Boca seca, la nueva consecuencia del Covid sobre la que alertan los médicos

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La boca seca o xerostomía aparece hasta en la mitad de los afectados por Covid-19. Un secuela que puede causar síntomas como lengua áspera, llagas en la boca y labios agrietados. Puede dificultar la deglución, masticar la comida y hablar con claridad. Si no se trata, causa mal aliento y caries. (Foto: Getty)
La boca seca o xerostomía aparece hasta en la mitad de los afectados por Covid-19. Un secuela que puede causar síntomas como lengua áspera, llagas en la boca y labios agrietados. Puede dificultar la deglución, masticar la comida y hablar con claridad. Si no se trata, causa mal aliento y caries. (Foto: Getty)

Desde el principio de la pandemia sabemos que el SARS-CoV-2 afecta al olfato y causa tos, fiebre, fatiga, dificultad para respirar y dolores musculares, pero los expertos han advertido que la boca seca o xerostomía aparece hasta en la mitad de los afectados por Covid-19.

Por eso, aunque la epidemia va en descenso y los casos de Covid-19 van remitiendo en gran parte de la población gracias a la vacunación, a menudo que las diferentes variantes del coronavirus van ganando terreno, la diversidad de síntomas también es más evidente. De ahí que los expertos compartan sus nuevos hallazgos porque consideran que las personas deben estar al tanto de algunos síntomas nuevos y menos conocidos que están comenzando a aparecer en muchos pacientes.

Los síntomas y o secuelas de los que más habla ahora son la boca seca, falta de salivación, síntomas gastrointestinales y dolor de cabeza.

La xerostomía o boca seca es un trastorno conocido que puede variar dependiendo de la edad y del estado de salud general, pudiendo producirse debido al uso de numerosos medicamentos, tabaco o alcohol, envejecimiento, estrés, ansiedad, algunas enfermedades y, como diferentes investigaciones apuntan, como consecuencia de la Covid-19.

Distintos estudios científicos han mostrado que la prevalencia de xerostomía o boca seca aumenta hasta el 30-56 por ciento en los pacientes con Covid-19, mientras que, en la población general, sin contar los efectos de la pandemia, puede variar entre el 20-40 por ciento.

La xerostomía o la sensación subjetiva de boca seca generalmente está asociada a una disminución o ausencia de saliva o cambios en la composición de ésta. Se produce porque las glándulas salivales de la boca no producen suficiente saliva para mantenerla húmeda, y se producen lesiones como llagas, ampollas o úlceras bucales en la membrana mucosa de la cavidad bucal. Según la investigación, esto sucede cuando el virus ataca los revestimientos orales y las fibras musculares.

Esta disminución de la producción de saliva puede afectar negativamente a la salud y a la calidad de vida. Por ejemplo, la sequedad bucal puede causar dolor de garganta, lengua ásperas, llagas, labios agrietados, enfermedad gingival, cambios en el gusto, el habla y la deglución; y cambios sensoriales, como hormigueo, ardor o sensación pegajosa.

Las hipótesis elaboradas por distintos investigadores apuntan a que en el contexto de los pacientes que se han visto afectados por Covid-19, la sequedad bucal se podría producir como consecuencia directa del coronavirus, que afecta a las glándulas salivales provocando una menor producción de saliva. Esta afectación podría producirse por la expresión en las glándulas salivales de los receptores ACE-2, los cuales el coronavirus SARS-CoV-2 utiliza para infectar las células humanas.

Diversas investigaciones han confirmado que junto a la sintomatología habitual del Covid-19 (alteración del sentido del gusto y del olfato, sequedad ocular y malestar auditivo), el coronavirus afecta a la cavidad bucal, pudiéndose interpretar la xerostomía como consecuencia y también como síntoma temprano de Covid-19, que pueden aprovecharse para una cuarentena temprana y una limitación del contagio viral.

De hecho, la literatura científica indica que los pacientes con Covid-19 presentan con frecuencia xerostomía y lesiones de la mucosa oral, aunque es probable que su prevalencia varíe según el país, la edad, el sexo y la gravedad de la enfermedad. La boca seca puede aparecer en una etapa temprana de la infección por SARS-CoV-2 y puede durar mucho tiempo, como ocurre con la pérdida de olfato. Uno de los posibles mecanismos patogénicos de ambos síntomas se atribuye a la expresión de receptores relevantes para la entrada de células virales en las células gustativas y las glándulas salivales.

En ocasiones, este efecto directo del virus podría verse agravado por efectos secundarios de medicamentos utilizados para tratar la sintomatología producida por el virus o por el uso continuado de la mascarilla, que fomenta la respiración bucal en lugar de la nasal, lo que contribuye a una mayor sequedad de la cavidad bucal.

“La xerostomía es un trastorno que afecta a la población en general, y más ahora con el uso de las mascarillas, que induce a un menor flujo de saliva y seca mucho la boca”, comenta la doctora Carmen Jódar, médico de Atención Primaria. “El tiempo de uso de la mascarilla es proporcional a la sequedad bucal”, añade.

Los principales síntomas que alertan de la posibilidad de sufrir boca seca o xerostomía son:

  • Sensación de sequedad bucal y/o boca pastosa

  • Lengua ardiente

  • Mal aliento

  • Alteración del gusto

  • Sensación persistente de sed

  • Dificultad para masticar, tragar o hablar

  • Labios secos

“La falta de humectación de la cavidad bucal puede provocar diversas manifestaciones clínicas en la boca y producir una disminución de la calidad de vida de la persona que padece xerostomía”, indica Ernesto de la Puente, de DENTAID Research Center

Sus efectos pueden ser múltiples y van desde la sequedad, el enrojecimiento o la irritación, la inflamación de las mucosas (estomatitis), mal aliento (halitosis), fisuras en labios y lengua o un mayor riesgo de infecciones bucales, entre otras.

Los expertos recuerdan que la saliva es necesaria para el correcto funcionamiento de la cavidad bucal puesto que sirve para limpiar y proteger la boca, percibir el gusto, hacer la digestión, facilitar el habla, o regular el pH. 

Más allá de las molestias anteriormente descritas, la disminución de la secreción normal de saliva puede provocarla acumulación de bacterias nocivas responsables de la aparición de caries, enfermedades de las encías, mal aliento o infecciones bucales de repetición .

Además, tal y como advierten los dentista en un documento técnico que analiza la conexión entre la boca y la Covid-19, una boca enferma presenta mayor riesgo de desarrollar complicaciones sistémicas, y dado que la xerostomía puede ser un trastorno derivado de otras patologías, su manejo puede involucrar a distintos profesionales sanitarios, como odontólogos o médicos especialistas en cada patología.

La mayoría de los casos, la boca seca se puede tratar recuperando o estimulando la secreción salival. Una de las posibles soluciones podría ser la recomendación del uso de productos que ayuden a hidratar la cavidad bucal y que favorezcan la producción natural de saliva. 

Por ejemplo, beber mucho líquido (una buena manera de conseguirlo es tomando sorbos frecuentes de agua fría durante el día), consumir chicles y caramelos (preferentemente de menta o sabores cítricos, siempre sin azúcar) o disponer de un humidificador son algunas de las medidas que destacan los expertos para combatir la boca seca.

Se aconseja no consumir bebidas con cafeína porque esta sustancia contribuye a la sequedad. Nada de alcohol ni tabaco, y precaución con la cantidad de sal (y picante) que echamos a la comida. Por raro que parezca, humedecer la comida seca con caldo, salsas o leche puede ayudar; esto facilitará la masticación y la deglución. Por cierto, que cepillarse los dientes después de cada comida también es un buen truco para mejorar la hidratación de la boca.  

En los casos de xerostomía irreversible la solución pasa por una máxima hidratación de la cavidad bucal. El médico podría recomendar el uso de saliva artificial en forma de gel, pastilla y aerosol, pero deben usarse con frecuencia ya que su efecto dura poco tiempo.

No obstante, como señalábamos al principio, hay algunas causas ajenas al Covid-19 que provocan la boca seca. Entre ellas destacan algunas enfermedades que afectan las glándulas salivales como el síndrome de Sjögren, la diabetes, el VIH/SIDA o la hepatitis C. La radioterapia, la quimioterapia y el daño en los nervios a causa de lesiones en la cabeza o el cuello también pueden desencadenar la aparición de este trastorno oral. Por tanto, lo más aconsejable es acudir al especialista si notas alguno de los síntomas señalados.

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