Beatriz Rico comparte unas emotivas palabras lamentando el día en que falló a Ana Obregón

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El pasado 13 de mayo falleció Álex Lecquio, el hijo de Alessandro Lecquio y Ana Obregón, tras una larga lucha contra el cáncer. El empresario perdió la vida a la edad de 27 años en la Clínica Quirón de Barcelona dos años después de que le fuera diagnosticada esta enfermedad en marzo de 2018. Durante estos días se han sucedido las condolencias, la última de Beatriz Rico que ha esperado un tiempo prudencial para publicar una bonita historia, dedicando un hilo muy emotivo a la bióloga que se ha mostrado en todo momento de su vida optimista frente a la adversidad.

©Instagram (@ana_obregon_oficial)/©Instagram (@beatriz_rico_oficial)
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La pérdida del hijo de Alessandro Lecquio y Ana Obregón, que acaparó las portadas desde muy pequeño, cayó como un jarro de agua fría entre quienes le conocían pero también entre aquellos que han seguido a través de Instagram cómo vivía este joven emprendedor su enfermedad.

En este contexto, la actriz Beatriz Rico ha sido la última en escribir públicamente unas emotivas palabras dedicadas a su amiga y compañera de profesión Ana Obregón que atraviesa el episodio más duro de su vida. La asturiana ha esperado unos días para sincerarse públicamente con la protagonista de Ana y los 7: “Ya ha pasado una semana, y ahora me siento con ganas y fuerzas para contaros quién es Ana Obregón. Me faltarían cuentas en Twitter, así que voy a dar unas pinceladas, las suficientes para que sepáis quién es Ana. En mi web le dedico una frase: amiga, eres todo un misterio”.

En el conmovedor hilo de Twitter Beatriz Rico ha recordado los años en que trabajaron juntas, ensalzado su carácter amable y la alegría que desprendía entre sus compañeros de rodaje desde la primera serie de Televisión Española en la que coincidieron: “Conocí en A las 11 en casa y pronto me di cuenta de que Ana estaba siempre de buen humor. La vi rodar con lesiones, dolores fuertes, incluso un día vino con fiebre muy alta y jamás se quejó ni puso mala cara. Ana era un cascabel, por donde pasaba el cachondeo estaba asegurado. Y si la estaban maquillando y llegabas tú porque tenías una escena antes que la suya, se levantaba para que te sentaras y te maquillaran a ti sin que nadie le dijera nada. Esto puede parecer una chorrada, pero en nuestro mundo en el que hay muy famosos que hacen cosas de muy famosos, no es habitual que hagan cosas normales que denotan compañerismo. Ana nunca necesitó alimentar ego con chorradas de ese tipo”.

Tal era el derroche de energía positiva que desprendía Ana Obregón que la propia Beatriz Rico ha confesado que envidiaba sanamente este optimismo: “Pasó el tiempo y, como somos casi vecinas, compartimos gimnasio, así que nos manteníamos al día una de la otra. Y en el gimnasio Ana seguía siendo ese cascabel, siempre risas y buen rollo con todo el mundo. A veces me mosqueaba tanta alegría, sobre todo cuando yo tenía un mal día y ladraba a tutiplén”.

Y para muestra, un botón ya que Beatriz Rico ha contado que incluso cuando recibía malas noticias, como la cancelación de la serie Ellas y el sexo débil de Antena 3, se mantenía serena: “Recuerdo una noche navideña en su casa, hizo una fiesta. Si según los budistas el observar sin juzgar es la máxima expresión de la inteligencia, Ana demostró ser Buda, algo que le agradecí siempre (los motivos no vienen a cuento). A continuación llegó Ellas y el sexo débil: era SU serie. Escrita por ella y en la que se había volcado poniendo una ilusión que arrasaba con todo. María Barranco, Isabel Gaudí y Teté Delgado completaban el grupo de mosqueteras. Ana seguía siendo la misma que conocí años atrás: una niña de ojos llenos de chispitas y enormes ganas de divertirse en el cuerpo de una mujer.

Asimismo ha matizado que la guionista de 65 años, que recientemente se ha cambiado la biografía de Instagram y se define únicamente como mamá de Aless, se preocupaba por todo y todos: “¿Han comido los técnicos el bocata? Igual hay que cortar. ¿Estáis cansados? ¿Paramos?”. Por eso la gente la quería tanto. Y porque nos hacía reír, mucho. A día de hoy, me sigo preguntando cómo es posible no haberla visto nunca quejarse ni poner una mala cara después de tantos años.

La actriz de 50 años ha seguido relatando la entereza de Ana Obregón con la cancelación de la serie: “Y llegó el cataclismo: la serie fue un desastre de audiencia y nos comunicaron que se cortaba el rodaje en el capítulo 8. Yo, como buena pisciana con tendencia al drama, llegué a plató acongojada y pensando cómo estaría Ana de destrozada. Era SU serie, la que tantos años le costó sacar adelante. Llegué en plan Lady McBeth, y me la encontré con el buen humor de siempre. Era ella la que estaba levantando ánimos a la gente. Cuando me vio (yo estaba casi llorando), me dijo: ¿tú estás bien? ¿Tu familia está bien? Entonces, todo está bien. Seguía riendo y haciendo bromas para mantener el ánimo en el equipo. Ahí recuerdo que me di cuenta de que esa mujer, tan delgadita ella, era un tanque. Pero un tanque de los irreductibles. En ese cuerpo pequeño cabían una fuerza, una inteligencia, un tesón y una bondad que parecían imposibles de concebir en una sola persona”.

Asimismo Beatriz Rico ha lamentado el día que falló a Ana Obregón sacando del baúl de los recuerdos que“ella se portó muy bien conmigo. Yo no puedo decir lo mismo, y me avergüenzo por ello. Por razones que no vienen al caso, un día me porté fatal. Fui injusta con ella y le dije algo muy feo que no se merecía y de lo que me arrepentí enseguida. Le hice pagar en ese momento por mis problemas. Maldito genio el mío. Sentí tanta vergüenza de lo que hice, que no le pedí perdón a tiempo. Cuando pasó el tiempo y por fin dejé la cobardía de lado le dije: perdóname. Ella me contestó: anda, mujer. Si ya ni me acordaba... todos tenemos malos momentos. Y volvió a ser la amiga de siempre. Sin reproches, sin rencores. Ésa es Ana”.

Y para incidir más en la bondad de su compañera de profesión ha recordado cómo se ha comportado Ana Obregón con los medios de comunicación en su momento personal más complicado: “¿Habéis visto la foto de la semana pasada en la que baja la ventanilla del coche para dar las gracias a los fotógrafos con una sonrisa llena de dolor después de llegar de Barcelona y de lo que había sucedido? En esa sonrisa dolorida se condensa la esencia de Ana. Ésa es ella. Por todo esto nunca nadie habla mal de ella. Qué vamos a decir, si los que la conocemos sólo tenemos motivos para darle las gracias. En esta semana he pensado tanto en ella y he rezado tanto por ella que necesitaba contaros todo lo que mi cabeza ha macerado”.

Y así es como Beatriz Rico cierra el enternecedor hilo poniendo en valor la esencia de la actriz:He visto cómo la gente siempre quiere estar con ella, porque todos nos sentimos mejor cuando Ana está cerca. Mejora nuestras vidas.Creo que a eso se le llama tener ángel. Y ella lo tiene. Y ahora, más que nunca”.

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Imágenes: ©Instagram (@ana_obregon_oficial)/©Instagram (@beatriz_rico_oficial)

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