‘Bendita paciencia’, la joya oculta de HBO sobre la lucha de ser padres que nadie está viendo

Pedro J. García
·6 min de lectura

Lo he dicho muchas veces y lo volveré a repetir: hay demasiadas series para el poco tiempo que tenemos en esta vida. Incluso ahora que se empiezan a ver los efectos de la pandemia en la oferta de ficción, con un periodo de relativa sequía aproximándose en el horizonte cercano, sigue habiendo tantas propuestas que es muy fácil que muchas joyas no reciban la atención que merecen, o que incluso pasen total y absolutamente desapercibidas.

Es lo que está pasando con Bendita paciencia (en inglés Breeders), divertida y afilada comedia británica sobre una pareja enfrentándose a la vida como padres que no ha logrado entrar en el radar del público ni de la crítica, a pesar de contar con un actor de gancho como Martin Freeman como creador y protagonista y una calidad indudable. Ya sea por exceso de oferta o por falta de promoción, esta serie prácticamente no existe para el público. Y hoy me he propuesto contribuir a que eso cambie.

'Bendita paciencia' (Cr: Miya Mizuno/FX)
'Bendita paciencia' (Cr: Miya Mizuno/FX)

Bendita paciencia se estrenó en marzo de 2020. Sí, hace ya un año, y yo también me he enterado de su existencia hace más bien poco (y eso que por mi trabajo presumo de estar siempre al tanto de la oferta de ficción televisiva). La serie, coproducción de las cadenas FX y Sky que en España se puede ver en HBO, tiene su segunda temporada actualmente en emisión y por eso es el momento perfecto para reivindicarla y recomendarla a los espectadores que tengan ganas de ver una comedia divertida, inteligente y emotiva, con esa chispa y esa flema británica que tanto nos gusta.

La serie está parcialmente basada en la propia experiencia de Martin Freeman como padre y gira en torno al matrimonio formado por Paul (Freeman) y Ally (Daisy Haggard) lidiando con la vida como padres trabajadores de dos niños pequeños, Luke, el mayor, y Ava, la benjamina, en las afueras de Londres -a la vez que tratan con sus propios excéntricos padres. Lejos de ser una serie almibarada o moralista, Bendita paciencia aborda con honestidad la experiencia paterna y materna con sus luces y sombras, explorando, como reza su premisa, la paradoja que todos los padres sienten, pero no reconocen: que morirían por sus hijos, pero a veces también quieren que desaparezcan.

Con ese toque irreverente y políticamente incorrecto, la serie se acerca a la paternidad con mucha acidez, pero también con el corazón necesario para que el cinismo no acabe engulléndola. Sería algo similar a lo que hacen otras comedias de la misma temática como la también británica Catastrophe, con la que tiene mucho en común, la americana Better Things o la española Mira lo que has hecho, miradas distintas pero muy complementarias a lo que significa educar a los hijos y navegar la vida con las nuevas complicaciones que conlleva ser padres, con tantas dosis de humor como de emoción y buenas intenciones.

Yo no soy padre, así que no puedo sentirme plenamente identificado con lo que me cuentan en Bendita paciencia, pero aun así me puedo imaginar cómo los que sí tienen hijos se verán reflejados en ella y percibo claramente lo real que es y la sinceridad con la que está contada. Es lo que ocurre cuando una serie está hecha desde la experiencia y con el alma, que no importa el tema que trate, consigue conectar con el espectador a un nivel personal, aunque su vida sea muy distinta a lo que está viendo en pantalla.

Como decía, Bendita paciencia no ha causado apenas impacto a su paso por el streaming. La crítica no se ha hecho eco de ella y (en consecuencia) los premios la han ignorado por completo. Tengo la teoría de que, si esta serie tuviera mayor repercusión, estaría nominada en los Emmy. La serie es buena, pero lo que la eleva por encima de otras comedias es el excelente trabajo de su pareja protagonista, dos actores que desprenden química por los cuatro costados y nos hacen creer que son un matrimonio real en todo momento.

Martin Freeman y Daisy Haggard (Cr: Miya Mizuno/FX)
Martin Freeman y Daisy Haggard (Cr: Miya Mizuno/FX)

A Daisy Haggard la conocí en Episodes, serie protagonizada por Matt LeBlanc (Friends) donde tenía un pequeño papel secundario y superficial que la limitaba a un chiste con piernas. En la preciosa comedia negra After Life, sobre una mujer que regresa a su hogar después de 18 años en la cárcel (disponible en Filmin), descubrí su verdadero talento como actriz y creadora, y de hecho fue esa serie la que me llevó hasta Bendita paciencia, donde me he hecho fan incondicional de la cómica y guionista británica.

Por otro lado, Martin Freeman es un rostro conocido por todos. El actor, que se dio a conocer con la visión inglesa de The Office, alcanzó gran popularidad gracias a sus papeles en el fenómeno Sherlock, la trilogía El hobbit, la adaptación televisiva de Fargo o las películas del Universo Cinematográfico Marvel Capitán América: Civil War y Black Panther, una filmografía llena de trabajos de éxito masivo. Sin embargo, ni siquiera su presencia ha sido reclamo suficiente para atraer al público a Bendita paciencia y hacer que se hable de ella. Y eso que Freeman nos está dando una de sus mejores interpretaciones en ella.

Es cierto que Bendita paciencia no descubre la pólvora. Series y películas sobre padres perdiendo la cabeza ante los retos de la crianza hay muchas. Pero en esta hay algo especial, su forma de abordar los problemas con los hijos es muy fresca y natural. La serie toca muchos palos (la familia, el trabajo, la gestión de la ira, la depresión posparto, la crisis de los 40, la salud mental, y en general cómo afectan los hijos a la vida en pareja) en un cóctel muy equilibrado de comedia y drama que no huye de los momentos agrios y sabe cuándo hacerte reír y cuándo emocionarte con un instante conmovedor o una conversación preciosa.

Por todo esto, creo que Bendita paciencia merece más visibilidad. No es una serie revolucionaria, pero sí es una pequeña joya de esas que hacen pasar un rato muy agradable durante los 20 minutos que dura cada capítulo. En definitiva, una comedia british ante la que muchos caerían rendidos si se animaran a descubrirla.

'Bendita paciencia' (Cr: Miya Mizuno/FX)
'Bendita paciencia' (Cr: Miya Mizuno/FX)

Con su segunda temporada en emisión, puedo decir que he pasado de simplemente disfrutarla a enamorarme de ella. La serie mejora con cada episodio, Freeman y Haggard han desarrollado una dinámica genial como pareja y son todo carisma, y la historia ha dado un salto temporal que está enriqueciendo mucho las tramas al mostrarnos la evolución de los protagonistas como padres, primero de dos niños y ahora de dos preadolescentes en el complicado mundo actual.

Bendita paciencia es una serie aparentemente ligera que poco a poco se va revelando como algo más profundo e interesante, sin dejar de ser nunca una comedia divertida, encantadora y con personalidad a raudales. Ahora mismo se encuentra en un momento creativo muy dulce y solo necesita el empujón del boca-oreja para continuar y seguir creciendo. Espero haber hecho mi trabajo y que, después de leer esto, más de uno le dé la oportunidad que se merece.

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