"La bohème" de Àlex Ollé se va al extrarradio de los "enjambres" de pisos

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Barcelona, 7 jun (EFE).- El director escénico Àlex Ollé, con ADN de La Fura dels Baus, se estrena a partir del día 14 de junio como artista residente del Gran Teatro del Liceu con una reelectura de la popular ópera de Puccini "La bohème", cuya acción sitúa en el extrarradio de los "enjambres" de pisos de una gran ciudad.

Desde Japón, en conexión telemática, puesto que debe hacer una cuarentena antes de iniciar los ensayos de "Carmen" que dirigirá en ese país, Ollé ha explicado este lunes que cuando preparó esta producción, que estrenó en Turín en 2016, ya tuvo claro que no podía ambientarla en el Montmartre original porque a él, que le gusta llevar al presente las óperas, le pareció que en el siglo XXI allí no podía haber artistas pobres porque los pisos son "carísimos".

Ante ello, optó por situar al grupo de protagonistas, con Rodolfo y Mimì al frente, en una barriada de la periferia, donde la gente más joven todavía puede alquilar los pisos que se ofertan y desde allí aportar sus creaciones más "underground".

A la vez, aunque Rodolfo, por ejemplo, utilice un portátil para escribir sus poemas, Ollé no rehuye la historia original y se muestra fiel a la letra y al espíritu de la obra, en la que considera que, a diferencia de otras piezas del compositor italiano, "no hay grandes personajes, ni grandes historias, es lo cotidiano lo que se convierte en protagonista".

A su juicio, "es el día a día de un grupo de amigos y si es una obra que gusta tanto es porque todos hemos sido jóvenes o somos jóvenes y la historia te vuelve a recordar lo que son las ansias y las ganas de vivir y de futuro, las ganas que tienen ellos de comerse una pizza, porque pasan hambre, aunque todo termine con la muerte de Mimì, que acaba representando el final de esa juventud, y de tener que tocar con los pies el suelo y de volver a la realidad".

La historia del ambiente bohemio en el que viven los artistas en estas afueras contrastará, igual que en la obra original, con el lujo que representa el moderno café Momus, donde irá la pareja enamorada.

Para Ollé, aunque por temática "La bohème" sea la "menos 'furera' de las óperas, no por ello deja de ser una propuesta muy potente que llega al público por la música y la puesta en escena, y que cree "que emocionará a la gente", como ya ocurrió en Edimburgo o en Roma.

En este punto, ha coincidido su codirectora de escena, Susana Gómez, que se ha quedado en Barcelona para los ensayos y que ha considerado que, en tiempos de COVID-19, tanto los cantantes como los figurinistas, el coro o la orquesta ha entendido la situación y se han adaptado a las normas aún vigentes de seguridad, con lo que los únicos que intervendrán sin mascarilla serán los solistas.

La producción que se verá en el Liceu, con la dirección musical del maestro Giampaolo Bisanti, que ya será su tercera vez en el coso de la Rambla, contará con un reparto encabezado por Anita Hartig como Mimì, un rol que también interpretarán Maria Teresa Leva y Adriana González, mientras que el tenor brasileño Atalla Ayan se pondrá en la piel de Rodolfo, igual que Giorgio Berrugi.

Valentina Nafornita y Katerina Tretyakova serán Musetta, mientras que Roberto de Candia y Damián del Castillo pondrán voz a Marcello.

Además, participarán una veintena de miembros del Coro de Cámara del Palau de la Música, el coro infantil "Veus", -en la primera interpretación de un grupo de estas características en el Liceu desde que se inició la pandemia- y la Orquesta Sinfónica y el Coro del Gran Teatro del Liceu.

Bisanti, al frente de la dirección musical de las quince funciones que se ofrecerán de "La bohème", solo ha tenido buenas palabras para todos ellos, y sobre la obra ha destacado que la lleva "en el corazón desde pequeño, en parte porque soy italiano, y porque ha representado puntos de inflexión en mi carrera".

A su juicio, es una de las tres óperas más populares de todos los tiempos junto con "El barbero de Sevilla" y "La traviata", con "un tema que no es ni difícil, ni refinado o noble como lo son muchas óperas, sino que es muy franco y directo al hablar de unos chicos jóvenes y sus vidas y de cómo una de esas jóvenes acabará muriendo".

Anita Hartig, además de pensar también que esta ópera va sobre "las cosas pequeñas, sobre poder salir y que el sol te caliente mientras compartes el afecto con otras personas", ha querido resaltar el hecho de que durante estos últimos meses los teatros españoles hayan sido "perseverantes y tozudos, capaces de dar trabajo a muchos equipos de personas en un momento tan difícil".

En su caso, volverá a pisar un escenario después de año y medio inactiva, con lo que está feliz de regresar. "Vivo en España desde 2019 -ha indicado-, y creo que es un ejemplo que deberían haber seguido otros países en tiempo de pandemia".

A Atalla Ayan, que debuta en el papel de Rodolfo, lo que le encanta de "La bohème" es "esta cosa que tiene de que hay que vivir el presente, no el futuro", y que "se puede ser feliz con poco", siempre apostando por "el valor de vivir el presente".

(c) Agencia EFE