Cómo evitar los problemas de garganta y la afonía

Aunque el verano está dando sus últimas bocanadas aún hace calor y, por lo tanto, el cuerpo sigue pidiéndonos la utilización de aire acondicionado, de bebidas frías e incluso de helados. Sin embargo, la garganta se puede resentir y las molestias pueden fastidiar nuestra vuelta al trabajo. Entonces, ¿qué podemos hacer para prevenir estas molestias?

Cómo evitar los problemas de garganta y la afonía
Cómo evitar los problemas de garganta y la afonía

El motivo: la sequedad de la garganta

El problema no solo se debe a la sequedad de la mucosa, sino al hecho de que sin agua la mucosa se “despega”. Con ello perdemos la función que ésta tiene, es decir, la de aislarnos y protegernos de los gérmenes que transitan por el aire.

De esta manera, una constante e intensa hidratación se convierte en la primera medida eficaz para prevenir que nuestra garganta sufra.

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Además, el ácido del estómago (lo que entendemos por reflujo gastroesofágico) puede hacer de las suyas, provocando una sensación de quemazón que discurre desde el estomágo hasta la garganta y que suele aparecer después de comer.

Para saber si éste es el verdadero motivo os aconsejamos seguir una serie de recomendaciones contra el reflujo gastroesofágico. Si son eficaces, no hay duda de cuál fue el motivo que originó nuestras molestias en la garganta. De todas formas, pese a que es algo bastante común, no suele ser la causa más frecuente de dolor en nuestra región faríngea.

Asimismo, las corrientes de aire directas hacia la mucosa faríngea aumentan la cantidad de líquido perdido. Por tanto, una segunda medida eficaz de cara a evitar problemas en nuestra garganta consiste en no exponernos a lugares donde existan corrientes de aire o cambios de temperatura bruscos (puertas o ventanas abiertas, aparatos de aire acondicionado...).

¿Y si trabajas con la voz?

En este caso sí que somos más susceptibles a tener un problema. Por ejemplo, hasta un 8% de la población mundial sufre a causa de su voz debido, entre otras cosas, a que cerca de un tercio necesita hablar mientras está trabajando.

Los ejemplos más paradigmáticos son los profesores, los cantantes, los comerciales, los teleoperadores, los actores... Y es que la afonía puede arruinar la estabilidad de más de uno.

¿Qué es la afonía?

Entendemos por afonía la ausencia de emisión de sonido a través de las cuerdas vocales, mientras que en medicina hablamos de disfonía cuando no hemos perdido completamente nuestra voz, pero el tono y el volumen están francamente deteriorados.

¿Cuándo debemos preocuparnos?

Según los médicos, la disfonía que ha de ser estudiada a fondo es aquella que dura un mínimo de 15 días y que puede esconder alguna enfermedad importante (incluso tumoral).

Las disfonías más frecuentes suelen durar entre 4-5 días o máximo una semana y su causa más frecuente es una laringitis (inflamación de la laringe, acompañada de afectación o no de las cuerdas vocales) de origen infeccioso (la mayoría son de causa vírica).

Pero, ¿a qué se debe una disfonía?

Sabemos que la voz se produce por el paso del aire a través de las cuerdas vocales, mientras que la laringe y los distintos músculos implicados en la faringe, lengua y cavidad oral, son los encargados de modular este sonido, gracias a lo cual acaban saliendo las palabras.

De esta forma, cualquier inflamación localizada a nivel de cuerdas vocales puede hacer que éstas no vibren como deben. He ahí el motivo que origina una disfonía.

¿Cómo podemos tratar ambos cuadros (dolor de garganta y afonía)?

Si antes hemos visto una serie de recomendaciones de cara a la prevención de una faringitis, de una inflamación de las cuerdas vocales o de la laringe (laringitis), vamos a ver cuál es la medicación más efectiva para afrontar dichos cuadros.

Analgésicos y/o antiinflamatorios

Acabaremos recurriendo a ellos la mayoría de veces, sobre todo si notamos dolor en alguna de las zonas afectadas (generalmente al tragar saliva o alimentos).

Por lo tanto, deberíamos dar prioridad al paracetamol debido a que se trata de un medicamento sin tantos efectos secundarios como los antiinflamatorios.

Sin embargo, no es raro que acabemos tomando, motu proprio o bien por prescripción médica, algún ibuprofeno o diclofenaco (ambos antiinflamatorios).

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¿Antibiótico sí o antibiótico no?

No suele ser precisa la utilización de ningún antibiótico, salvo que el dolor de la garganta se deba a la presencia de una amigdalitis aguda (placas de pus en amígdalas, acompañadas generalmente de fiebre más o menos elevada).

Cuando no es el caso, las medidas preventivas reseñadas antes, acompañadas de algún analgésico, suelen ser más que suficientes.

¿Y algún medicamento homeopático?

Los medicamentos homeopáticos Homeovox pueden ocupar un lugar importante en el tratamiento y en la prevención de las molestias de la garganta y de los problemas de la voz, siempre que no exista una enfermedad grave que las provoque (una tumoración, por ejemplo).

Así, la afonía, la ronquera y la fatiga de las cuerdas vocales pueden beneficiarse de ambos tratamientos. Y todo ello con la seguridad de estar utilizando medicamentos sin efectos secundarios que deban preocuparnos.

Mujeres embarazadas, niños o ancianos con múltiples patologías pueden beneficiarse de la utilización de ambos preparados.

Podéis consultar y debatir sobre ésta y otras cuestiones médicas en el grupo de Facebook del Dr. Marín.

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