Cómo prevenir el cáncer de mama

Salud y bienestar

La Federación Española de Cáncer de Mama (FECMA) y las 35 asociaciones de mujeres que en ella se integran, coincidiendo con el Día Internacional del Cáncer de Mama (19 de octubre), lanza un mensaje positivo contra esta enfermedad: si se detecta a tiempo... ¡puede curarse!

Cada año en España 22.000 personas padecen esta enfermedad, cifra que aumenta aunque la supervivencia mejora cada año. Gracias a la investigación, la enfermedad se conoce mejor y esto permite diagnosticarla antes y seleccionar el tratamiento más adecuado para cada tipo de cáncer.

Actualmente se sabe que ciertos hábitos poco saludables suponen un alto factor de riesgo y pueden provocar cáncer. Pero la (AECC) quiere lanzar un mensaje positivo y esperanzador: "Todos tenemos la capacidad de llevar una vida saludable. Siete de cada diez tumores se podrían evitar".

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Las posibilidades de curar un cáncer de mama que se detecta en su etapa inicial (in situ) son de un 100 por ciento. Gracias a la detección precoz, la mortalidad por esta enfermedad ha disminuido de una forma significativa

La mamografía es la técnica más utilizada, permite detectar lesiones en la mama hasta dos años antes de que sean palpables y cuando aún no han invadido en profundidad ni se han diseminado a los ganglios ni a otros órganos.

Cuando el tumor se detecta en estas etapas es posible aplicar tratamientos menos agresivos, que dejan menos secuelas físicas y psicológicas en la mujer. Además, la dosis de radiación empleada en la mamografía es mínima, por lo que resulta inofensiva.

Otro método complementario a la mamografía es la exploración física, realizada periódicamente por el médico o por la propia mujer. Sin embargo, conviene recordar que no permite diagnosticar tumores pequeños, que sí serían diagnosticados con una mamografía (permite detectar el 90 por ciento de los tumores y el examen físico solo un 50 por ciento).

Por tanto, no se recomienda la realización de autoexploración de las mamas como único método sino como complementario. Para hacerlo bien, la Asociación de Matronas de Madrid recomienda realizar la autoexploración mensualmente, una semana después de la menstruación porque los pechos están más blandos y se evitan confusiones con los cambios antes y después de la regla.

El examen consta de dos partes:

1. Para la fase de Observación nos colocamos frente al espejo con los brazos extendidos a lo largo del cuerpo y giramos de izquierda a derecha buscando cambios de forma o tamaño, bultos o zonas enrojecidas, inflamadas o retraídas en el pezón, la mama o la axila. Sin olvidar las secreciones o el dolor en la zona.

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Repetimos el proceso con los brazos levantados y las manos en la nuca. Por último, con las manos en la cintura, contraemos los músculos pectorales para resaltar posibles anomalías.

2. Para la fase de palpación, dividimos la mama mentalmente como si fueran los radios de una rueda. Se inicia la exploración en la parte superior, continuando con movimientos circulares de arriba abajo por toda la mama.

A continuación se explora la axila y por último se aprieta suavemente el pezón en busca de algún tipo de secreción. Después tumbada sobre una superficie rígida, con la mano detrás de la nuca, repetimos la exploración utilizando la mano contraria a la mama explorada. Si aprecias cualquier síntoma acude a tu centro de salud.