Bolas chinas: lo que no te atreviste a preguntar

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Photo credit: Tanja Ivanova
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Las bolas chinas, japonesas, taiwanesas o tailandesas (según dónde te encuentres) o bolas Kegel no son ninguna novedad, pero quizás nunca las has utilizado. Si no tienes claro para qué sirven y te rondan por la cabeza ciertas incógnitas, este es tu artículo, porque las hemos resuelto todas con la ayuda de expertos en la materia.

Lo más importante a destacar es que, al contrario de lo que se cree, las bolas chinas no son uno de los mejores juguetes eróticos, sino un instrumento exclusivamente terapéutico cuya misión es mejorar la salud pélvica. "La razón es bien sencilla: la vagina no tiene terminaciones nerviosas; en todo caso, muy pocas", sentencia Valèrie Tasso, sexóloga, escritora (autora del aclamado 'Diario de una ninfómana' y del nuevo 'Sexo kinky y BDSM para profanos') y embajadora de la marca de juguetería erótica Lelo en España.

Valèrie lo cuenta muy bien: "el suelo pélvico es un músculo, como si fuera una de esas hamacas de red, tendida y sujeta entre dos "árboles" que son la pelvis y el coxis. Es el encargado de sostener nuestras gónadas (los genitales internos). Con el paso del tiempo, la fuerza de la gravedad o algunos ejercicios como montar a caballo, saltar y correr, empieza a caerse, lo que puede producir orgasmos menos intensos, prolapso de útero o ano e incontinencia urinaria. Y las bolas chinas sirven para reforzar esa hamaca". 'Psss': ficha aquí las 12 mejores bolas chinas: placer y bienestar van juntos.

Se trata de uno o dos pesos (a veces tres) que van unidos por un cordón de silicona médica y que se introducen en la vagina para provocar las contracciones musculares del suelo pélvico. Algunas llevan, cada una de ellas, una bola concéntrica interna de manera que al caminar se mueve y produce una sensación de vibración que provoca contracciones involuntarias en el suelo pélvico, lo que supone un ejercicio súper beneficioso. Otras, sin bola interna, producen la contracción muscular inconsciente para evitar que se caigan al andar. "Las bolas chinas provocan todo ese ejercicio que aumenta la circulación sanguínea, la lubricación y el tono muscular; y se trata de un músculo muy agradecido", cuenta la sexóloga. Por eso siempre se han de usar de pie o en movimiento. Si se colocan para estar sentadas, no harían su función. No te pierdas, tampoco, los mejores lubricantes del mercado, por si tu problema está en la lubricación y quieres experimentar con nuevas fórmulas.

Se cuenta que sus orígenes están en el antiguo Japón feudal. Cierto emperador, bastante activo, con muchas concubinas y poca paciencia, hizo diseñar unas bolas de marfil o de jade que preparara a las mujeres para no tener que entretenerse (él) en los preámbulos sexuales.

"Las famosísimas 'geishas', expertas en el arte de amar, también las utilizaban para entrenar y fortalecer su suelo pélvico y tener mayor control de sus músculos vaginales. Es esa la razón por la que también se denominan 'boules de geisha o ben wa balls'", explica el doctor y profesor Vicente Bataller, sexólogo clínico y psicoterapeuta. "Muchas personas confunden las bolas chinas actuales con otras más antiguas, de hierro", aclara el experto. Y es que existen ciertos tabúes al respecto; muchas mujeres no las utilizan porque tienen miedo de que se les queden dentro (es imposible, porque llevan un hilo parecido al de los tampones, pero de silicona), o que se van a sentir incómodas. Sin embargo, estos son todos sus beneficios.

Beneficios de las bolas chinas

  1. Intensifican tus orgasmos. Porque incrementan la sensibilidad y el placer a la hora de tenerlos. Prueba, además, con estas claves para tener un orgasmo más intenso.

  2. Evitan futuras molestias si practicas deportes de impacto.

  3. Ayudan a mantener más lubricada la vagina.

  4. Si acabas de dar a luz, reducen el tiempo de recuperación.

  5. Moderan o hacen desaparecer el dolor en tus relaciones sexuales.

  6. Evitan que te hagas pis (literal) de la risa o cuando estornudes.

  7. Evitan el estreñimiento y las hemorroides.

  8. Alivian tus dolores de regla (intenta usarlas complementándolas con los mejores remedios contra el dolor de ovarios).

  9. Amplían tu capacidad para apretar los músculos vaginales, aumentando el placer de tu pareja y de ti misma.

  10. Favorecen los embarazos.

¿Cómo se utilizan?

"Desde el punto de vista terapéutico, su uso ha de ser progresivo, por ejemplo, comenzando por colocarlas una o varias veces al día pero poco tiempo cada vez (de 5 a 10 minutos). Muy pronto te darás cuenta de cómo contraen y relajan la zona, lo que en realidad supone ejecutar los movimientos de Kegel, y después, depende de las ganas y el éxito, porque a algunas mujeres que ya tienen mucha tonificación no les gustan las bolas", advierte el doctor. Si tan solo quieres aumentar el placer al tener relaciones sexuales, ese tiempo sería suficiente, pero cada dos o tres días.

Para colocarlas, debes introducir la primera bola en la vagina y empujar suavemente hacia la espalda (esa es su inclinación natural, no hacia arriba). Si estás embarazada, es mejor que consultes antes con tu ginecólogo.

¿Cómo saber si necesitas utilizar bolas chinas?

Si tienes escapes de orina cuando toses o al hacer deporte. Otra forma de comprobarlo es meter un dedo en la vagina y apretar. Si no sientes la presión puede ser porque la zona no está muy tonificada. Ante todo, es fundamental consultar a un ginecólogo, porque si las usas demasiado podrías provocar una hipertonía o exceso de tono muscular, que podría tener consecuencias como sentir dolor durante el sexo con penetración.

El diámetro y el peso

Hay diferentes tipos, tamaños y pesos; algunas llevan una, dos o tres bolas… Para comenzar es mejor que sean de menor peso e ir ampliando si hace falta. Si elegimos unas muy pesadas al principio y la zona no está tonificada, correremos el riesgo de que se salgan. "La bola no debe pesar demasiado, lo ideal es que no sea muy pequeña, de unos 35 mm. de diámetro. Se puede comenzar con poco peso, por ejemplo con 28 gr., para acabar llegando hasta los 100 gr. Lo importante no es la cantidad de bolas, sino la capacidad de retener la bola el tiempo que haga falta y hacer bien tus ejercicios", recomienda Valèrie Tasso. En cuanto al material, son mejores las de silicona médica e hipoalergénica, incluido el hilo.

Cómo cuidar las bolas chinas

Existen productos específicos para limpiarlas, pero también se pueden lavar con jabón o gel acuoso neutro y agua templada, dejándolas secar al aire. Y guardarlas enseguida hasta su siguiente uso.

Las mejores bolas chinas del momento

Las de Enna te ayudan a contraer los músculos de forma involuntaria gracias a la vibración que produce su esfera interior en forma de diamante al moverte:

Las de Intimichic son bolas suaves y sedosas de silicona con mayor grosor. Fortalecen el músculo pubococcígeo (PC) y el grupo de músculos del suelo pélvico mediante el aumento gradual de pesos:

Estas, ideales para principiantes y de diferentes tamaños y pesos para ir incrementando con el paso del tiempo, responden a tus movimientos con sutiles vibraciones. Una inversión de la que no te arrepentirás: