Cambios en la agenda, cancelaciones de actos, el test del coronavirus y un comunicado sin precedentes…

Por Ana Gómez Viñas
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From Diez Minutos

Va todo muy rápido. La semana pasada, la agenda de la Casa del Rey seguía su curso. Hasta que vi que comenzaban a anunciarse cancelaciones. La primera fue el martes 10. El concierto ‘In Memoriam’, en homenaje a las víctimas del terrorismo en el Auditorio Nacional de Música de Madrid, tuvo que celebrarse a puerta cerrada. A partir de ese día, la agenda empezó a sufrir modificaciones. Veamos…

Miércoles 11 de marzo. Los Reyes, siguiendo lo previsto y anunciado, viajaron a París. Su entrevista con los Macron nos dejó imágenes inéditas de besos en el aire para evitar el contacto en los saludos. Y un almuerzo con sillas separadas guardando un metro de distancia… Todo muy visual y mediático por infrecuente.

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Jueves 12 de marzo. Nuevo anuncio de Zarzuela. El test. “Sus Majestades los Reyes se han realizado el test correspondiente de detección del Covid-19”, nos anunciaba la Casa del Rey. Los resultados, negativos, llegarían al día siguiente. Ese día, dos actos más se caían de la agenda, el Premio Fundación Princesa de Girona 2020 en Logroño; y una audiencia en el Palacio de la Zarzuela.

Viernes 13 de marzo. Nos llega la información de fuentes oficiales sobre la prueba del Covid-19 a los Monarcas. La nota señala textualmente: “Siguiendo las recomendaciones sanitarias, la Reina permanecerá sin actividades y se hará los controles periódicos de toma de temperatura requeridos en estas situaciones”.

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Sábado 14 de marzo. El Gobierno declara y aprueba el estado de alarma por el avance del coronavirus. España se pone en cuarenta como modo de contención del Covid-19.

Domingo 15 de marzo. Comunicado oficial de la Casa del Rey: Felipe VI renuncia a la herencia de Juan Carlos I y, además, anuncia que retira a su padre la asignación fijada en los presupuestos de Casa Real.

La nota oficial nos llegó a los medios de comunicación por la tarde de ese día. Del impacto de la primera lectura (y la segunda, la tercera…) y del relato de la sucesión de los hechos, he pasado a la reflexión, que es donde ahora me encuentro. En este espacio me asalta una palabra: cortafuegos. El Rey ha tomado esta decisión (difícil y complicada) con el fin desvincularse de su padre en todo supuesto negocio o fundación en el que estuviera involucrado. Y, sobre todo, tal y como reza el comunicado, para “velar por la dignidad de la institución” y para mantener “una conducta íntegra, honesta y transparente”. En el ejercicio de esta transparencia y honestidad, Felipe VI abre ese cortafuegos para “velar por la dignidad de la Institución”. Y lo hace tomando distancia.

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Miércoles 18 de marzo. Declarado por Real Decreto Ley el estado de alarma en España, la situación extraordinaria de crisis sanitaria por el Covid-19 en la que nos entramos nos compromete a todos. Pero también requiere acciones y respuestas extraordinarias. El Rey se reúne en el Palacio de la Zarzuela a las 17:00 con el presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, y el comité de gestión técnica del coronavirus, integrado por el ministro de Sanidad, Salvador Illa; Defensa, Margarita Robles; Interior, Fernando Grande-Marlaska; y Transportes y Movilidad, José Luis Ábalos. Horas después, a las 21:00 de la noche, el jefe del Estado dirigirá un discurso a la nación.