Neumonía, bronquiolitis y otras infecciones respiratorias…

Las infecciones respiratorias agudas (IRA) constituyen la principal causa de mortalidad infantil, con alrededor de dos millones de niños menores de cinco años que mueren cada año en el mundo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) revela que existen 6 patologías que causan el 70 por ciento de los casos de mortalidad infantil en niños menores de 5 años de edad, de las cuales la primera es la neumonía (18 por ciento), infección respiratoria que consiste en la inflamación de los alvéolos pulmonares.

[Relacionado: Hacer horas extra en el trabajo perjudica la salud]

El virus que más frecuentemente produce estas infecciones es el virus respiratorio sincitial (VRS), responsable del 80 por ciento de los casos de bronquiolitis en niños menores de un año. Se trata de una enfermedad en la que se produce una obstrucción de los bronquiolos, unas vías respiratorias muy estrechas y con escaso desarrollo en los casos de bebés pertenecientes a los grupos de riesgo.

Entre los grupos de riesgo se encuentran los lactantes, bebés prematuros, los niños con síndrome de Down, los que tienen cardiopatías congénitas y los que padecen enfermedades pulmonares crónicas.

"Ante las infecciones respiratorias es importante destacar la necesidad de prevención de las mismas, principalmente y en mayor medida representadas por la neumonía y la bronquiolitis, para las que existen medidas higiénicas sencillas como el lavado de las manos, mantener limpias las superficies con las que el niño vaya a estar en contacto o evitar el humo del tabaco cerca de los bebés", explica el Dr. Figueras Aloy, del Servicio de Neonatología del Hospital Clínic de Barcelona y presidente de la Sociedad Española de Neonatología (SEN).

Medidas higiénicas para cuidar y proteger la respiración:

- Lavarse las manos antes y después de entrar en contacto con el niño. Mantener las manos limpias previene las enfermedades en la casa, la escuela y el trabajo.

El modo correcto de hacerlo: mojarse las manos con agua corriente tibia y enjabonarlas, frotar hasta formar espuma y volver a hacerlo durante unos 15/20 segundos, enjuagarse bien, secarse con una toalla de papel o un secador de aire. Si es posible, usa la toalla para cerrar el grifo y desecharla. Si no tienes agua ni jabón, usa un desinfectante para manos.

- Mantener limpias las superficies con las que el niño vaya a estar en contacto, así como sus juguetes y el material de bebé como los chupetes, biberones, etc.

- Evitar en la medida de lo posible los ambientes y entornos cerrados y potencialmente contagiosos como guarderías o colegios.

- Evitar la cercanía a personas enfermas o que padezcan algún tipo de infección.

- Utilizar pañuelos desechables y tirarlos inmediatamente después de su uso con el fin de evitar la permanencia y circulación de los virus.

- Evitar el humo del tabaco cerca de los bebés.

- Cumplir con las vacunas recomendadas y, en el caso de que se trate de un paciente en riesgo de padecer una infección por VRS, prevenirla a través de la aplicación de un tratamiento profiláctico administrado mensualmente durante los meses invernales.

Fuente: Sociedad Española de Neonatología (SEN).

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente