Excederse en el consumo de embutido y carne procesada acorta la vida

Un macroestudio observacional europeo con casi 450.000 personas con edades comprendidas entre los 35 y los 69 años concluye que quienes excedan la ingesta de 20 gramos al día de carnes procesadas (salchichas, embutidos o hamburguesas) tienen un mayor riesgo de morir antes.

El estudio EPIC (European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition), realizado en 10 países europeos y publicado en BMC Medicine, descarta un riesgo similar por comer carne roja fresca o de ave.

El grupo de científicos observó como los porcentajes de muerte prematura aumentaron de acuerdo con la cantidad de carne procesada consumida.

En concreto, el informe revela que una alta ingesta de ese tipo de carne eleva en un 72 por ciento el riesgo de morir de una enfermedad coronaria y en un 11 por ciento el riesgo de fallecer por cáncer.

Además, las personas que tomaron más de 160 gramos de carne procesada al día -unas dos salchichas y una rodaja de beicon- tenían un 44 por ciento más de probabilidades de morir en un plazo medio de 13 años frente a aquellos que consumieron 20 gramos.

Por el contrario, Sabine Rohrmann, de la universidad de Zurich (Suiza) y responsable de la investigación estima que “un 3 por ciento de muertes prematuras anuales se podrían evitar si las personas comieran menos de 20 gramos de carne procesada al día“.

Los participantes fueron entrevistados entre los años 1992 y 1996 y se les preguntó sobre sus hábitos de vida, entre ellos la dieta, el consumo de tabaco y alcohol y la actividad física. Durante todo este tiempo se realizó un seguimiento de esos hábitos de consumo y estilo de vida, incluyendo el peso y el índice de masa corporal.

En este sentido, el estudio mostró que existen mayores probabilidades de que las personas que consumen mucha carne procesada diariamente sean fumadoras, obesas y tengan otros comportamientos nocivos para la salud.

Según los investigadores, la sal y las sustancias químicas que se emplean para conservar esos productos perjudican la salud.

Los procesos de salado, curado o ahumado que se utilizan en la elaboración de este tipo de productos conllevan la ingesta de carcinógenos o de sus precursores (hidrocarburos policíclicos aromáticos, aminas heterocíclicas aromáticas, nitrosaminas...).

Además este tipo de carne contiene mayor proporción de ácidos grasos saturados y colesterol que la carne fresca, ambos relacionados con el incremento del riesgo cardiovascular.

No obstante, los expertos señalan que la carne debe formar parte de nuestra dieta porque es un una importante fuente de proteínas y hierro, zinc, etc.Únicamente hay que tomarla "con moderación".

Actualmente se aconseja no sobrepasar los 70 gr/día de carne procesada, unos 500 gr a la semana.

Sin embargo, en España el consumo medio de carne roja supera los 250gr/día, casi cuatro veces más de lo que recomiendan.

En definitiva, el consumo de carne y su repercusión en la salud parece dilucidarse tenuemente. Si hay algún tipo de carne que perjudique la salud, esas son las carnes procesadas. Pero no hay datos concluyentes como para señalar que la ingesta de carnes rojas frescas sea peligroso para nuestra salud.