La siesta ideal

A diario, después de comer y controlada. En lo que no coindicen aún los expertos es la duración adecuada que, en ningún caso, debe superar la media hora.

Según un informe de la NASA, el tiempo adecuado para una siesta es de 26 minutos. Tras estudiar el comportamiento de los controladores aéreos, los datos aportados por la Junta de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTBS, sus siglas en inglés) han demostrado que la siesta mejora su efectividad.

El estudio determina que un sueño de 26 minutos ayuda a mejorar un 34 por ciento en el rendimiento de estos trabajadores, aumentando su capacidad de concentración y el refuerzo del estado de alerta en un 54 por ciento.

Mark Rosekind, responsable de los controladores y uno de los participantes en el experimento afirma que "las conclusiones son extrapolables a cualquier puesto de trabajo, especialmente aquellos que requieren una total atención".

Múltiples beneficios

La principal ventaja es que libera tensiones y permite al cuerpo soportar mejor el cansancio del día. Así lo explica el coordinador de la Unidad del Sueño del Hospital Quirón de Valencia, el Dr. Gonzalo Pin Arboleda, "el ser humano tiene como 2 ó 3 'ventanas' durante el día que le inducen al sueño. Por ello, dormir durante un pequeño período de tiempo ayuda al cuerpo a soportar mejor el día".

En los niños y los ancianos la siesta es fundamental, continúa, "en los menores de cinco años la siesta es una práctica estrictamente necesaria para el desarrollo físico y necrológico. Así como en la tercera edad, para que los ancianos aguanten mejor el día y tengan una mejor calidad de vida".

Además, la siesta mejora la digestión. Según explica el Dr. Pedro Mayoral, del Hospital Ruber de Madrid y miembro de la Sociedad Española del Sueño (SES), "la siesta produce una relajación muscular que facilita que el aparato digestivo pueda realizar la digestión de una forma más eficaz".

Otro informe, publicado en Archives of Internal Medicine, aseguraba que la siesta es una de las mejores recetas para eludir problemas cardiacos. Así, los que se tomaban este descanso redujeron estos trastornos en un 37 por ciento, mientras que los que dormían la siesta de forma ocasional solo los disminuyeron en un 12 por ciento.

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Breve y bien aprovechada

El Dr. Mayoral considera que la siesta no debe exceder los 20 minutos, "de lo contrario va a cambiar el ciclo del sueño y puede provocar insomnio durante la noche".

Miguel Ángel Saiz, director médico de Noctis Center, centro especializado en trastornos del sueño, subraya que nunca se debe superar la media hora. "El sueño hay que plantearlo como una parte importante de nuestra vida. Y para funcionar bien durante la vigilia, el sueño nocturno ha de ser de la mayor calidad posible. Si nos echamos una siesta de dos horas, eliminamos parte de nuestro descanso nocturno", añade. ¿La consecuencia? Un desorden que puede conducir de lleno al insomnio. "Durante el sueño, disminuye la frecuencia cardiaca y la presión arterial, lo que nos viene bien. Si desarrollamos una serie de hábitos incorrectos, caeremos en una rutina", añade Saiz.

Para Jim Horne, director del Centro de Investigación del Sueño del Reino Unido y asesor gubernamental, también son excesivos los 26 minutos que establece la NASA en su informe, "ya que harán que el empleado se levante peor de lo que se acostó, porque en algunos casos le hará caer en un sueño profundo". Horne recomienda no superar los 20 minutos y combinarlo con una taza de café o la ingestión de cafeína en cualquier otro tipo de bebida.

Lo mismo sostiene la investigadora estadounidense Linda Wasmer Andrews, de Alburquerque, Nuevo México, que considera que la siesta ideal está entre los 10 y 20 minutos de sueño real, teniendo en cuenta siempre el momento en el que el individuo se queda dormido.

¿Cuánto dormimos los españoles?

Según una encuesta elaborada por la Fundación de Educación para la Salud (Fundadeps), solo el 16,2 por ciento de los españoles se echa una siesta a diario después de comer. Y más de la mitad (58,6 por ciento) afirma que nunca lo hace. La presidenta de Fundadeps, María Sainz, afirma que la siesta "ha pasado a ser un mito que únicamente interesa para el turismo".

En la mayoría de los casos el trabajo y otras obligaciones nos privan de poder echar una cabezada. Por eso, expertos alemanes han recomendado que se incorpore este hábito en el trabajo. "Los empresarios listos saben de la importancia de una pausa reparadora. Así, se mantiene el rendimiento, la creatividad y la motivación del trabajador", afirmó al diario Bild Mario Ohoven, presidente de la Federación Alemana de la Pequeña y Mediana Empresa.

De hecho, Ohoven recordó que la siesta en el trabajo se ha instaurado con éxito en países como Estados Unidos, Japón y Austria. Algo que, dice, aumenta "el atractivo de una empresa con vistas a reclutar a trabajadores cualificados".

Por último, hay que recordar que la falta de sueño puede llevar asociadas un nutrido grupo de patologías: desde pérdidas de concentración y memoria, hasta arritmia cardíaca, problemas respiratorios y endocrinológicos.

Fuentes: Elmundo.es, Fundadeps, Noctis Center, SES.