“No estoy loca, sufrí un trastorno bipolar”

Salud y bienestar

Cuando Catherine Zeta-Jones reveló que padecía una enfermedad que sigue rodeada por un enorme estigma y discriminación, las cosas empezaron a cambiar para muchos.

Al igual que otras enfermedades mentales, el trastorno bipolar es algo que muchas veces pasa desapercibido y la sociedad no se da cuenta de que la persona que la padece está sufriendo en silencio y siente un gran temor.

El trastorno bipolar es una enfermedad 'escondida'. Y esto se debe al temor y el estigma que la rodea, y a la marginación que siguen enfrentando en su vida diaria las personas que sufren estas enfermedades.

La actriz decidió internarse en una clínica por un breve período ya que se sentía débil y vulnerable y presentaba un aspecto muy desmejorado (estaba visiblemente más delgada). Le preocupaba no poder cumplir con sus compromisos laborales y decidió plantar cara al problema y ponerse en manos de los especialistas.

"No hay necesidad de sufrir en silencio o sentirse avergonzado por pedir ayuda", comentó la protagonista en declaraciones hechas a la revista ' People'.

"Si hacer público que padezco trastorno bipolar tipo II ha ayudado a alguna persona que lo padece a pedir ayuda, entonces ha valido la pena. El trastorno bipolar afecta a millones de personas en el mundo, yo soy solo una de esas personas", comentó la actriz.

El trastorno bipolar (antes trastorno maníaco-depresivo) se caracteriza por cambios drásticos del estado de ánimo y de los niveles de energía y actividad, los cuales pueden afectar el rendimiento laboral o las relaciones personales.

Las personas que lo padecen pasan con facilidad de episodios de depresión severa -con sentimientos de baja autoestima, falta de perspectivas o un vacío en la vida, falta de energía y dificultad para dormir- a episodios de hipomanía, caracterizada por irritabilidad, hiperactividad, pensamientos e ideas continuas e incapacidad para  relajar la mente.

Descubren sus causas

Un equipo internacional de científicos, dirigidos por investigadores de la Universidad de California, en San Diego, ha relacionado el riesgo de trastorno bipolar de inicio temprano con mutaciones anormales de genes.

Los investigadores afirman que las secuencias de ADN anormales (CNV, por sus siglas en inglés) parecen jugar un papel significativo en el riesgo de trastorno bipolar de inicio temprano. Los resultados han sido publicados en la revista "Neuron".

Las VNC son alteraciones genómicas en las que hay pocas o demasiadas copias de las secciones de ADN. Se producen de forma espontánea -no heredadas de los padres - y aumentan significativamente el riesgo de sufrir algunas enfermedades neuropsiquiátricas, como la esquizofrenia o los trastornos del espectro autista. Sin embargo, su papel no estaba claro en el trastorno bipolar.

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El Dr. Jonathan Sebat, profesor de Psiquiatría y Medicina Celular y Molecular en el Instituto de la Universidad de California en San Diego, y sus colaboradores, observaron que las CNV contribuyen al riesgo genético de la aparición temprana del trastorno bipolar significativo en un 5 por ciento.

Si bien los hallazgos no han identificado de manera concluyente un gen específico o una región genómica, sí han demostrado que las mutaciones en el número de copias contribuyen fuertemente al desarrollo de la aparición temprana del trastorno bipolar.