¿Cuándo debemos pintar la casa?

Depende de las personas que vivan en la casa y del tipo de vida que lleven. Habiendo niños, las paredes se ensucían mucho más, por lo que se debería pintar con mayor frecuencia.

Si los inquilinos fuman, con el tiempo las paredes y los techos pareceran ennegrecidos o incluso aparecerán manchas. Si hay mascotas también habrá que pintar con mayor frecuencia para conservar en buen estado nuestra vivienda.

Aunque es muy relativo, hay muchos pisos que se pintan y después de 5 o 6 años están impecables, lo ideal sería hacerlo cada tres años.

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Por otro lado, la durabilidad de la pintura depende de varios elementos como el sol, la humedad, el viento y el polvo, que son factores de desgaste y decoloración de la pintura.

De ahí, que ciertos factores como la preparación de la superficie, la calidad de los pigmentos de la pintura y el factor de disolución de la misma, sirvan para prevenir el desgaste de forma considerable.

Una película de dos manos de pintura de buena calidad, aplicadas en una superficie preparada, puede durar años. Sin duda, cuanto mejor es la calidad de la pintura, más tiempo durará.

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En cuanto a los colores, aunque el blanco es el favorito, pinturas Valentine nos desaconsejan su uso porque "es inquieto, casi vibrante y muy sucio".

El color más sufrido que hay es el gris. Luego le siguen el marrón claro, beige, lila, morado oscuro, verde oscuro, blanco roto... Si quieres luminosidad puedes conseguirla con los tonos beige, celeste, verde agua o vainilla, que también dan sensación de amplitud y claridad.

La firma Bruguer nos propone pintar el salón-comedor en una gama suave de grises, combinándolo con un salmón para aportar calma y serenidad. Además, son tendencia los colores camel, el coral y los tonos similares al hormigón. Los colores oscuros son altamente recomendables en pasillos o paredes de mucha circulación.

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En el dormitorio es mejor decantarse por los tostados y evitar los colores cálidos como el naranja, amarillo y rojo. Al ser colores más activos, que aportan energía y dinamismo, son más aptos para la cocina.

Un truco para que los techos parezcan más altos es pintarlos un tono más claro que las paredes. En ningún caso se deben combinar más de tres colores en una misma habitación porque hay que contar con las tapicerías y el resto de los muebles.

Una vez aplicada la pintura, cuando hayan pasado cuatro meses, conviene limpiar las paredes mensualmente. ¿Cuándo pintaste por última vez?

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