Brad Pitt nos demuestra que hasta las estrellas son vulnerables al timo y el engaño

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Brad Pitt se ha abierto en canal en una entrevista reciente con GQ. El oscarizado actor de Érase una vez en Hollywood, que este verano estrena la comedia de acción Bullet Train en cines, ha expuesto al mundo la vulnerabilidad que ha llegado a sentir en ciertas etapas de su vida, cuando se vio asolado por la soledad, cayó en una espiral de excesos o se vio obligado a tomar medidas drásticas para superar sus problemas. Pero lo más llamativo de sus declaraciones no son los hechos en sí, sino el cómo Pitt deja entrever que su vulnerabilidad le convirtió en un blanco fácil de timos y engaños.

Brad Pitt durante la promoción de 'Érase una vez en Hollywood' en 2019 (Foto: Gregg DeGuire/Getty Images for Turner)
Brad Pitt durante la promoción de 'Érase una vez en Hollywood' en 2019 (Foto: Gregg DeGuire/Getty Images for Turner)

“Siempre me he sentido solo. Solo cuando era pequeño, solo incluso ahora, y hasta hace poco no me he sentido más arropado por mis amigos y mi familia. Hay un verso de Rilke, o de Einstein, te lo creas o no, que trata sobre cómo vivir en la paradoja de albergar un dolor muy grande y al mismo tiempo sentir una verdadera alegría. Eso es madurar, crecer como persona”, comenzaba declarando el actor sobre las preocupaciones que han asolado su vida.

Uno de los momentos de madurez a los que hace referencia es cuando dejó de lado su adición al alcohol, lo que ocurrió justo después de su divorcio con Angelina Jolie. Según cuenta, pasó 18 meses asistiendo a encuentros regulares de Alcohólicos Anónimos, aunque sus palabras demuestran que no fue una acción sencilla debido a su estatus como gran estrella de Hollywood. Según Pitt, tuvo que rodearse de un selecto grupo privado de hombres con el que se sintiera seguro, admitiendo que sentía una preocupación enorme a que sus confesiones y palabras pudieran pasar a oídos públicos.

"Tenía un grupo de hombres realmente genial aquí que era realmente privado y selectivo, por lo que era seguro", explicaba el actor. “Había visto cosas de otras personas que habían sido grabadas mientras se abrían en canal, y eso es simplemente atroz para mí”.

Pitt, valorando esta inseguridad y vulnerabilidad a la que se siente sometido, también habló de su pasada adición a la marihuana. Recordó que fue la incomodidad de la atención masiva lo que le condujo al consumo casi diario de esta droga y que posteriormente también le convirtió en fumador compulsivo. “Pasé la mayor parte de los años 90 escondiéndome y fumando marihuana", dijo al New York Times en 2019. "Estaba demasiado incómodo con toda la atención". Pero ahora, también a raíz de los sucesos recientes de su vida, cuenta que ha realizado tratamientos para sustituir el tabaco por chicles con sabor a nicotina.

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Esto, más allá de la capacidad del actor de ser consciente de sus errores y de querer buscar una solución vuelve a dejar claro que las estrellas de Hollywood, expuestas continuamente al ojo mediático, y a la opinión pública, son incluso más propensas a caer en un estado vulnerable y frágil que cualquier persona de a pie. Y su fama y dinero no hace más que potenciarlo, como bien señaló también Pitt en una de las anécdotas que contó durante su intervención con GQ.

En concreto, narró como vivió “obsesionado” con encontrar oro en la zona de su castillo en Provenza, en Francia, una propiedad que compró en 2008 junto con Angelina Jolie y que fue escenario de su boda en 2014. En sus instalaciones produce vino rosado, sin embargo, cuenta que hace unos años un empresario le dijo que en los terrenos de alrededor había enterrado oro datado de la época medieval y valorado en millones de dólares. El hombre en cuestión le habló de un tesoro tomado del Levante durante las cruzadas, un relato que cautivó a Pitt y le llevó a comprar equipos de radares y excavación para buscar las riquezas.

“Como durante un año, esto era todo en lo que podía pensar, solo la emoción de todo”, explicaba. “Tal vez tenga algo que ver con el lugar donde crecí, porque en las montañas Ozark siempre hubo historias de escondites de oro ocultos”, agregó. Pero, obviamente, se trató de un engaño. La persona que le contó toda esta historia resultó ser un empresario de una compañía de radares que buscaba que Pitt invirtiera en sus productos. Y al final lo consiguió, volviendo a dejar en evidencia que, aunque hablemos de personalidades de alto estatus de Hollywood repletos de equipos, asesores y recursos detrás, al final no dejan de ser personas a las que las implicaciones de su fama se escapan de su control.

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