sexualmente activas se contagiarán alguna vez en su vida de algún genotipo del VPH. Por eso, los especialistas recomiendan la vacunación universal contra el VPH, tanto para mujeres como hombres, al igual que las pruebas de detección para encontrar las lesiones pre-cancerosas que puedan convertirse en tumores.

Actualmente, se han detectado más de 150 genotipos, entre los que se encuentran 15 de alto riesgo y pueden desarrollar cáncer de cérvix. Estos tipos de virus papiloma denominados de alto riesgo que, infectan los genitales tanto masculinos como femeninos como el VPH 16, 18, 45, 56 y otros, que pueden causar cáncer en el cuello del útero, vulva, y vagina en mujeres, cáncer de ano, boca y garganta en hombres y mujeres y cáncer de pene en el hombre. Estos virus se transmiten de persona a persona durante las relaciones sexuales.

En este sentido, el director científico de Gedeon Richter, Miguel Ángel Losada, destaca que “la infección por VPH pone de manifiesto la necesidad no solo de detección del mismo, sino de determinar los genotipos de alto riesgo y, sobre todo, diferenciar entre aquellas infecciones transitorias y las que tienen potencial de transformación oncogénica que son el principal responsable del cáncer de cérvix”.

En este sentido, el director científico de Gedeon Richter, Miguel Ángel Losada, destaca que “la infección por VPH pone de manifiesto la necesidad no solo de detección del mismo, sino de determinar los genotipos de alto riesgo y, sobre todo, diferenciar entre aquellas infecciones transitorias y las que tienen potencial de transformación oncogénica que son el principal responsable del cáncer de cérvix”.

El doctor Serrano recalca también que “ahora empezamos a desarrollar métodos moleculares que nos dicen no ya quien tiene VPH sino quien tiene VPH y es potencialmente peligroso”.

Asimismo, otra de las novedades que el doctor menciona es la vacuna contra el VPH. “El desarrollo de la vacuna nos ha fortalecido y va a marcar los próximos años en que haya más o menos cáncer de cuello, ya que con ella podemos prevenir la infección. Nosotros proclamamos la necesidad de que se vacune toda la población, chicos y chicas, todo el mundo que sea sexualmente activo”, añade.

Por su parte, desde la Asociación Española de Patología Cervical y Colposcopia recomienda distintas pruebas de cribado para la detección del cáncer de cérvix en función de la edad de las mujeres. Para las mujeres de entre 25 y 30 años, se aconseja la citología cervical cada tres años. El doctor Serrano asegura que “durante el siglo XX se ha venido utilizando con bastante éxito. En los países industrializados se ha reducido el cáncer de cuello entre un 80 y un 90 por ciento”.

No obstante, en los últimos años, en los que se ha descubierto que el cáncer de cérvix tiene una causa única que es el VPH, para las mujeres de entre 30 y 65 años, se recomienda la prueba de VPH cada cinco años junto con la citología.

“Tú haces una prueba de VPH y si eres negativa puedes no volver a hacerte la prueba en tres, cuatro, cinco años. Nos sirve más para quitarnos de encima a la que no lo tiene y la que lo tiene le haces también la citología. Te quitas de encima el 75 u 80 por ciento de las citologías”, explica el doctor.

Existen diferentes pruebas que permiten detectar el ARN mensajero, una especie de molécula que manifiesta si el virus está activo o no, como Mía by XytoTest.(Foto: Gedeon Richter)
Existen diferentes pruebas que permiten detectar el ARN mensajero, una especie de molécula que manifiesta si el virus está activo o no, como Mía by XytoTest.(Foto: Gedeon Richter)

Por otro lado, Losada hace hincapié en que “existen otras pruebas que además permiten determinar la posible actividad oncogénica de los virus detectados a través de la expresión de su ARNm y detección de biomarcadores específicos como Mía by XytoTest”. En este sentido, el doctor asegura que “esta prueba detecta el ARN mensajero, una especie de molécula que nos prueba que el virus está activo, no solamente que está sino que está integrado su ADN en el de la célula y está provocando la aparición de líneas celulares diferentes”.

Se trata de un sistema diagnóstico, que incluye un dispositivo sanitario patentado, especialmente diseñado para la recolección de células cervicovaginales, para posteriormente realizar en un laboratorio especializado la identificación de los principales virus de alto riesgo y su posible actividad oncogénica.

Otra característica es que tiene una sensibilidad muy alta, comparable con la prueba de HPV, y una especificidad muy alta, "ya que casi todo el mundo que tiene una prueba de ARN mensajero positivo va a tener lesiones de más o de menos gravedad”, asegura el doctor Serrano.

El especialista también destaca su valor pronóstico, ya que "me está diciendo no solo quien lo tiene sino quien es probable que sufra alteraciones”.

Es decir que la gran aportación del test de ARN mensajero es "identificar a las mujeres que van a tener riesgo o a las que no lo van a tener. La prueba del HPV no te lo da”, concluye.

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