Alzheimer: cómo proteger tus recuerdos

Salud y bienestar

Para sensibilizar a la sociedad española acerca de esta enfermedad, cada 21 de septiembre se celebra el Día Mundial del Alzheimer, evento instituido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y auspiciado por Alzheimer's Disease Internacional (ADI) en 1994.

Unas 800.000 personas ya padecen en nuestro país la enfermedad del olvido, más de 3,5 millones de españoles (entre quienes la sufren directamente y sus familiares). Su incidencia se duplica cada 20 años y el coste anual del cuidado ronda los 24.000 millones de euros.

La enfermedad de Alzheimer está considerada como la "epidemia del siglo XXI", y exige el compromiso y la participación de todos: investigadores, médicos, psicólogos, trabajadores sociales, familiares… Por eso el lema de este año es: "Esfuerzo compartido" para hacer que quienes la sufren y padecen puedan albergar nuevas esperanzas y vivir de la manera más digna posible.

La mejor manera de luchar contra la enfermedad es conocerla,  ser conscientes de que está ahí y asumir que a cualquiera de nosotros puede tocarnos sufrirla. El Alzheimer es una patología neurodegenerativa, que se manifiesta como deterioro cognitivo y trastornos conductuales, de la que no se conocen las causas y para la que no existe cura. Además, está asociada a la edad ya que el 70 por ciento de los pacientes mayores de 65 años son mujeres.

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Los cambios de humor, la irritabilidad y la pérdida de memoria son los síntomas más comunes. También la confusión mental, los trastornos del lenguaje y la irritabilidad. Ante la sospecha de padecer la enfermedad, el diagnóstico se realiza con evaluaciones de conducta y cognitivas, así como neuroimágenes.

Poner en práctica una serie de medidas preventivas pueden ayudar a retrasar la aparición de los síntomas o detenerlos- en cierta forma-  pero según los expertos, "no lo podemos evitar". Estas son las más efectivas:

1. Médicos y especialistas nos recuerdan la importancia de seguir unos hábitos saludables. Entre ellos, destacan el ejercicio físico, el entrenamiento cognitivo y controlar los factores de riesgo vascular.

2. Lo más importante es mantener sano y activo nuestro cerebro, retrasando en la medida de lo posible la pérdida y el deterioro de la memoria.

3. Se pueden realizar muchas actividades, sobre todo de trabajo mental. Actividades de lectura, de esparcimiento, todas las que pongan en funcionamiento la parte cognitiva de la persona.

4. ¿Sabías que una caminata de media hora diaria puede ayudar a aumentar la puntuación en pruebas de inteligencia? Además, el aprendizaje de un idioma, ir a clases de piano o de pintura, coser, echar una partida de ajedrez, realizar crucigramas o cualquier otro tipo de pasatiempos contribuye a mejorar nuestra lucidez mental y sirve de entrenamiento a la memoria.

5. Mantén tus neuronas en forma. No lo dejes todo en manos de la tecnología, tu cerebro es tu mejor agenda. Trata de memorizar los números de teléfonos o direcciones de personas allegadas, fechas de cumpleaños, aniversarios, citas médicas... ¡es más importante de lo que crees! También puedes repasar los eventos del día mientras te duchas, dejar la lista de la compra en casa y hacer memoria in situ, relacionar rostros con nombres, ayudar a tus hijos con los deberes y tomarles la lección...

6. Es importante seguir una dieta sana y equilibrada que incluya la ingesta de frutas y verduras, nueces y pescado azul. Así que no olvides meter estos alimentos en tu cesta de la compra: pimiento rojo, zanahoria, lombarda, remolacha, tomate, coles o brécol.

7. También es aconsejable hacer vida social y no aislarse (otro de los síntomas de estos enfermos). Charlar con la gente que queremos es la mejor medicina. De hecho, las personas con un buen círculo de amistades obtienen mejores mejores puntuaciones en diversas pruebas de habilidad cognitiva, y son capaces de adaptarse mejor a nuevas situaciones.

Más sugerencias para ejercitar la mente: Depués de leer el periódico, repasa mentalmente la información, habla con tus amigos sobre algún libro que te haya gustado mucho. Tras asistir a un concierto, una obra de teatro o ver una película, comparte lo que sentiste y comprueba si entendiste bien el argumento, desarrollo y desenlace.

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8. ¡Evita la rutina! Las tareas aburridas o repetitivas nos apagan. Intenta llenar tu vida con experiencias ricas y novedosas de todo tipo.  Los estímulos ayudan a mantener la agilidad de la mente.

9. Maten tu espíritu joven. Hazte con un buen arsenal de juegos educativos. Los puzzles o el tetris son los que más te convienen. Científicos del Mind Research Network, una organización norteamericana dedicada el estudio del cerebro, encontraron que este sencillo juego electrónico ayuda a incrementar el grosor de la corteza cerebral, una región del cerebro con importantes funciones relacionadas con la memoria, el lenguaje, el pensamiento y la atención.

No olvides desempolvar tus juegos de mesa. Investigaciones recientes demuestran que jugar al Scrabble puede prevenir el Alzheimer. De hecho, existen grupos que se dedican a promover este pasatiempo como una terapia alternativa.

10. Controla tus nervios. La ansiedad y el estrés son los grandes enemigos del cerebro. Nos agotan mentalmente y pueden llegar a ser los causantes de muchas enfermedades. Intenta relativizar los problemas y no te metas en la cama enfadado. Necesitas descansar bien para recuperarte de la actividad diaria Asegúrate de que la temperatura de la habitación es la adecuada y el ambiente tranquilo, sin ruidos, con luz tenue.