Cómo tender la ropa para no plancharla

De puertas para adentro

Al hacer la colada, separa bien las prendas por colores, y también, por tejidos. No cargues demasiado la lavadora y cuando la saques, comprueba que está húmeda pero no demasiado mojada. Si es así métela de nuevo y programa un centrifugado suave.

Antes de empezar a tender pasa un trapo húmedo sobre la cuerda para retirar todo vestigio de polvo o suciedad, así evitas que pueda ensuciarse la ropa recién lavada.

Recuerda que debes intentar tender la ropa inmediatamente después de que la lavadora haya terminado su cliclo. Así evitarás que la ropa se arrugue en exceso. Si vas a usar pinzas, que sean de madera, éstas no destiñen. Para no marcar la ropa, coloca la pinza en el punto de la prenda menos visible (en las costuras laterales o en los bajos).

La ropa de color se cuelga siempre del revés y a la sombra, con cuidado de que no estén en contacto con otras prendas. Antes de tender cualquier prenda, sacúdela con fuerza  y determinación (un golpe seco en el aire) para que quede lo más estirada posible.

Ten en cuenta que es conveniente tender la ropa siempre del revés, principalmente si se tiende al aire libre, para evitar manchas de pájaros, goteos de otros vecinos, etc. Si alguna prenda gotea mucho, la puedes dejar en la bañera hasta que deje de gotear y después sacarla fuera.

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Coloca las camisetas de algodón sobre una superficie limpia y plana (por ejemplo, la encimera) y pasa la mano por encima como si la plancharás, una vez 'alisada' ya la puedes colgar en la cuerda. Repite esta operación con las camisas, pero cuélgalas mejor en una percha de madera.

Las faldas se tienden por la cintura, de esta manera, si el tejido es sintético o mixto, no necesitarán plancha. Los pantalones se tienden del revés, por los bajos, con la cremallera cerrada y en vertical. Gracias a su propio peso, quedarán menos arrugas.

Por el contrario, las prendas de lana y punto, es mejor no colgarlas porque con el peso del agua se deforman. Extiéndelos sobre una superficie plana encima de una toalla vieja. No hay que exponerlas al sol ni colocarlas sobre la calefacción.

Las toallas, sábanas y manteles, dóblalos por la mitad (si los doblas en más partes tardarán mucho tiempo en secarse), cuelga cada mitad a un lado de la cuerda y sujétalas con pinzas por los extremos. Dale su espacio a cada prenda evitando que se toquen unas con otras para que no se traspase el color y se sequen antes.

Descuelga la ropa una vez que esté seca (si la recoges cuando está húmeda cogerá mal olor), no la dejes más tiempo del necesario y no dejes las pinzas en el tendedero exterior. Si son de madera se ensucian cuando llueve y si son de plástico, el sol las cuartea y rompe.