Si sientes picor, irritación o dolor

Victoria Villaamil
Con derecho a roce

Ni eres un bicho raro ni te pasa nada grave, puede que sufras un problema de sequedad vaginal, algo que le ocurre a una de cada tres mujeres. Así se soluciona.

Cuando la sequedad íntima se convierte en algo persistente, las molestias pueden ir más allá de las que provoca habitualmente, ya que puede producir ansiedad y un descenso del flujo sanguíneo de la zona íntima, reduciendo la hidratación natural.

Un problema asociado a ciertas actividades diarias  y a los cambios en las diferentes etapas de la vida: cambios en los niveles hormonales (en las mujeres con alteraciones frecuentes en su ciclo menstrual, posparto, lactancia, en los periodos posteriores a una intervención quirúrgica, menopausia), tratamientos con ciertos medicamentos, hábitos de vida (estrés, consumo de alcohol y tabaco), sensibilidad a determinados productos de higiene, alteraciones dermatológicas como la dermatitis atópica, o vulvitis (inflamación de la zona vulvar).Los miedos o temores referidos a la práctica sexual también pueden ser factores subyacentes a la sequedad vaginal. De hecho, esta puede ser considerada como un dato revelador de la inhibición o la falta de interés por el sexo, por la pareja o, simplemente, por las circunstancias que rodean el encuentro amoroso.

Asimismo, la incidencia de sequedad vaginal es mayor en aquellas mujeres con una sexualidad escasa que en las que llevan una vida sexual activa, independientemente de la edad que tengan o cualquier otro factor. Está demostrado que mantener relaciones sexuales regulares permite mantener la elasticidad de los tejidos y el equilibrio hormonal.

Afortunadamente, solucionarlo es tan fácil como aplicar en la zona productos específicos y seguir unas pautas de higiene.

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Los ginecólogos recomiendan hidratar y lubricar la zona íntima de forma duradera. Existen muchos productos en el mercado para paliarlo, elaborados con ingredientes naturales con propiedades hidratantes, calmantes y suavizantes, como el ácido hialurónico -un hidratante activo y regenerador de origen natural-, extracto de camelia japónica, que posee propiedades calmantes y suavizantes, glicerina, con efecto humectante y lubricante, y sorbitol, que es un emoliente y también lubricante.

Utilizándolos adecuadamente cualquier mujer podrá volver a disfrutar de los momentos íntimos sin preocupaciones, además de servir para favorecer la barrera protectora de la mucosa vulvar porque su pH fisiológico respeta el equilibrio íntimo.

Cómo evitarlo en tu día a día
Conviene lavar la zona dos veces al día con un gel neutro, usar ropa interior de algodón y no llevar prendas demasiado ajustadas. Las prendas sintéticas no dejan que transpiren los genitales y alteran el equilibrio natural, favoreciendo las infecciones y agravando la sensación de sequedad. Hay que limpiarse de delante hacia atrás, para evitar la transmisión de bacterias.