¿Te saltas el desayuno?

Monica de Haro
Salud y bienestar

Un café rápido mientras acabas de arreglarte y, ¿listo? Más de la mitad de los españoles no desayuna bien y un 15 por ciento de los niños no toma nada. O le ponemos remedio o nuestra salud y rendimiento caerán en picado. El ritmo de vida actual, cada vez más acelerado, repercute considerablemente en nuestra alimentación y hábitos dietéticos. Cada vez dedicamos menos tiempo a la primera comida del día, la más importante.

Más de la mitad de los españoles toman un desayuno insuficiente o inadecuado. Por este motivo,  los médicos de familia hacen una llamada de atención y aconsejan  no descuidar este primer aporte energético que recibe nuestro cuerpo después de horas de descanso.

"Es importante no solo ingerir los nutrientes necesarios, sino dedicarle el tiempo suficiente a esta comida, entre 10 y 15 minutos como mínimo", afirma la Dra. Joima Panisello en el marco de las Jornadas de Actualización en Medicina de Familia que acaban de celebrarse en Santiago de Compostela.

Empezar el día con energía
El desayuno debe cubrir un 25 por ciento de nuestras necesidades nutricionales a lo largo del día, convirtiéndose en una de las comidas más importantes.

Por tanto, es muy importante que las familias tomen consciencia de este problema porque se estima que entre un 20-30 por ciento de los niños desayuna de forma insuficiente, mientras que un 10-15 por ciento no toma nada.

Un hábito que, según señala la Dra. Panisello, "aumenta proporcionalmente con la edad y que es un importante problema".

Lo que sucede muchas veces, como explica esta experta, es que "la somnolencia de los primeras horas de la mañana, el apurar la hora de levantarnos, las prisas por llegar a la escuela o al trabajo, condicionan el que no se haga o no se realice correctamente el desayuno". Circunstancia que conlleva una disminución de la atención y del rendimiento escolar o laboral, mientras que, por el contrario, un desayuno equilibrado mejora el rendimiento físico e intelectual.

Un desayuno equilibrado debería incluir una ración de lácteos, una de cereales (preferentemente integrales: pan, copos de cereales crudos y sin azúcar, bizcochos o magdalenas hechas con aceite de oliva, etc.) y fruta (mejor en forma de pieza entera que de zumo) con la finalidad de favorecer el aporte adecuado tanto de macro como de micronutrientes y contribuir a mejorar el rendimiento energético.

También es recomendable incluir una pequeña cantidad de grasa cardiosaludable (unas gotitas de aceite de oliva virgen, sería lo ideal) y, en ocasiones, jamón,  pescado azul, queso o fiambre (bajo en grasa y sal).

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"Pero no solo es importante qué comemos sino cómo lo hacemos", concluye la Dra. Panisello. Así pues, es muy importante desayunar sentado, con tranquilidad y tiempo, de forma que se empiece el día de una forma relajada.

Fuente: semFYC / Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria. Final del formulario.