El curioso síndrome del corazón que puede afectar a los jóvenes bebedores

Según los expertos, en verano nos relajamos y nos permitimos todo tipo de caprichos, especialmente la gente joven, que se 'desmelena' pensando que es totalmente inmune a enfermedades y accidentes. Sin embargo, vivir a lo loco durante los meses estivales despreciando por completo las costumbres y hábitos saludables del resto del año puede poner en riesgo nuestra salud.

Este trastorno suele producirse en personas sanas, jóvenes y sin historia previa de arritmias. (Foto: Fotolia)
Este trastorno suele producirse en personas sanas, jóvenes y sin historia previa de arritmias. (Foto: Fotolia)

Los expertos advierten de que las consecuencias de una noche loca pueden ser catastrófricas. Porque entre otras cosas, beber grandes cantidades de alcohol en un periodo corto de tiempo puede llegar a matar. Así lo ha advertido la Fundación Española del Corazón (FEC), donde se considera que el aumento del consumo de alcohol en verano puede provocar una aceleración del ritmo cardiaco conocida como "síndrome del corazón en vacaciones".

Seguro que ya te estás preguntando en qué consiste este trastorno. Pues bien, se trata de una arritmia supraventricular que se da generalmente en las aurículas (las cavidades superiores del corazón) y que suele producirse en personas sanas, jóvenes y sin historia previa de arritmias como consecuencia de la ingesta de altas cantidades de alcohol en un periodo corto de tiempo.

Lo que sucede es que la señal del látido del corazón ya no se desplaza por el músculo cardíaco, la vía normal, lo que provoca que se aceleren los latidos y aparezcan lo que se conoce como 'palpitaciones'. Este ritmo irregular puede producir una extrema falta de aliento, mareo o desmayo (síncope).

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Este trastorno se diagnosticó por primera vez en 1978 y está relacionado con el consumo excesivo de alcohol en un día determinado. En primer lugar se observó en fiestas como Navidad o Año Nuevo y ahora también se ha diagnosticado en periodos largos de vacaciones, como el verano.

El estudio "The Holidays as a Risk Factor for Death", realizado por la Universidad de Duke (Estados Unidos), demostró que el Día de Navidad es el que registra más muertes por fallo cardiaco de todo el año, seguido del 26 de diciembre y del 1 de enero.

Así que si después de una noche de fiesta sientes palpitaciones, falta de aire, dolor torácico o mareos, empieza a plantearte un cambio de conducta. Para disfrutar de las vacaciones con una buena salud cardiovascular la Federación Española del Corazón (FEC) aconseja lo siguiente:

1. Evitar el consumo brusco y excesivo de alcohol.
2. No fumar.
3. No consumir alimentos grasos ni comidas copiosas.
4. Practicar deporte de forma progresiva y sin grandes esfuerzos si no se ha habituado al cuerpo el resto del año.
5. Realizar actividad física en las horas más frescas del día y manteniendo una hidratación adecuada.
6. Seguir correctamente la medicación, más si cabe si te encuentras bajo tratamiento.

Por otro lado, en la mayoría de los casos estos síntomas remiten sin necesidad de tratamiento una vez que el cuerpo ha metabolizado todo el alcohol consumido. No obstante, si has sufrido algún desvanecimento o cualquier tipo de molestia no dejes de acudir al médico aunque te parezca tribial o algo momentáneo.

Son síntomas que hay que vigilar y no hay nadie mejor que un especialista para valorar el problema en toda su magnitud y para realizar un diagnóstico adecuado. Siempre es mejor parecer un hipocondríaco que no contarlo, ¿no os parece?

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