El color, sinónimo de optimismo, que han elegido las famosas para ir de boda

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Dicen que el naranja es sinónimo de entusiasmo y de optimismo, algo que nos viene como agua de mayo después de estos años tan inciertos. Quizá por eso (y por su fuerte presencia en la estética de las 70, una de las que mayor inspiración ha provocado en el 2022) esta temporada ha ido aumentando su presencia poco a poco casi sin que nos diéramos cuenta hasta instalarse literalmente por todas partes. Fíjate bien en las colecciones de tus firmas favoritas, seguro que tienen prendas y complementos por doquier en este tono.

Donde ha cobrado especial poder este color ha sido en el terreno de las bodas, llegando a convertirse en tiempo récord en uno de los más utilizados por las invitadas en lo que llevamos de verano. Y tenemos varios ejemplos de rostros conocidos que lo demuestran.

Puede gustarte o no, pero si hay algo innegable sobre esta tonalidad es el subidón que pega cuando se lleva puesto. Especialmente en esta época del año en la que nuestra piel pide luz a gritos y más si ha sido bronceada por el sol, porque entonces la función del naranja no es potenciar ese efecto moreno al máximo.

La única pega que se le puede poner a este color es que está demasiado "polarizado" porque, generalmente, cuenta con tantos fanáticos como haters, no parece haber término medio con él. Esto se debe a múltiples factores, uno de ellos es que no suele ser un tono ni fácilmente combinable y otro que no sienta especialmente bien. Esto último no es del todo cierto porque basta con hacer caso a lo que dicen los expertos en colorimetría para acertar. Los asesores de imagen consideran que sí es apto para cualquiera que quiera lucirlo siempre y cuando se encuentre la intensidad adecuada para ella. Por ejemplo, es ideal para las personas de pieles doradas o beiges en cualquiera de sus variantes pero, si tu piel es muy blanca, grisácea o tira casi a un verde oliva, olvídate de tonos mandarina y opta en su lugar por otros más intensos que se asemejen al rojo. Solo es cuestión de aprender a moverse en la gama más adecuada.

Con respecto a la forma de combinarlo, aquí el debate es únicamente con el gusto de cada uno porque por posibilidades no será. En bodas, que es el caso que nos ocupa, hemos visto lo bien que quedaba un vestido naranja con accesorios nude dando así lugar al mix más natural y discreto. En esta misma línea puedes moverte con el blanco o con el dorado, siendo este último el más habitual de sus compañeros a la hora de elegir bolso y calzado.

También hemos observado la apuesta contraria, que no es otra que recurrir a la fórmula del color block. Esto significa unir un tono con el que sería casi opuesto en la rueda de colores para lograr así un mix impactante. Por eso queda tan bien cuando mezclas tonalidades con mucha fuerza de una manera inesperada. Si hablamos de naranja, nada como el verde, el fucsia o el rojo para lograr el efecto sorpresa.

Aquí únicamente has de tener en cuenta la mezcla de materiales que vayas a llevar a cabo y que no sean en ningún caso tonalidades apagadas.

Un último punto a tener en cuenta es que también funciona a la perfección este color en cualquier rango de edad. Favorece sea cual sea la cifra que aparece en tu DNI .

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