Belén Esteban ya puede ir colgando su corona de princesa del pueblo

Durante años, Belén Esteban estuvo apodada como la princesa del pueblo. Y ella, que se ha declarado monárquica en muchas ocasiones, estaba encantada con este apelativo. Recordemos, incluso, que en año 2010 en un Deluxe se emitió un documental llamado así y en el que se pregunta qué pasaría si Belén se presentase a las elecciones. Durante años fue una reina televisiva, que daba grandes audiencias, pero el paso del tiempo ha hecho que su discurso no interese tanto a los espectadores. Y, de hecho, ya podría pensar en colgar su metafórica corona para dejarle sitio a una buena amiga.

Los datos hablan por sí solos. Belén Esteban ha estado alejada de la televisión varios meses por una lesión que se hizo un día en Sálvame, en directo. Reapareció el pasado viernes 23 de julio en Viernes Deluxe, con mucha tela que corar sobre su recuperación y sobre su vida personal, pero el programa logró únicamente un millón de espectadores, con un 15,1% de cuota de pantalla. No consiguió ser siquiera lo más visto de la noche: la final de La Voz Kids barrió, en miles de espectadores y también en cuota de pantalla.

Lejos queda ya aquella era en la que Belén congregaba hasta 3 millones de espectadores delante de la pantalla con sus entrevistas, los conocidos ‘Belenazos’ que firmaban cuotas por encima del 20%. Ya fuese para mostrar su nueva cara tras una cirugía, para hablar de sus amores o en su vuelta tras un retiro temporal por motivos de salud, como le ocurrió en 2013.

MADRID, ESPAÑA - 8 DE ABRIL: Belén Esteban posa para una sesión de retratos el 8 de abril de 2022 en Madrid, España. (Foto de David Benito/Getty Images)
MADRID, ESPAÑA - 8 DE ABRIL: Belén Esteban posa para una sesión de retratos el 8 de abril de 2022 en Madrid, España. (Foto de David Benito/Getty Images)

¿Y a quién debería pasar Belén Esteban esa corona de princesa del pueblo? A Anabel Pantoja, por supuesto. La sobrina de la tonadillera fue la estrella absoluta de Déjate querer este sábado, donde recibió una sorpresa de parte de Omar Sánchez, su expareja, con la que todavía sigue casada.

En los últimos meses, Anabel volvió a sentir la chispa del amor gracias al programa Supervivientes. Durante su estancia en Honduras empezó una relación con su compañero Yulen Pereira, y eso ha dado mucho contenido a todos los programas de Mediaset, y resultaba especialmente morboso ver qué diría al tener a Omar cara a cara.

Anabel logró una magia que, hasta la fecha, nadie había conseguido, ni siquiera su compañero de edición Kiko Matamoros. Y es que elevó a Déjate querer hasta un 21,2% y 1.555.000 espectadores de media, su máximo en cuota y seguidores. Un gran dato para un formato que, recordemos, no cuajó en sus primeras semanas y que fue trasladado de la noche del viernes a la del sábado. Hasta la llegada de Anabel, la entrega más vista había sido la que tuvo como protagonistas a Amador Mohedano y Rosa Benito, emitida el 25 de julio y que marcó 1.286.000 espectadores con un 15,3%, así que el tirón de Anabel Pantoja es innegable.

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Todo apunta a que, a partir de ahora, nos vamos a encontrar una nueva Anabel Pantoja. Para la prima de Kiko Rivera e Isa Pantoja, Supervivientes ha supuesto un antes y un después en su vida, y no solo por haber conocido a Yulen. Se ha demostrado a sí misma todo lo que vale, cómo puede buscarse las castañas en una situación complicada, cómo ya no es aquella niña que tiraba la toalla cuando algo se ponía oscuro.

Anabel es joven, no tiene hijos, no nos queda claro del todo si ahora mismo siquiera tiene pareja, y por todo esto, tiene mucho que ofrecer televisivamente. Al público le interesa su vida y sus historias, a la vista está. Además, no podemos ignorar que tiene un enorme sentido del humor, ese que contagia cuando se graba haciendo gimnasia en su casa y lo comparte en sus redes sociales.

La sobrina de Isabel Pantoja tiene un amplio libro que escribir como personaje de la crónica social, justo al revés que Belén Esteban. La que fuese pareja de Jesulín de Ubrique ya tiene una vida estable, feliz, sin trapos sucios, y en cierta forma, incluso ha perdido la esencia que enamoró al público, aquella que no le ponía filtros a la hora de hablar de tal o cual persona cuando se sentaba en un plató.

Si la corona de princesa del pueblo fuese algo físico, seguro que a Belén Esteban no le importaría cedérsela a Anabel. Ambas son amigas, se quieren mucho y tienen una gran complicidad. Además, seguro que en un alarde de generosidad, Belén hasta le regalaba algunos consejos para que la misma no le pesase más de lo necesario.

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