'Café con aroma de mujer', avance del capítulo 9 de hoy martes en Telecinco: El rostro del mal

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'Café con aroma de mujer': capítulo 9Productora

En los capítulos anteriores de Café con aroma de mujer, tras conocerse en el entierro de su padre, surgió entre Sebastián y Gaviota un romance tan apasionado como complicado. En el capítulo 9 de hoy martes en Café con aroma de mujer, después de pasar su primera noche de pasión con Gaviota, Sebastián está más decidido que nunca a luchar por su relación con la recolectora. El joven, sabiendo que doña Carmenza puede no fiarse de sus intenciones, va a hablar con ella y le deja claro que su amor por su hija es real. «Nunca he querido a nadie así y mis intenciones con ella son serias», le dice el empresario.

Ni siquiera, la inesperada aparición de Lucía parece hacerle cambiar de opinión al hombre. La joven ha volado desde Nueva York para ser la madrina de Lucrecia en la boda y, por supuesto, para recuperar el amor de Sebastián. Desesperada, no para de insistirle en que se den otra oportunidad y es ahí cuando a Vallejo no le queda más remedio que confesarle la verdad: «He conocido a otra mujer y me he enamorado de ella».

Doña Carmenza, agobiada por la deuda con los Vallejo

A pesar del duro golpe, Lucía no piensa rendirse. Sobre todo, porque la solvencia económica de su familia depende de ello. Así pues, le ruega a Lucrecia que la ayude a averiguar quién es la chica que le ha robado a Sebastián y destruirla. Mientras tanto, Lemarcus trata de ganarse el favor de doña Julia, pero lo tiene muy difícil. Ante todo, porque la matriarca del clan ya le ha dicho, claramente, que no le quiere como yerno.

Por su parte, doña Carmenza está muy asustada por la deuda que, según el notario, contraerán con la familia Vallejo si no abonan el importa de las tierras que don Octavio quiso regalarles. Gaviota, viendo la angustia de su madre, decide negociar con Iván y pedirle que rescinda el contrato de compraventa. La conversación entre ambos sube de todo y el hacendado intenta agredir a la recolectora. Julia es testigo de lo ocurrido y comienza a dudar de la bondad y nobleza que aparente desprender su primogénito.