De Berlusconi a Renzi pasando por la ultraderechista Meloni: estos son los candidatos a las elecciones italianas

Carteles electorales en Italia con motivo de la cita con las urnas este domingo. (Photo: Stefano Montesi - Corbis via Getty Images)
Carteles electorales en Italia con motivo de la cita con las urnas este domingo. (Photo: Stefano Montesi - Corbis via Getty Images)

Carteles electorales en Italia con motivo de la cita con las urnas este domingo. (Photo: Stefano Montesi - Corbis via Getty Images)

Italia vuelve a las urnas en unas elecciones anticipadas de las que, de nuevo, no solo los italianos estarán pendientes. Un volátil electorado, en el que indecisos y abstencionistas superan el 40% en las encuestas, una muy particular ley electoral que puede decantar la balanza electoral a una mayoría sin precedentes en el Parlamento y una insólita campaña veraniega marcan esta nueva cita con las urnas.

En el escenario, los protagonistas: los candidatos. La ultraderechista Giorgia Meloni es la gran favorita para ganar los comicios. Ella es la única mujer entre los seis líderes políticos que protagonizan unas elecciones cuyo resultado será claramente favorable a la derecha, según coinciden todas las encuestas, que también anticipan una realidad: necesariamente se tendrán que formar coaliciones si se aspira a formar gobierno.

El sistema electoral italiano -Rosatellum bis- es una una mezcla entre mayoritario y proporcional, aunque impera la parte proporcional: el 64% de las listas plurinominales frente al 36% de los colegios uninominales.

Las principales formaciones de derecha y extrema derecha concurren unidas: La Liga de Matteo Salvini, Forza Italia de Berlusconi y los Hermanos de Italia de Giorgia Meloni concurren juntos bajo el lema “Por Italia”.

Salvini, Berlusconi y Meloni. (Photo: Antonio Masiello via Getty Images)
Salvini, Berlusconi y Meloni. (Photo: Antonio Masiello via Getty Images)

Salvini, Berlusconi y Meloni. (Photo: Antonio Masiello via Getty Images)

La otra alianza con opciones se inclina hacia el centro-izquierda y está liderada por el Partido Democrático (PD) de Enrico Letta, que aspiraba a un gran frente de izquierdas y finalmente se ha tenido que conformar con Europa Verde, Izquierda Italiana y Compromiso Cívico -este último creado por Luigi di Maio-.

El Movimiento 5 Estrellas (M5S), encabezado por Giuseppe Conte, y el Tercer Polo que conforman los partidos de Matteo Renzi (Italia Viva) y Carlo Calenda (Acción) observan el pulso entre los dos grandes bloques con la esperanza de que su apoyo pueda ser clave para formar gobierno.

La ultraderecha de Giorgia Meloni

Imagen de archivo de Meloni. (Photo: Franco Origlia via Getty Images)
Imagen de archivo de Meloni. (Photo: Franco Origlia via Getty Images)

Imagen de archivo de Meloni. (Photo: Franco Origlia via Getty Images)

Es la clara favorita para ganar las elecciones del domingo. Nacida en Roma en 1977, la líder de la ultraderecha italiana se crió en la Garbatella, un barrio popular de la capital italiana, bajo el amparo de una madre soltera: su padre las abandonó cuando eran muy pequeñas para mudarse a Canarias, según cuenta en su autobiografía Io Sono Giorgia.

Su paso por la política fue muy temprano: se convirtió en diputada en 2006 y ejerció como ministra de Juventud con Berlusconi entre 2008 y 2011.

Ahí queda la hemeroteca a la hora de buscar qué es y qué defiende: en el pasado se mostró partidaria de rehabilitar la figura de Mussolini, aunque ahora ha moderado su discurso y ha hecho hincapié en que no romperá la unidad europea en el apoyo a Ucrania. El programa propio de los Hermanos de Italia -que obtuvo un 4% en 2018 y al que ahora las encuestas dan hasta un 24%- promete “rescatar a Italia de años de malgobierno de la izquierda”. La formación hace hincapié en la seguridad y pinta un panorama de “ciudades degradadas e invivibles”, que se han convertido en “teatro de ocupaciones abusivas y violencia”.

Silvio Berlusconi

Berlusconi en un acto de campaña. (Photo: NurPhoto via Getty Images)
Berlusconi en un acto de campaña. (Photo: NurPhoto via Getty Images)

Berlusconi en un acto de campaña. (Photo: NurPhoto via Getty Images)

Ha sido tres veces primer ministro de Italia y a sus 86 años vuelve a presentarse. Lo hace, dice, presentándose como una garantía del europeísmo frente a sus ‘colegas’ -peligrosos- de coalición en esta cita con las urnas: Meloni y Salvini.

Berlusconi, magnate de los medios y líder de la derecha más tradicional representada por Forza Italia, Berlusconi se presenta a sí mismo como un superviviente. Inhabilitado en 2013 por el ‘caso Mediaset’, la Justicia italiana retiró su inhabilitación en 2018, abriendo la puerta a su regreso a la política activa. Por el camino, mientras se le seguían abriendo causas judiciales y escándalos como el de las orgías que celebraba en sus lujosas villas o la condena por incitación a la prostitución en el caso Ruby, Il Cavaliere ha ido amasando una tremenda fortuna.

Según las últimas encuestas, todo apunta a que la coalición de Meloni no necesite los votos de Forza Italia, que está en caída libre desde hace años. Sin embargo, el hecho de que esté Berlusconi garantiza un equilibrio de fuerzas en este bloque queIl Cavaliere está sabiendo explotar.

Matteo Salvini

Imagen de archivo de Matteo Salvini (Photo: NurPhoto via Getty Images)
Imagen de archivo de Matteo Salvini (Photo: NurPhoto via Getty Images)

Imagen de archivo de Matteo Salvini (Photo: NurPhoto via Getty Images)

Polémico desde que apareció en escena, Matteo Salvini y su Liga Norte jamás ha ocultado su admiración y amistad con polémicos líderes como el presidente ruso Putin o el ex líder estadounidense Donald Trump. El líder ultraderechista ha ocupado diferentes cargos en el gobierno italiano, como el de vicepresidente del Consejo de Ministros o ministro de Interior, además de ser miembro del Parlamento Europeo entre el 2004 y en 2018.

Una de sus grandes banderas es la inmigración y ahora tiene la gran meta de recuperar algunas de las leyes que introdujo allá por 2018. Además, en su programa electoral incluye medidas como crear un Servicio Nacional de Ciudadanía obligatorio para la defensa militar, protección civil y ayudas públicas.

Pero no todo es alegría en la coalición con Berlusconi y Meloni: Salvini les crispó con sus declaraciones en contra de las sanciones a Rusia, al considerar que eran nocivas por repercutir sobre el precio del gas, mientras que Meloni se ha mostrado siempre contra la invasión rusa y se ha declarado “atlantista”. Salvini también se mostró favorable a destinar ayudas para mitigar la inflación y la subida de los precios de la energía aumentando la deuda pública, mientras que para la líder de Hermanos de Italia no se debería producir la desviación del gasto público.

Giuseppe Conte

Imagen de Giuseppe Conte durante la campaña. (Photo: Ivan Romano via Getty Images)
Imagen de Giuseppe Conte durante la campaña. (Photo: Ivan Romano via Getty Images)

Imagen de Giuseppe Conte durante la campaña. (Photo: Ivan Romano via Getty Images)

El Movimiento 5 Estrellas (M5S) está encabezado por Giuseppe Conte, que ha sido dos veces primer ministro de Italia entre el 2018 y 2021. El año pasado renunció a su cargo después de que la Itàlia Visca de Matteo Renzi, que formaba parte de su Gobierno, le retirara el apoyo.

Su eslogan para estas elecciones es Dalla parte giusta: ‘En el lado correcto’ y promete establecer un salario mínimo de nueve euros brutos a la hora y limitar la contratación temporal, ayudas a los jóvenes para la vivienda, paridad salarial para las mujeres, un nuevo “superbono” energético, poner la Sanidad bajo la gestión directa del Estado y el matrimonio igualitario.

Enrico Letta

Imagen de archivo de Enrico Letta. (Photo: Pacific Press via Getty Images)
Imagen de archivo de Enrico Letta. (Photo: Pacific Press via Getty Images)

Imagen de archivo de Enrico Letta. (Photo: Pacific Press via Getty Images)

El líder del Partido Demócrata (PD), Enrico Letta, se presenta solo contra todos, con aliados de poco peso que le han convertido en una nueva víctima de un centroizquierda incapaz de ponerse de acuerdo.

El PD puede conseguir un 25% de los votos y sus aliados no contribuirán mucho, pues la lista de Verdes e Izquierda Italia, que es a la que se atribuye el mejor resultado, podrá superar por poco el umbral del 3 por ciento, al igual que + Europa de Emma Bonino y Compromiso Cívico Luigi Di Maio.

Primero se consumó la ruptura con el M5S y Giuseppe Conte, reo de haber hecho caer el gobierno de Mario Draghi que Letta defendía a ultranza, una alianza probada ya probada en comicios locales. Esa ruptura no sólo limita la presión de la derecha, sino que -según los analistas- ha inclinado muchos votos progresistas de nuevo al M5S que, a pesar de los últimos batacazos electorales, estaría muy cerca de igualar a la Liga (12% de votos) y por delante de Forza Italia (8%).

Letta se vio empujado a buscar nuevas alianzas e incluso se anunció el acuerdo con Azione de Carlo Calenda, un partido centrista que acude a sus primeras elecciones generales.

Por sorpresa y siguiendo la historia de desencuentros de la izquierda italiana Calenda abandonó a Letta y firmó una alianza con Italia Viva de Matteo Renzi, que corría el riesgo de no superar el 3% que permite tener representación parlamentaria, para formar lo que han definido “el tercer polo”, alternativo a la izquierda y a la derecha.

Calenda y Renzi no superan el 5% en las intenciones de voto aunque su objetivo era llegar al menos al 15%.

Los analistas destacan que a la soledad de Letta ha contribuido también el abandono de la CGIL, el sindicato mayoritario del país, de izquierdas, y que siempre le ha dado su apoyo, pero en los últimos tiempos su secretario general, Maurizio Landini, ha sido uno de los más críticos hacia el gobierno de Draghi, mostrando una sintonía cada vez menos disimulada con Conte.

¿CUÁNDO HABRÁ GOBIERNO?

El nuevo Parlamento se constituirá el 13 de octubre y, aunque los contactos entre los partidos previsiblemente ya hayan comenzado para entonces, no será hasta pasada esa fecha cuando el presidente de Italia, Sergio Mattarella, inicie las consultas con vistas a encargar la formación del Gobierno.Mattarella tiene plena libertad para dar un nombre y, como ha quedado claro en la historia reciente de Italia, éste no tiene que ser el cabeza de lista del partido con mayor número de votos. Ni siquiera tiene que ser miembro de la Cámara de Diputados, en caso de que la falta de acuerdo lleve a recurrir de nuevo a una figura externa.

Fuente: EP

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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