Por qué le han hecho una biopsia a Hugh Jackman

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Hugh Jackman acaba de anunciar en redes que se ha sometido a una biopsia porque los médicos detectaron una irregularidad en su piel. El actor australiano lleva años luchando contra el carcinoma de células basales, un tipo de cáncer de piel que se le ha reproducido varias veces en la nariz (como a Melanie Griffith). 

Y cuando una celebrity de su talla pone el foco sobre un problema de salud tan importante como el cáncer, lo menos que podemos hacer es recoger el guante. Aprender sobre los procedimientos médicos que pueden salvarnos la vida, como las biopsias, siempre es beneficioso y puede ayudar a reducir la ansiedad ante un futura intervención.

El carcinoma basocelular es el más frecuente de los cánceres de piel: constituye el 80-90 por ciento de todos los cánceres cutáneos. Esa 'facilidad' para causar y repetir lesiones, incluso en el mismo sitio, requiere atención constante. Jackman lo sabe. De hecho, el actor australiano está muy concienciado y por eso suele acudir al dermatólogo para hacerse revisiones periódicas, y siempre lo comparte en redes.

Una de las grandes ventajas que se puede tener a la hora de tratar un cáncer con éxito es encontrarlo cuando aún está en las fases iniciales de su desarrollo (diagnóstico precoz). Por eso nos hacemos eco de su mensaje: no dejéis de consultar ante una lesión que aparece en vuestra piel, o una herida que no cicatriza, y que lejos de curarse progresa; y no os olvidéis de usar solares seguros para una buena fotoprotección.

En cuando a la biopsia, se suele realizar para examinar la presencia de enfermedades en los tejidos. Las biopsias se usan frecuentemente para diagnosticar melanoma y otros tipos de cáncer como linfoma o mieloma, pero también pueden ayudar a identificar otras condiciones tales como infecciones y desórdenes autoinmunes e inflamatorios.

En el caso de la biopsia de piel a la que se ha sometido Hugh Jackman, el procedimiento es sencillo, consiste en extraer una pequeña muestra de tejido o de células del cuerpo para su análisis en un laboratorio. 

Mientras que las pruebas de diagnóstico por imágenes, como las radiografías, son útiles para detectar masas o zonas anómalas, no pueden diferenciar por sí solas las células cancerosas de las que no lo son. En el caso de la mayoría de los tipos de cáncer, la única forma de dar un diagnóstico definitivo es realizar una biopsia que extrae células para un examen más exhaustivo.

Se puede realizar en la misma consulta del médico. Pero a veces, es posible que requiera cirugía u otro procedimiento para obtener una muestra de tejido. Además, el tipo de biopsia que se practique depende del lugar en donde se ubica el posible tumor (senos, abdomen, riñón, hígado, médula ósea, huesos...). 

Lo habitual, si es un biopsia de piel o cutánea, es hacer un raspado o una aspiración con aguja. En el raspado, el médico utiliza una pequeña herramienta similar a una navaja para raspar la superficie de la piel, como en las biopsias de cuello uterino. 

También se puede hacer una biopsia por punción con una herramienta circular que permite extraer una pequeña parte de las capas más profundas de la piel. Y una tercera opción es la incisión con un escalpelo o la escisión. La diferencia es que la primera se aplica para extraer una pequeña zona de la piel y en la segunda el médico extrae un nódulo entero o una parte entera de piel que presenta alguna 'anormalidad'. En algunos casos será necesario cerrar la biopsia con unos puntos, dependiendo de la cantidad de piel que se haya extraído. No te preocupes por el dolo, antes del procedimiento se insensibiliza la zona con anestesia local.

La técnica de la aguja se utiliza en tumores que el médico puede sentir a través de la piel, como bultos sospechosos en la mama y ganglios inflamados, por ejemplo, linfáticos o de tiroides. Se utilizará un tipo diferente de aguja según las necesidades: puede insertarse una aguja larga y fina en la zona sospechosa y utilizar una jeringa para extraer líquido y células para su análisis, o una más gruesa y con punta de corte para extraer una columna de tejido de la zona sospechosa.

Además existen otros tipos de biopsia menos invasivos que se utilizan para 'destapar' un futuro cáncer la biopsia guiada por imagen, que permite al médico acceder a zonas sospechosas que no se pueden sentir a través de la piel, como anomalías en el hígado, pulmón o próstata. Durante este procedimiento, el médico guía una aguja hasta el lugar, con la ayuda de una técnica por imágenes. El médico puede realizar una biopsia guiada por imágenes usando una biopsia con aguja delgada, una biopsia profunda con aguja gruesa o una biopsia asistida por vacío. En este tipo de biopsia se utiliza un dispositivo de succión para obtener una muestra de tejido a través de una aguja especialmente diseñada. El médico puede obtener muchas muestras o muestras grandes desde el mismo lugar de la biopsia con este método.

En algunas zonas concretas del interior del cuerpo como la vejiga, el abdomen, las articulaciones o el tubo digestivo es necesarios realizar biopsias endoscópicas y laparoscópicas. A través de una pequeña incisión, el médico inserta un pequeño tubo con una microcámara que le permite llegar a cualquier zona anómala. De este modo puede insertar una pequeña aguja y obtener la muestra de tejido.

Para que más sirve una biopsia

Como te decía una biopsia no siempre es para diagnosticar cáncer. Incluso, la mayoría de ellas son para confirmar males benignos como inflamaciones, hacer seguimiento a tratamientos e identificar con exactitud enfermedades –no tumorales– difíciles de clasificar con los métodos convencionales.

También se pueden realizar para compatibilizar tejidos antes de un trasplante y para buscar señales del rechazo de un órgano después de un trasplante.

Y luego está la biopsia líquida, que puede ayudar en el diagnóstico temprano del cáncer de mama y complementar a las mamografías. Este tipo de biopsia es más nueva, y se están llevando a cabo más investigaciones para obtener información sobre sus usos. Con este procedimiento, mínimamente invasivo, se puede analizar una muestra de sangre para detectar cáncer. También puede ser útil para controlar el progreso de un tumor y ayudar a planificar el tratamiento, determinar su eficacia y averiguar si el cáncer volvió.

Cómo debo prepararme

La mayoría de las biopsias se realizan de forma ambulatoria, con una preparación mínima, y suelen ser bastante rápidos. Pueden tardar entre 15 o 30 minutos en realizarse, según la parte del cuerpo donde se haga la biopsia. Cuando te den cita recibirás instrucciones detalladas sobre la preparación. 

Si tomas alguna medicación, no olvides preguntar al médico si es necesario que dejes de tomarla antes del procedimiento. También debes tener en cuenta que si la biopsia requiere anestesia general, podría ser necesario que algún amigo o familiar te acompañe a casa una vez concluido el procedimiento. 

Algunas biopsias quirúrgicas requieren anestesia general, por lo que estarás inconsciente durante el procedimiento y es posible que debas quedarte en el hospital para observación después del procedimiento. Es el caso de las cirugías de mama, donde a veces hay que extraer por completo un nódulo mamario, o si hay que extirpar un ganglio linfático para un posible diagnóstico de linfoma.

La recuperación suele ser breve y podrás retomar pronto tus actividades habituales. Lo importante es ir lo más tranquilo posible. En general, la biopsia es un método 'confiable'. No obstante, podrían surgir algunas complicaciones como sangrado, infección o lesiones accidentales en zonas cercanas; por ejemplo, en el intestino durante la biopsia abdominal. Aunque no debes alarmarte ya que las posibilidades son muy reducidas.

¿Y si hay qué repetirla?

Tampoco hay que ponerse en lo peor si los resultados se retrasan o no son concluyentes. Algunas veces, una muestra para biopsia puede ser insuficiente debido a su tamaño. Otras veces el patólogo puede darse cuenta de que la muestra no se tomó del área correcta, o es posible que necesite realizar pruebas adicionales para determinar el subtipo. En estos casos, el patólogo le pedirá al médico que repita la biopsia para poder realizar un diagnóstico preciso.

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