El cambio de rumbo de Ramón del Castillo tras su desengaño eurovisivo

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El pasado 22 de mayo España encadenó su enésimo fracaso en Eurovisión. Mientras que Italia se coronó vencedora con la banda Måneskin y su Zitti e Buoni, consiguiendo 524 puntos, Blas Cantó se clasificó en la vigésimo cuarta posición (el tercero por la cola) con el tema Voy a quedarme que únicamente sumó 6 puntos del jurado profesional. Pese a que en la edición de 2021 se ha repetido la debacle de los últimos años la realidad es que nuestro país no siempre ha obtenido tan mal resultado en el certamen musical anual. De hecho, en 1968 ganamos por primera vez gracias a Massiel y su mítico La la la y tan solo un año después, en 1969, Salomé triunfó igualmente con Vivo cantando.

En los albores del siglo XXI España irrumpió en el top 10 en varias ocasiones gracias al buen hacer de cantantes emergidos televisivamente de Operación Triunfo (OT). Es el caso de Rosa López, la ganadora de la exitosa primera edición, que encandiló a todos los corazones con el tema Europe's living a celebration en 2002 -obtuvo un quinto puesto de veinticuatro candidaturas- o de Beth Rodergas, la tercera finalista de la segunda temporada, que en 2003 consiguió la octava posición de veintiséis participantes con la canción Dime.

Ahora bien, a mí particularmente se me viene a la memoria Ramón del Castillo, representante de España en 2004 que ocupó la décima posición de los veinticuatro rivales con 87 puntos -recibiendo las máximas puntuaciones de Andorra, Portugal, Francia e Israel-. Un cantante que, pese a darse a conocer fuera de nuestras fronteras gracias al trampolín que supuso aquella legendaria edición de Eurovisión celebrada en Estambul (Turquía), se desilusionó rápidamente de la fama al extremo de que, a día de hoy, no se sabe apenas nada de él. Y es que este artista canario de 36 años, cumplidos el pasado 3 de mayo, dio carpetazo a la popularidad hasta el punto de que en 2013 se mudó a vivir a Noruega donde inició una nueva vida.

Esta es la emotiva historia de una estrella televisiva que empezó de nuevo tras sentirse ligeramente engañado en su carrera como artista.

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En plena resaca eurovisiva después del batacazo de Blas Cantó en Róterdam (Países Bajos), quien por cierto ha dado la lección de humildad más inspiradora tras su fracaso, a mí me ha dado por recordar a Ramón de la tercera edición de OT. Si bien el resto de representantes de España surgidos de este talent show musical se han mantenido en el candelero en mayor o menor medida (Rosa, Beth, Soraya, Edurne, Amaia y Alfred, así como Miki), la verdad es que somos muchos los que le hemos perdido la pista.

Ramón saltó a la fama en el año 2003 coincidiendo con su ingreso en la Academia más famosa de la televisión. Apenas tenía 18 años y carecía de formación o experiencia musical cuando en el verano de aquel año se presentó a los castings. Si bien la tercera edición de OT perdió un poco el fuelle tras el pelotazo de la primera y la segunda entrega, el programa igualmente resultó un acierto televisivo arrollador (la primera gala cosechó un 26.4% de cuota de pantalla y la última, que coronó a Vicente Seguí como ganador y al artista canario como segundo clasificado, creció hasta un 28.4%).

Aunque tengo imágenes vagas del paso de Ramón por OT, recuerdo que las actuaciones del cantante nunca me dejaban indiferente por la seguridad que transmitía en el escenario pese a su corta edad. Con su cálida voz y sus aires de seductor se fue superando gala tras gala, una progresión que resultó alucinante a medida que se sucedían las entregas interpretando temas como La lluvia nunca vuelve hacia arriba de Pedro Guerra, Un vestido y una flor de Fito Páez, I've got you under my skin de Frank Sinatra, Feel de Robbie Williams o Hey Jude de The Beatles. 

El paso del canario por la Academia también quedó marcado por su química con Leticia Pérez que se convirtió en su pareja sentimental durante cinco años. La sevillana falleció en 2012 a los 35 años debido a un cáncer aunque su hija ha seguido su legado artístico y en 2019 nos sorprendió a todos presentándose al casting de OT 2020.

A Ramón la popularidad le sobrevino a raíz de su incursión en OT, pero también debido a su paso por Eurovisión donde interpretó el tema Para llenarme de ti que alcanzó el número uno de las listas de ventas en España (todavía recuerdo cuando en cada chiringuito se pinchaba la pegadiza canción). Sin embargo, no es oro todo lo que reluce ya que en 2005 el cantante destapó en el periódico digital La voz de Lanzarote que después de participar en el concurso europeo apenas le contrataron puesto que, al parecer, la empresa encargada de su promoción estaba ocupada con una gira de David Bisbal y "no tenían tiempo de atender el teléfono cuando llamaban para contratarme". Vamos, que dejó caer que no mostraban ningún interés en promover su carrera musical, cerrándole muy pocas actuaciones a pesar de la repercusión y el tirón que había cosechado durante el 2004.

A mí me cogió con el cascarón todavía pegado. Yo tenía 18 años y estaba un poco verde para todo aquello. Lo viví un poco como por encima. No profundicé en ello. Sí que es verdad que fue una semana muy dura para mí porque no estaba acostumbrado a tanto medio”, apuntó igualmente Ramón allá por 2007 en Mira la vida de Canal Sur.

Estas declaraciones resultan muy reveladoras hoy en día ya que, recientemente, otros representantes de España en Eurovisión como Barei o Soraya se han pronunciado también con cierta decepción sobre su experiencia eurovisiva. Si bien Ramón siempre ha sido muy huidizo de los medios de comunicación y ha rehusado hablar en exceso de su paso por el festival, cabe recordar que en 2016 realizó unas incendiarias declaraciones en Twitter. Y es que no solo comentó que prefería seguir desinformado en relación a la responsabilidad de los profesionales que se encargan de la delegación española (por aquel entonces Toñi Prieto y Federico Llano) sino que, además, expresó que le daba lástima “por todos los artistas que caen en la trampa sin saber lo que se van a encontrar. Una pena”.

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Durante un tiempo Ramón compaginó sus estudios de Producción Audiovisual en el IES Politécnico Las Palmas (que había iniciado antes de concursar en OT) con su actividad musical, creando una canción dedicada al Real Betis Balompié con motivo de su centenario y colaborando en 2009 como jurado en el concurso Quiero ser como Pepe de la Televisión Canaria. Ese mismo año también grabó Nuestra pasión para conmemorar el sexagésimo aniversario de la fundación de la Unión Deportiva Las Palmas.

Al finalizar los estudios comenzó a trabajar en el equipo de management que llevaba a Manuel Carrasco, haciendo las prácticas en la gira de conciertos del artista onubense hasta que, finalmente, en 2013 partió a Oslo donde le ofrecieron un trabajo en televisión. Concretamente en la productora nacional noruega Seefood TV. Y es que precisamente haciendo vídeos para extranjeros en su tierra conoció a unos noruegos con los que congenió muy bien así que decidió emigrar y especializarse como asistente de cámara. De todos modos, sus escasas publicaciones en Twitter dan a entender que habría vuelto a Canarias en los últimos años.

En 2018 Sálvame puso el foco en concursantes de OT que acabaron abandonando el mundo de la música por falta de oportunidades. El magacín de las tardes de Telecinco citó a Leo Segarra, finalista de OT 5, y a su compañero de concurso José Antonio. Asimismo el programa también mencionó a Elías, de OT 7. A este respecto también rescataron a Ramón ahondando en su radical cambio de vida y su renuncia a la carrera artística en 2010.

“A la larga, analizando un poco, fue el principio de mi fin como carrera artística. Era lo que había y como todo fue un poco siendo más bien progresivo pues me fui dando cuenta poco a poco y fui viendo la realidad y lo que sí me costó fue la decisión de dejarlo. Porque hago un espectáculo, me paso ocho meses preparándolo, lo presento y en Canarias fue muy bien, lo intento mover y me doy cuenta que están todas las puertas cerradas. Y entonces me di cuenta y dije: mira, vamos a cerrar el chiringuito”, comentó vía telefónica Ramón quien, por cierto, sacó dos discos al mercado. Su primer álbum, titulado Es así y producido por Vale Music, se lanzó unas semanas antes de Eurovisión mientras que el segundo fue publicado en octubre de 2006 con Multitrack Records debido a discrepancias con la primera discográfica. Este disco, Cambio de sentido, cuenta con seis de los temas escritos del puño y letra del canario.

Igualmente Ramón comentó en Sálvame que reenfocó su vida profesional: “Estudié Producción de Audiovisuales de televisión, radio y demás hasta que vino una empresa noruega. Fue terminar, me cogí el petate y me vine para acá y estoy trabajando en producción de series de humor.

En conclusión, aunque allá por 2004 la carrera musical de Ramón se antojaba muy prometedora después de obtener un honroso décimo puesto en Eurovisión, poco se ha sabido de él desde entonces. El artista canario deslumbró al resto de Europa con la canción Para llenarme de ti pero los intentos por conquistar con su voz se quedaron ahí tras su gran cambio vital precipitado por su repentino desengaño. “Yo no sabía muy bien dónde me metía. La música en España es un mundo muy sectario y vi que tienes que ir con la corriente y tragar mucho”, comentó en LOC en 2014.

Y así es cómo, después de todos los baches, Ramón ha sabido reinventarse y seguir con su vida alejada de la vorágine de flashes.

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