Así es BeReal, la nueva red social de moda en la que ya tiene cuenta Rosalía

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Photo credit: Getty
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Paren rotativas: Rosalía se ha abierto cuenta en BeReal. Y también la modelo Ashley Graham es una de las últimas en sumarse a la red social del que todo el mundo habla. Nombres con el suficiente poder digital para confirmar el incipiente e imparable éxito de una app que llega dispuesta a hacerle la competencia a Instagram o TikTok. La plataforma, que ha experimentado un crecimiento del 315% desde su lanzamiento en 2020 según Apptropia, está dispuesta a hacerse un hueco en el móvil de millones de usuarios con un planteamiento que cuestiona la perfección y postureo al que se asocian sus competidoras. En Estados Unidos, el país donde mejor acogida ha recibido, ya es la aplicación más descargada de la App Store.

El funcionamiento que la está llevando al éxito es tan simple como disruptivo: una vez al día los usuarios reciben una notificación de la app que les pide publicar dos fotos en menos de dos minutos. La primera debe estar disparada con la cámara delantera para dejar constancia de lo que estás viendo. En la segunda ha de aparecer el usuario retratado con la cámara frontal. Rosalía, por ejemplo, se estrenó con las fotos de un pequeño altar repleto de imágenes de vírgenes y santos y un selfie en el que posaba con su chaqueta a lo Motomami. Este método pretende acabar con los posados estudiados y las fotos hiperproductivas –nunca sabes en qué momento tendrás que publicar– fomentando la naturalidad y poniéndoselo difícil a los cotillas: solo podrás ver las publicaciones de tus amigos después de hacer la tuya.

Creada en 2020 por Alexis Barreyat, un empresario francés de 25 años harto de los filtros y la dictadura de la perfección instaurada en las redes sociales, BeReal apuesta también por la fugacidad: las imágenes solo pueden verse y comentarse durante 24 horas, ya que desaparecen cuando llega la notificación para volver a publicar al día siguiente. Y, ¿qué ocurre si la dichosa alerta te pilla en mal momento? Puedes elegir no publicar nada, claro, pero entonces deberás esperar hasta el día siguiente para poder hacerlo o para ver lo que han publicado tus amigos.

El éxito de BeReal, que aún está por demostrarse permanente o tan fugaz como sus publicaciones, llega en un momento en el que Instagram atraviesa una crisis de identidad después de decidir priorizar los vídeos o Reels frente a las imágenes fijas, protagonistas hasta ahora de una red social basada en la fotografía. Con el objetivo de competir contra TikTok y aumentar el tiempo de permanencia de sus usuarios –se tarda más en ver un vídeo que una foto, y también en prepararlo–, la red social de Meta ha cambiado su estrategia ante del descontento de muchos de sus usuarios.

Algunos de ellos tan célebres como Kim Kardashian y Kylie Jenner, que juntas reúnen nada menos que 680 millones de seguidores, y que han decidido alzarse como altavoces de la ola de protesta frente a estos cambios. "Make Instagram Instagram Again" ("Haz que Instagram vuelva a ser Instagram") es el eslogan de una campaña que ambas han compartido en sus redes sociales pidiendo a Instagram, textualmente, "deja de intentar ser TikTok, solo quiero ver fotos bonitas de mis amigos".

Mientras, Instagram hace oídos sordos a las protestas –la petición en charge.org ya supera las 300.000 firmas– y ya prepara una nueva actualización basada en las fotos 'ultra altas', un formato con una relación de aspecto de 16:9, exactamente el mismo que encontramos en los Stories, los Reels y los TikToks. En este contexto, BeReal sigue abriéndose hueco como alternativa a su algoritmo y a la perfección de la que ha hecho gala desde sus comienzos.

Photo credit: Instagram @ashleygraham
Photo credit: Instagram @ashleygraham

Los filtros de Instagram, que primero nacieron como opción para embellecer las fotos y han acabado convirtiéndose en una máscara tras la que ocultar supuestas imperfecciones llegando a afectar a la salud mental de sus usuarios, desaparecen en BeReal. Sin embargo, está por ver hasta qué punto resulta interesante ver lo que cada uno está haciendo en tiempo real y sin preparación previa: en la red social abundan las fotos en el escritorio, en la oficina o en lugares tan cotidianos y poco estimulantes como el sofá. Sin olvidar de la esclavitud digital que supone que sea una aplicación la que elija cómo, cuándo y dónde debes publicar añadiendo, además, una cuenta atrás para que lo hagas en menos de 120 segundos. La inmediatez sigue primando, aunque ahora quiera teñirse de un nuevo tipo de realidad más cruda e improvisada.