Bernabé Bulnes ambienta su primer largo en el festival de cine de Sevilla

Sevilla, 18 nov (EFE).- El director de cine Bernabé Bulnes ha ambientado su primer largometraje, que llevará el título de "Flores en otoño", en el Festival de Cine Europeo de Sevilla celebrado este mes de noviembre, al tratarse de una historia de amor que se desarrolla en el transcurso de un festival, con el consiguiente ahorro en los costes de producción.

"Hemos hecho una película posible", ha dicho a EFE este guionista, que ha situado las localizaciones de su rodaje en escenarios reales, como la presentación de una película, un concierto, la celebración de una fiesta de los asistentes al festival o el estreno, también real, de una película del festival de Sevilla.

Gracias a este procedimiento, Bulnes ha podido rodar un largometraje de 90 minutos con un presupuesto "muy inferior al de cualquier largometraje", para lo cual tampoco ha dispuesto de ninguna ayuda pública, por lo que el rodaje -a falta de tres planos para su conclusión- se ha llevado a cabo "casi de manera cooperativa".

"Esa forma de trabajar ha formado parte del espíritu de la película", que está protagonizada por los actores sevillanos Gregor Acuña-Pohl y Adela Castaño, quienes han trabajado de manera muy especial en el guion junto con el director.

Bulnes ha explicado que han seguido un método de trabajo inspirado en el sistema que sigue para sus películas Jonás Trueba, cuyas cintas también tienen un presupuesto "bajo o muy bajo", carencia que suple con el hecho de "disfrutar haciendo cine".

Ese sistema es el adecuado "para contar historias cercanas, honestas y amables con lo humano y con el espectador", según el director sevillano, quien con 20 años y siendo aún estudiante ya montó su primera productora, con la que hizo varios cortos y documentales.

Bulnes, especializado en documental observacional, género que se distingue por un rodaje apegado a los personajes sobre los que trata, tanto a la persona como a su día a día, ha empleado ese método de rodaje aunque su película sea una historia de ficción.

Ha recordado cuando, para hacer esos documentales, él mismo seguía a corta distancia con la cámara al hombro a deportistas como Fernando Alonso, Valentino Rossi o Marc Márquez, al asegurar que "el cine de ficción tiende a buscar el control, para lo cual necesita de un gran presupuesto, mientras que nosotros hemos aceptado el no control como parte del proceso y hemos decidido rodar en situaciones reales del festival".

Esas secuencias, ha admitido, tienen un aire "híbrido" en las que la incertidumbre ha estado presente y "la parte de riesgo ha sido importante, con momentos que en la ficción clásica no se suelen dar".

"Flores en otoño" cuenta la historia de un director de cine que participa en un festival con su última película y allí se encuentra con una actriz con la que tiempo atrás mantuvo una relación que no quedó del todo resuelta; la acción transcurre durante la semana que se celebra el certamen.

Según su director, "es una historia de amor de dos personajes que no saben si se quieren", con toques de comedia y de drama.

"También es una historia que trata de cómo las decisiones de otros influyen en nuestras propias vidas, de lo cual un claro ejemplo es la vida de los actores y de los directores, que en tantas ocasiones dependen de que se cuente con ellos para hacer una película", ha concluido Bulnes.

(c) Agencia EFE