Antonio Orozco inspira con su cambio físico y emocional

Paula Olvera
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Devuélveme la vida, Estoy hecho de pedacitos de ti, Lo que tú quieras soy, Llegará, Mi héroe… la música de Antonio Orozco ha sido la banda sonora de grandes momentos de mi vida. Su voz me enamora, sus letras me enganchan y su arrebatadora personalidad, que descubrí durante una rueda de prensa de La Voz, me ha hecho desear otra ronda de entrevistas cuando vuelva la normalidad. Si bien durante un tiempo tuve la sensación de que el cantante catalán había tocado fondo, su reciente y sonado cambio físico y emocional ha conseguido que vuelva a recuperar ese “no sé qué” que le hace único.

Y como prueba de ello no solo tenemos su evidente pérdida de peso, sino también su cambio de rumbo literal. Y es que si no lo sabías, el cantante se encuentra en pleno Océano Atlántico embarcado en una regata. Eso sí que son cambios de aires.

Instagram/antoniorozco10
Instagram/antoniorozco10

El talento y la constancia de Antonio Orozco han marcado el compás de una carrera musical plagada de éxitos. Sin embargo seguro que no soy la única a la que por un instante se le pasó por la cabeza que esa trayectoria tan premiada corrió el riesgo de descarrilarse y su imagen pública estuvo a punto de irse al garete. Son pequeños detalles, sobre todo comportamientos más intensos de los habituales durante su paso por La Voz que me hicieron percatar de que el cantante necesitaba hacer un alto en el camino. Porque nunca es tarde para empezar de nuevo y para cuidarse por dentro y por fuera.

Si ya la vida de un artista de por sí es muy ajetreada (y por momentos complicada) en el caso de Antonio Orozco de un tiempo a esta parte ha tenido que lidiar con varios trances como la pérdida de Susana Prat, la madre de su hijo Jan, que falleció el 27 de octubre de 2017 como consecuencia de una larga enfermedad. Una muerte que supuso un duro golpe para el músico después de que en 2016 también tuviera que despedirse de Xavi Pérez, su gran amigo y productor musical desde sus inicios.

Pero ahí está, en plena alta mar navegando por la geografía. De momento no existe información oficial sobre su viaje más que lo que comparte a diario en su perfil de Instagram con hashtags que confirman que se trata de una travesía en regata, y que podría estar relacionado con el canal NatGeo (por un tag que puso en una foto). El artista sube vídeos a diario, mostrando a sus seguidores por dónde se encuentra y siempre compartiendo una energía renovada y positiva.

"Hay veces que el final de un día resulta el principio de una nueva vida", escribe en una de sus publicaciones en plena aventura. En resumen, a finales de julio publicó que le quedaban 2.600 kilómetros por delante.

Antonio Orozco ha atravesado tiempos difíciles, pero le ha tocado recomponerse y ahora su evolución está causando sensación en las redes. El cantante ha cambiado sus hábitos alimenticios y perdido peso durante el confinamiento por la crisis sanitaria, demostrando en la actualidad ser todo un aventurero. Una nueva imagen que ha encantado a sus fans quienes continuamente piropean el gran momento que pasa la estrella. Yo, desde luego, también me quedé sin palabras ante la reaparición del barcelonés visiblemente más delgado y tras leer sus reflexiones inspiradoras entiendo que la metamorfosis no sólo ha sido de apariencia sino también mental.

Un cambio de imagen radical que también es el resultado de haber practicado mucho ejercicio en los últimos meses. Y es que ciertamente Antonio Orozco se está tomando completamente en serio este cambio de costumbres y entrena todo lo que puede para no dar un paso en falso y volver a las andadas. Una mejoría que además parece que viene acompañada de un cambio emocional más profundo, dispuesto a comenzar una nueva etapa en su vida en la que su trabajo por la música y cuidar a su hijo Jan son sus prioridades.

El impactante cambio de Antonio Orozco nos recuerda al de otros rostros conocidos que le ganaron la batalla al peso y que gracias a un cambio físico han logrado estar más saludables y felices como Jorge Javier Vázquez, un presentador sin complejos cuyos resultados saltan a la vista, o Rosa López, la ganadora de la primera edición de Operación Triunfo que está estupenda tanto por dentro como por fuera. Ahora que si mencionamos a televisivos con una transformación más radical ahí tenemos a la actriz de Vis a vis María Isabel Díaz que dejó con la boca abierta a todos sus seguidores casi tanto como Kiko Rivera que es una persona distinta a nivel físico y psicológico gracias a una banda gástrica o Alberto Chicote que también inició su propio camino para cuidarse y ha mejorado como el buen vino.

Pero sigamos hablando de Antonio Orozco. A sus 48 años, el artista mantiene la ilusión intacta tras preparar nueva música. Más canciones que seguramente serán una fuente de influencia para muchos compañeros de profesión ya que con el próximo álbum se pondrá otra vez delante de un micrófono tras una larga ausencia de cinco años desde su último trabajo, Destino. De momento, su primer single titulado Hoy ya se puede escuchar desde el pasado mes de abril.

Asimismo está volcado en La Voz, las grabaciones presentadas por Eva González en las que vuelve a ocupar una de las sillas junto a Alejandro Sanz, Pablo López y Laura Pausini. El pasado 21 de junio se celebró el Día Europeo de la música y, su duda, los cuatro se han forjado una carrera televisiva más allá de los escenarios.

En el caso de Antonio Orozco, desde su debut en 2013, el concurso de talento basado en el formato de The Voice le ha puesto en el foco televisivo y ha permitido que los espectadores podamos conocer más de cerca su esencia y sensibilidad. Su participación como coach en el talent show musical, desde luego, no ha dejado a nadie indiferente por sus chascarrillos con los demás compañeros, que siempre contribuyen a darle frescura al programa, pero también por ser quien apadrinó e impulsó la carrera de Antonio José (ganador de la tercera edición) y de Rocío Aguilar (ganadora de la tercera edición de La Voz Kids).

La naturalidad y espontaneidad que ha caracterizado a Antonio Orozco delante de las cámaras del formato musical (que ahora se emite en Antena 3) también se aprecia en las redes sociales donde su actividad le he llevado a involucrar a sus fans en su vida hasta el punto de que se ha convertido en todo un showman y, en suma, en un auténtico influencer. Es más, durante la cuarentena puso en marcha una iniciativa llamada Cadena de favores para que aquellas personas que estuvieran pasando por un mal momento (y mira que cuenta con casi dos millones de seguidores) pudieran charlar con él.

Si hay algo que no ha cambiado Antonio Orozco es que vive por y para su hijo Jan. La relación entre ambos y la adoración que sienten el uno por el otro, fomentando el valor de la familia, resulta entrañable a cualquiera que se pasee por sus cuentas en Instagram, aunque lo que verdaderamente genera una oleada de expectación y comentarios es el vínculo que mantienen por la música y cómo hacen un verdadero equipo.

El pequeño, que todo sea dicho también ha sorprendido recientemente con un cambio de look radical, desde luego apunta maneras y es la brújula del protagonista de este artículo. La persona con la que busca compartir tiempo de calidad sin reloj.

Como digo, este verano el cantante además está abonado a la aventura que, básicamente, consiste en vivir intensamente y saborear cada una de sus escapadas. Así, ha llenado su mochila de experiencias y emociones (además de buena compañía y atardeceres) que quién sabe si en un futuro no muy lejano plasmará en forma de canciones.

En conclusión, Antonio Orozco atraviesa un periodo de renovación personal y profesional que le ha convertido en la viva imagen de las nuevas ilusiones. Un momento impresionante y muy inspirador que se suma a las razones por las que sigue siendo uno de los artistas más queridos y seguidos de nuestro país.

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Imagen: Instagram (@antoniorozco10)