¿En qué consiste el Síndrome de la Fatiga Crónica?

Francisco Marín

Aunque en alguna ocasión ya hemos hablado del Síndrome de la Fatiga Crónica (SFC), hoy vamos a hacerlo desde otra vertiente: la de la persona que lo padece y que encuentra serias dificultades para desarrollar sus tareas diarias. Pero, ¿qué puede hacer una persona con este problema teniendo en cuenta que no puede acudir a su lugar de trabajo? El Dr. Diego Mancilla Las Heras, experto en peritaje médico y minusvalías, nos explica un caso que le sucedió a él hace un tiempo. ¿Nos acompañan?

En que consiste el Sindrome de la Fatiga Cronica
En que consiste el Sindrome de la Fatiga Cronica

¿Qué es este síndrome o enfermedad?

La denominación “Síndrome de Fatiga Crónica” es inespecífica, pero adecuada para una enfermedad entre cuyos muchos síntomas existentes más llamativos y constantes se encuentran la fatiga y el agotamiento.

Pero… ¿La fatiga es siempre tan grave e invalidante?

Pese a que la fatiga es probablemente el síntoma más extendido, es el más grave solo en la mitad de los pacientes. Para los demás, los síntomas más severos son las cefaleas, los dolores musculares y articulares, los trastornos de la visión, las perturbaciones emocionales, la pérdida de memoria, la confusión, el dolor en los ganglios linfáticos o el dolor abdominal.

Entonces… si un paciente con Síndrome de Fatiga Crónica no puede trabajar, ¿por qué es?

Pues bien, cada síntoma por separado puede presentarse con mayor o menor intensidad, pero el cuadro conjunto no suele variar. La suma de todos los síntomas puede ser totalmente incapacitante e incluso persistir durante años.

¿Cómo la diagnosticamos? ¿Hay pruebas que nos indiquen que estamos ante un SFC?

Al igual que el examen físico, las pruebas de laboratorio y otras pruebas diagnósticas complementarias solo descubren anomalías mínimas o en ocasiones nada. Y es que estamos ante una enfermedad que afecta a todos los sistemas corporales y que al mismo tiempo produce muy pocas lesiones. El diagnóstico a fecha de hoy es meramente clínico, pero eso no quita que en un futuro aparezcan pruebas que confirmen dicha patología. Aunque por el momento habrá que esperar.

Aparte de la fatiga y el agotamiento, ¿qué más síntomas podemos tener?

Las personas que padecen el Síndrome de la Fatiga Crónica pueden sufrir múltiples síntomas, sobre los que hemos hecho una estimación aproximada del porcentaje de pacientes que los presentan (los que ocasionan mayor sufrimiento a los pacientes van marcados con un asterisco (*)):

- Generales: Fatiga o agotamiento (95% *), dolor de cabeza (90% *), malestar general (80% *), dolor en los ganglios linfáticos (50% *), fiebre o sensación de fiebre (85%), escalofríos (30%), sudores nocturnos (50%), aumento de peso (40%), palpitaciones (55%), disnea (30%), hinchazón de las extremidades o de los párpados (20%), escozor al orinar (20%), disfunción sexual (20%) y caída del cabello (20%).

- Osteo-musculares: Dolor muscular (75% *), dolor en las articulaciones (65% *) o debilidad muscular (30%)·

- Neurológicos: Falta de sueño reparador (90% *), pérdida de la memoria reciente (80% *), dificultad para concentrarse (70% *), adormecimiento y/o hormigueo en las extremidades (60%), desmayos (40%) y torpeza en los movimientos (30%).

- ORL: Dolor de garganta (50% *), trastornos del equilibrio (30%), mareo (75%), vértigo (30%) y sensación de sabor amargo o metálico (25%).

- Digestivos: Dolor abdominal (60% *), diarrea (50%), estreñimiento (40%) o meteorismo (60%).

- Psiquiátricas: Depresión (65% *), crisis de ansiedad (30%) e insomnio (65%).

- Oftalmológicos: Dolor ocular (30%), irritación ocular (60%), visión borrosa (80%), visión doble (10%) o sensibilidad a las luces intensas (80%).

- Dermatológicas: Ronchas y enrojecimiento en la cara y las mejillas (40%).

- Inmunitarias: Alergias (60%) y sensibilidad a sustancias químicas (25%).

Aunque la lista de síntomas del SFC puede conducir a engaño, dado que a primera vista parece como si casi todos pudieran entrar en ella, el cuadro sintomático es tan reproducible en los casos típicos que los pacientes saben diagnosticarlos al instante en otros afectados.

Finalmente, en el caso que os explicamos al principio la paciente en cuestión tuvo una sentencia favorable, siéndole reconocida una Incapacidad Permanente Absoluta. Podéis consultar y debatir sobre ésta y otras cuestiones médicas en el grupo de Facebook del Dr. Marín. Y en Twitter encontrarás este artículo y muchos otros bajo la etiqueta #consejosmedicosdoctormarin. Te esperamos.