Desmontando los mitos de la vacunación

Salud y bienestar

Todavía hoy existe una gran confusión y desconfianza en torno a las vacunas. Los padres no saben si es bueno para sus hijos y los adultos deciden no vacunarse porque creen que no sirve para nada. Pero, ¿todo lo que sabemos de la vacunación es cierto?

Desmontando los mitos de la vacunación

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Preocupados por la tendencia actual a minimizar la importancia de este proceso, los pediatras de Atención Primaria destacan los beneficios de vacunarse para protegerse frente a virus y bacterias que pueden causar enfermedades graves.

Y en este sentido, han elaborado una lista de consejos que pretenden desmontar algunos mitos o falsas creencias en torno a los efectos de la vacuna. En este análisis, que busca concienciar a la población, se recalca la condición de este producto como uno de los más seguros en medicina, considerando que se aprueba después de haber sido sometido a rigurosos controles y estudios.

Los pediatras de AP recogen en este decálogo cómo las vacunas han colaborado en la erradicación y el control de enfermedades como la viruela o la polio. Sin olvidarnos de que en contra de lo que en ocasiones se piensa, la mayoría de los efectos adversos que puedan tener son benignos, transitorios y fácilmente controlables.

- Protegen nuestra salud. Las vacunas nos protegen frente a algunos virus y bacterias que causan enfermedades graves y potencialmente mortales. Activan nuestras defensas y nos ayudan a defendernos de los microorganismos.

- Salvan vidas. Hoy en día, siguen muriendo niños y adultos a causa de enfermedades que se podrían prevenir con vacunas, tales como la polio, el tétanos, la meningitis, la difteria, la tosferina, etc. Sin lugar a dudas, la vacunación y la potabilización del agua han sido las intervenciones de salud pública que más vidas han salvado a lo largo de la historia, y lo siguen haciendo.

- Pueden controlar y eliminar enfermedades. Con el esfuerzo coordinado entre muchos países se puede conseguir erradicarlas para siempre. Un ejemplo es la viruela, que fue definitivamente erradicada en 1978, después de haber producido hasta cinco millones de muertes anuales. La polio está cercana a desaparecer y otras enfermedades (difteria, tétanos, rubeola, etc.) han disminuido considerablemente.

- Previenen algunos tipos de cáncer y enfermedades degenerativas. Está demostrado que la vacuna de la hepatitis B previene la cirrosis y el cáncer de hígado, y que la vacuna del papiloma, el cáncer de cuello de útero. Asimismo, la vacuna del sarampión previene enfermedades neurodegenerativas.

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- La vacunación no es solo “cosa de niños”. Debemos vacunarnos a cualquier edad: siendo niños, adolescentes y adultos. Y en algunas situaciones especiales (mujeres embarazadas, viajes internacionales, determinadas profesiones…).

- Son solidarias. Además de proteger a uno mismo, protegen a los demás, a nuestros contactos. Impiden la transmisión de la enfermedad y tienen efecto protector en otras personas no vacunadas o con pocas defensas. Es lo que se conoce como “inmunidad de grupo”.

- Son seguras y efectivas. Hay muchos falsos mitos sobre las vacunas. Como ya hemos mencionado, se encuentran entre los productos más seguros usados en medicina y solo se aprueban después de haber sido sometidas a rigurosísimos controles y estudios. Cualquier vacuna puede causar algún efecto adverso, aunque la mayoría de ellos son benignos, transitorios y fácilmente controlables. Además, existen muy pocas contraindicaciones reales para las vacunas.

- Son un derecho básico. No hay razones para que un niño muera o padezca graves secuelas por una enfermedad prevenible mediante vacunación. En España, el Sistema Nacional de Salud proporciona de manera gratuita la mayoría de las vacunas necesarias para todos los niños, en función de su edad. La decisión de vacunar a un menor corresponde a sus padres o tutores, y no debemos negarles a los niños este derecho.

- Forman parte de un estilo de vida saludable. Por último, es importante recordar que las vacunas son tan importantes como la alimentación y el ejercicio físico para mantenerse sanos.

Por todo esto, los pediatras recomiendan tener en cuenta los siguientes detalles: informarse del calendario de vacunas recomendadas y acudir a un centro de salud en las fechas previstas; llevar el libro o tarjeta de vacunación para anotar las vacunas puestas; consultar las dudas con el pediatra o enfermera y hacerlo con suficiente antelación si se tiene la intención de viajar al extranjero.