Los peligros de una mala zambullida en el agua

Mónica De Haro

Tirarse de bomba, de cabeza, hacer un salto mortal o coger carrerilla es algo que todos hemos hecho alguna vez en una piscina. Es parte de la diversión del baño. Y está muy bien, pero hay que tener cuidado. No, no os queremos aguar la fiesta, al contrario, nuestra intención es que disfrutes al máximo de la playa o la piscina. Para ello hemos recopilado los siguientes consejos de expertos nadadores basados en la web del Hospital Nacional de Parapléjicos (HNP).


Tirarse a la piscina sin control puede causar lesiones físicas irreparables. (Foto: Getty Images)
Tirarse a la piscina sin control puede causar lesiones físicas irreparables. (Foto: Getty Images)

En primer lugar, los profesionales recuerdan la importancia de conocer la profundidad de una piscina, un río o el mar, sobre todo en relación con la altura desde la que uno se lanza. De este modo, lo correcto sería introducirse en el agua lentamente o tirarse de pie antes de hacerlo de cabeza. En este caso debes hacerlo con los brazos situados en la prolongación del cuerpo, buscando proteger el cuello y la cabeza.

Si el agua está turbia y no hay visibilidad conviene inspeccionar previamente la zona para comprobar su profundidad y que no haya elementos sumergidos como rocas, árboles u otros objetos contra los que se puede impactar. Además, debes evitar bucear o saltar en este tipo de aguas en las que pueden no ser visibles otros nadadores y objetos.

Y no olvides tener especial cuidado con los niños cuando estos estén cerca de aguas recreativas, incluso cuando la profundidad sea pequeña. Por otro lado, en lugares como ríos, lagos, playas o embalses los niveles del agua pueden variar de un día para otro por las mareas, aperturas o cierres de compuertas, por lo que una vez más es conveniente comprobar siempre la profundidad.

[Relacionado: Las piscinas más impresionantes del mundo]


Otra de las recomendaciones de los profesionales consiste en no saltar de cabeza desde demasiada altura, ya que una mala técnica de entrada puede causarnos lesiones simplemente golpeándonos con el agua. En el mar, si el bañista se lanza de cabeza contra las olas debe comprobar que la profundidad después de la ola es suficiente. En cualquier caso, solo es aconsejable zambullirse cuando la seguridad sea completa.

En caso de accidente acuático recuerda no mover la columna del afectado. (Foto: Getty Images)
En caso de accidente acuático recuerda no mover la columna del afectado. (Foto: Getty Images)

Asimismo, en caso de que se produzca un accidente es muy importante inmovilizar el cuello, evitar movimientos de la columna y avisar a un profesional para que realice el traslado. Sobre todo, no se debe transportar al lesionado en un coche particular.

Para terminar, algunos consejos prácticos que todos deberíamos conocer:

- El código de colores de las banderas está para respetarlo.

- Es necesario conocer el lugar donde te bañas.

- Nunca hay que bañarse solo.

- Nunca hay que alejarse de la orilla en espacios acuáticos naturales.

- Conviene mojarse antes de entrar al agua y meterse en el agua con cuidado.

- Hay que evitar las comidas abundantes antes del baño.

- Hay que evitar la exposición prolongada al sol.

- Hay que vigilar de cerca a los niños pequeños.

- No hay que bañarse si se siente mucho frío o cansancio.

- Hay que pedir ayuda cuando se ve a alguien en peligro así como conservar la calma si es uno mismo quien lo está. Recuerda que el número de emergencias es el 112.

¡Feliz verano!

[Galería: