Camilla, de 'la otra' a reina consorte de Inglaterra

·6 min de lectura

"Siempre estaré profunda y humildemente agradecida por la lealtad y el afecto que seguís demostrándome, pero, cuando llegue el momento, mi hijo Carlos será rey. Sé que le daréis tanto a él como a Camilla el mismo apoyo que me habéis dado a mí. Es mi sincero deseo que, cuando llegue ese momento, Camilla sea conocida como reina consorte mientras continúa su propio y leal servicio".

El mensaje escrito que, con motivo de su jubileo de platino que conmemoraba los 70 años de su ascenso al trono, la reina Isabel II de Inglaterra envió a los países de la Commonwealth, no dejaba lugar a dudas. Su hijo Carlos, ya Carlos III, ha heredado el trono como la tradición manda tras la muerte de su madre y a su lado estará Camilla, reina consorte.

El apoyo de la reina es el final de una larga historia de normalización de una relación que empezó en 1999. Solo habían pasado dos años de la muerte de la princesa de Gales cuando llegó la 'Operación Ritz', organizada por Mark Bolland, entonces secretario privado de Carlos de Inglaterra. Fue la primera aparición pública de la pareja, para celebrar el cumpleaños de la hermana de Camilla, Annabel. También Bolland se encargaría de organizar el primer encuentro de la reina -que entonces no aprobaba la relación entre ambos- y Camilla.

En todo este tiempo, Camilla Shand ha dejado de ser 'la rottweiler' (como la llamaba Lady Di) y 'la otra' en el primer matrimonio de Carlos de Inglaterra y, por méritos propios, se ha ido ganando la simpatía de los medios y el cariño del pueblo. Tras contraer matrimonio con el entonces príncipe de Gales se convirtió en princesa de Gales pero, por respeto a Diana, usa oficialmente el título de duquesa de Cornualles.

Photo credit: Max Mumby/Indigo - Getty Images
Photo credit: Max Mumby/Indigo - Getty Images

La reina Isabel II de Inglaterra contribuyó mucho a esa normalización de la situación. En dos décadas, pasó de no querer ni verla a concederla la Nobilísima Orden de la Jarretera, que es el título más importante que puede dar una monarca.

También, según el 'Daily Mail', Isabel II quería regalarle la corona que llevaba su madre en la coronación de Jorge VI (1937), decorada con el legendario diamante Koh-i-Noor, de 108 quilates. No hacen falta más detalles para confirmar que Camilla ya es de la familia.

Camilla Shand, de 'paria' a reina consorte

La reina consorte nació como Camilla Rosemary Shand el 17 de julio de 1947 en el King's College Hospital de Londres. Era la mayor de los tres hijos de Bruce y Rosalind Shand; sus otros hermanos son Annabel Elliot y Mark, que falleció en 2014 a consecuencia de una caída.

Vivió con su familia en una enorme finca en Plumpton (Sussex). Su padre, comerciante de vinos, era el teniente adjunto de la zona de East Sussex. La Duquesa se educó primero en la Dumbrells School, una escuela mixta en Sussex, y luego asistió a la Queen's Gate School en South Kensington. En este centro educativo ya se relacionó con miembros de los círculos reales. También asistió a la escuela Mon Fertile en Suiza y al Instituto Británico de París.

Photo credit: Hulton Deutsch - Getty Images
Photo credit: Hulton Deutsch - Getty Images

En 1972, conoció a Carlos III en el campo de polo de Windsor Great Park. Lo que empezó siendo una gran amistad se acabaría convirtiendo en una relación amorosa que dura hasta la actualidad. Camilla no reunía las entonces mucho más severas condiciones para contraer matrimonio con Carlos: en especial, que había mantenido relaciones con muchos otros hombres, entre ellas con el oficial de caballería Andrew Parker Bowles.

Lord Louis Mountbatten, virrey de la India y tío favorito de Carlos de Inglaterra (además de su gran confidente y asesor), le 'insinuó' que no contrajera matrimonio con Camilla Shand para que no se repitiera el caso de su tío abuelo, Eduardo VIII, duque de Windsor, que tuvo que renunciar al trono por casarse con Wallis Simpson.

Photo credit: Tim Graham - Getty Images
Photo credit: Tim Graham - Getty Images

En 1973, Camilla Shand se casó con Andrew Parker Bowles; tuvieron dos hijos, Thomas Henry (nacido en 1974) y Laura Rose (1978). Carlos de Inglaterra pidió a Camilla que le buscara una esposa adecuada para el trono, y fue ella misma quien aconsejó a una amiga común, Lady Diana Spencer, con quien finalmente el príncipe de Gales contrajo matrimonio en 1981.

A pesar de que ambos estuvieran casados, su relación amorosa se mantuvo. Unas veces se daban cita en Highgrove, el domicilio de Carlos de Inglaterra; otras, en la mansión Bodehyde de los Parker Bowles. Todas estas citas no escaparon a Diana de Gales ni a Isabel II, que eran perfectamente consciente de la infidelidad de su esposo e hijo, respectivamente.

Photo credit: PA Images - Getty Images
Photo credit: PA Images - Getty Images

Todo se catapultó en 1993, cuando salió a la luz una conversación íntima entre Carlos y Camilla grabada cuatro años antes en la que el príncipe de Gales le decía que "quería ser su tampón". Los medios británicos se resistieron a publicarla, pero fue imposible impedirlo. Así, en el documental 'Carlos: la persona privada, el papel público', filmado por la cadena ITV con ocasión de los 25 años de que Carlos jurase su título como príncipe de Gales, reconoció su adulterio en una entrevista.

El periodista, Jonathan Dimbleby, le preguntó sin ambages: "¿Fue su alteza fiel en su matrimonio?". "Sí", contestó Carlos. Y añade: "Fui fiel hasta que tuve claro que nuestro matrimonio estaba irreparablemente roto. Lo que me ha pasado a mí le ha ocurrido a la mitad del país", declaró el príncipe de Gales. Camilla y Andrew Parker Bowles se divorciaron en enero de 1995; menos de dos años después, tras una larga separación, Carlos y Diana anunciaron su divorcio.

Photo credit: Mathieu Polak - Getty Images
Photo credit: Mathieu Polak - Getty Images

Aunque llevaban 25 años de noviazgo, en la práctica fue como empezar de cero. Carlos tuvo que trabajar mucho para normalizar su relación con Camilla; mucho más desde 1997, fecha en la que falleció la querida princesa Diana: el luto de la población británica por su muerte fue enorme y había que ir con pies de plomo. En este ambiente, Camilla era mucho más que 'non grata'.

Pero, harto de esconderse y sin la aprobación de su madre, Carlos de Inglaterra dio vía libre a la 'Operación Ritz' por la que ambos fueron vistos con normalidad por primera vez en público. El resto ya es historia: el 9 de abril de 2005, se casaron en el Guildhall de Windsor en una ceremonia civil.

Photo credit: Pool/Tim Graham Picture Library - Getty Images
Photo credit: Pool/Tim Graham Picture Library - Getty Images

Posteriormente, se celebró un servicio de oración y dedicación en la Capilla de San Jorge del Castillo de Windsor, presidido por el Arzobispo de Canterbury. Su Majestad la Reina ofreció una recepción para el Príncipe y la Duquesa en el Castillo. Camilla recibió el título de duquesa de Cornualles.

Desde entonces, sus obligaciones como miembro de la familia real no hicieron más que aumentar. La ya reina consorte no solo apoya a su marido en sus tareas como príncipe, sino que también le acompaña en sus viajes y compromisos oficiales.

Photo credit: Chris Jackson - Getty Images
Photo credit: Chris Jackson - Getty Images

Pero ella tiene su propia agenda. Es patrona de más de 100 entidades benéficas, entre ellas la Sociedad Nacional de Osteoporosis o el Wiltshire Bobby Van Trust. Es una gran amante de la lectura y de las artes en general, y no es extraño verla con su marido asistiendo a conciertos y obras de teatro.

Cuando pasan tiempo en Birkhall, su residencia oficial en Escocia, comparten su afición por la pesca, el senderismo y el esquí de fondo, además de la jardinería y la pintura. La duquesa tiene, además, la compañía de dos terriers adoptados, Beth y Bluebell, a los que adora. ¿Serán los próximos 'corgis reales' de Buckingham? Lo veremos.